El Grupo 'Si a la jornada continua en las escuelas de Aragón' ha hecho público un comunicado donde afirma que el cambio en el Gobierno de Aragón y la visita que realizaron a finales de septiembre de este año a la consejera de Educación, "marca un antes y un después en nuestra petición de que se permita la libre elección de jornada en los centros escolares de Infantil y Primaria de Aragón".
En dicha reunión, el Grupo comunicó su intención de promover una Iniciativa Legislativa Popular si desde la Consejería no se movía ficha. "Nos piden que no la planteemos, se comprometen a actuar, aceptando su petición ante la disposición comprometida y les damos un plazo que concluye en diciembre de este año para que se elabore una normativa que permita la libre elección de Jornada Continua en las escuelas de Aragón", explican.
Tras esa reunión ya se han celebrado una Mesa Sectorial y dos Mesas Técnicas donde se han entregado dos borradores que permiten a los centros ir adelantando la redacción de proyectos. "Nosotros hemos sido leales, hemos respetado nuestro compromiso, pero la administración educativa no ha sido capaz de cerrar dicho marco legal a fecha de hoy", critican.
Desde el Grupo 'Si a la jornada continua en las escuelas de Aragón' afirman encontrarse "satisfechos a medias". "Reconocemos que lo puesto en las distintas mesas de participación es un avance importante", añaden, pero lamentan que "no se haya cerrado la normativa, que falten detalles importantes por conocer, como es el índice de participación de padres y madres exigidos para el cambio horario, así como la mayoría cualificada necesaria para que el proyecto sea aprobado".
Sobre este asunto aclaran que hay otros procesos de votación en los centros donde participan los padres y madres, "concretamente la elección de las y los representantes de los padres y madres en el Consejo Escolar". También puntualizan sobre el total del censo, donde "observando elección tras elección, no se consiguen índices de participación que superan el 10 por ciento del total".
En este sentido, sostienen que "ni la administración educativa, ni las Federaciones de padres y madres, ni los representantes del profesorado, ni el propio profesorado han cuestionado nunca la legitimidad de los representantes elegidos". "Parece una contradicción grande que en unos procesos se dé validez a una votación con ese índice de participación y para este cambio de horario se exija unos índices de participación, que no se exige en otros procesos de elección democrática en ningún otro órgano de participación", denuncian. "De ahí que esa afirmación de FAPAR de exigir una participación masiva en este proceso, contrasta con su silencio absoluto sobre lo ocurre en otros procesos de elección que se dan en los centros educativos", aseveran.
De este modo, el Grupo subraya que puede aceptar que se pida una mayoría cualificada para modificar el horario y poder adoptar la jornada continua, considerando "razonable" la propuesta sindical de que el cambio horario se permita si sale el 'sí' con el 60 por ciento de los votos emitidos, "dada la naturaleza de la decisión a adoptar".
El Grupo 'Si a la jornada continua en las escuelas de Aragón' exige a la administración educativa que "cumpla los compromisos a los que llegaron con nuestro grupo", y "dada las fechas en las que nos encontramos", consideran que en la primera quincena de enero de 2016 debería quedar resuelto el marco legal que permita la modificación del tipo de jornada escolar.
El Grupo insta a que todo el proceso, que se tiene que desarrollar en los centros, debe estar cerrado antes del periodo de escolarización –generalmente en torno a la última quincena de marzo o primara de abril. Y, según su criterio, las madres y los padres del nuevo alumnado deberán conocer esta cuestión antes del proceso de matriculación. Por otra parte, informan que en el primer borrador entregado han conocido la "exigencia razonable" de la administración educativa de que los proyectos elaborados deberán contar antes con el visto bueno de la Inspección Educativa, y de no pasar esta criba, deberán readaptar los mismos siguiendo las orientaciones emanadas de Inspección. "Trámite que apura más la necesidad de contar con un plazo mayor para superar dichos trámites", apostillan.
Desde elGrupo 'Si a la jornada continua en las escuelas de Aragón' invitan al profesorado y a los padres y madres de los centros educativos de Aragón a ir adelantado la elaboración de proyectos, con el fin de "poder cumplir todos los trámites necesarios que exija el marco legal y poder llegar a tiempo a cerrar todo el proceso antes del periodo de matriculación".
Para concluir, desde el Grupo ven con buenos ojos el cumplimiento de las diez líneas rojas que en su día se marcaron entre los sindicatos representativos y FAPAR, pero "no tenemos que olvidar que dichas exigencias se deberían cumplir con la jornada continua y se deberían haber cumplido con la jornada partida actual".
Asimismo, recuerdan que la administración educativa exige que "con los recursos actuales, los centros garanticen el mismo horario de apertura y los servicios que se prestan y ella no se compromete a nada". En este sentido, el Grupo entiende que todos los centros "deben tener acceso a los programas de apertura de centro, así como al programa AUNA, anterior PROA, que permite tratar de manera distinta al alumnado de 5º y 6º con problemas en las asignaturas de lengua y matemáticas". Por otra parte "se debería buscar los mecanismos necesarios para que ningún niño o niña quede excluido de practicar un deporte por razones económicas. En estos momentos practicar un deporte en horario extraescolar cuesta entre 120 y 150 euros y no todas las familias se lo pueden permitir".
Referente al servicio de comedor, el Grupo recuerda que "o se es pobre de solemnidad, o actualmente, son muy pocas familias las que tienen acceso a las becas de comedor, siendo necesario aumentar el umbral económico que amplíe el número de becas a conceder". También indican que el precio actual de dicho servicio hace inviable que muchas familias puedan utilizarlo, buscando otras formas de organizarse. La calidad de la comida es, a su juicio, otro asunto importante, "debiendo abandonarse la línea fría actual, volviendo a utilizar las cocinas que había en muchos centros". De producirse estos cambios, "el servicio de comedor puede salir potenciado, y en todo lo indicado, la responsabilidad absoluta es de la administración educativa, que es la competente para tomar decisiones", concluyen.




