“El Pirineo se vacía de vecinas, mientras se llena de especulación y turismo”. Con esta denuncia, Vivienda Digna Viello Aragón, CNT, CGT y OSTA han presentado este martes en Chaca la convocatoria de huelga general del próximo 11 de noviembre en los valles pirenaicos. Las organizaciones han elegido para su comparecencia los bajos del edificio de viviendas de protección oficial (VPO) de alquiler de la calle Luis Buñuel, donde residen familias afectadas por las dificultades de acceso a la vivienda.
El lugar no es casual. Según han explicado, representa la crisis habitacional que atraviesa el Pirineo aragonés, donde la expansión del turismo y las segundas residencias convive con salarios bajos, temporalidad laboral y alquileres cada vez más difíciles de asumir para quienes viven y trabajan en el territorio.
“Somos vecinas y vecinos que queremos vivir aquí, que llevamos años soportando precios abusivos y expulsiones de nuestros hogares. Vivimos con miedo continuo ante las renovaciones de nuestros contratos, porque la avaricia no cesa y la crueldad de los grandes tenedores es cada vez mayor”, han denunciado.
Las convocantes han recordado también a Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años desahuciada en Madrid el pasado septiembre, fallecida poco después, y sus palabras: “Luchar por lo que es vuestro”.
Siete de cada diez viviendas de Chaca, fuera del uso residencial habitual
Uno de los datos más contundentes expuestos durante la rueda de prensa se refiere al parque de viviendas de Chaca. Según las cifras aportadas por las organizaciones convocantes, de las aproximadamente 17.000 viviendas construidas en el municipio, alrededor del 70% están destinadas a usos vacacionales o turísticos y permanecen desocupadas durante buena parte del año.
“No falta vivienda, sobran especuladores”, han resumido las convocantes, que denuncian cómo la expansión de las segundas residencias y los alojamientos turísticos dificulta el acceso a una vivienda habitual para quienes viven y trabajan en el municipio.
La situación se reproduce en otros puntos del Pirineo. Los datos recopilados por las convocantes sitúan cerca del 60% las viviendas destinadas al turismo, el esquí o las segundas residencias en el conjunto de las comarcas pirenaicas. En Benás, señalan que más del 72% del parque residencial tiene carácter turístico o vacacional, con más de 1.500 inmuebles vacíos o de uso esporádico.
En Sallent de Galligo, los datos facilitados recogen 351 viviendas de uso turístico registradas, equivalentes a 51,8 por cada 1.000 habitantes, además de un 33% de segundas residencias.
Estas cifras, procedentes de la documentación presentada por las organizaciones, ilustran la presión que ejercen los usos turísticos sobre el mercado residencial, aunque no todas las viviendas de segunda residencia pueden considerarse disponibles para alquiler habitual.
Salarios de 1.400 euros frente a alquileres que alcanzan los 1.700
La precariedad habitacional está estrechamente vinculada a las condiciones laborales del turismo y la hostelería, dos de los principales sectores económicos del Pirineo.
Las convocantes sitúan entre 1.400 y 1.500 euros netos mensuales los salarios de referencia de una temporada de montaña, frente a unos alquileres que en Chaca han pasado, según sus datos, de los 400 o 450 euros a situarse habitualmente entre 700 y 950 euros. En pisos de tres dormitorios, los precios pueden alcanzar entre 1.300 y 1.700 euros mensuales.
El problema se agrava en los valles de montaña durante la temporada de esquí. En localidades como Formigal, Panticosa o Cerler, la documentación presentada recoge alquileres de entre 6.000 y 10.000 euros por cinco meses de invierno, equivalentes a entre 1.200 y 2.000 euros mensuales. Además, las organizaciones denuncian que algunos propietarios exigen el pago anticipado de toda la temporada, una cantidad que puede superar varios meses de salario de las personas contratadas para trabajar en las estaciones y establecimientos turísticos.
La contradicción es especialmente evidente en las localidades vinculadas al turismo de nieve: mientras las estaciones y los establecimientos necesitan contratar personal cada temporada, los precios de la vivienda dificultan que esas mismas personas puedan residir cerca de sus puestos de trabajo. A la temporalidad de los contratos, que en ocasiones ni siquiera cubren toda la temporada de esquí, se añade el coste del alojamiento, que puede absorber prácticamente todo el salario mensual.
Según los datos aportados por las convocantes, los alquileres de montaña han registrado incrementos de hasta el 128% tras la recuperación turística posterior a la pandemia. Como ejemplo, señalan viviendas cuyo precio aumentó 350 euros al mes.
La documentación presentada sitúa esta problemática en un contexto más amplio: recoge un aumento del poder adquisitivo salarial del 5,1% en el Estado español entre 2000 y 2024, frente al 19,4% de media en la OCDE, y un incremento acumulado del precio de la vivienda del 60,3% entre 2015 y 2024. Aunque corresponden a periodos diferentes, las organizaciones utilizan estas cifras para ilustrar el desequilibrio entre los ingresos laborales y el acceso a la vivienda.
“Nos dicen que el Pirineo vive del turismo, pero la realidad es que nos pagan salarios low cost mientras nos imponen un coste de vida de alto standing”, han criticado.
“Trabajamos para enriquecer a otros mientras nuestros salarios se esfuman en alquileres abusivos. Nos quieren explotadas en el trabajo y asfixiadas en nuestras casas”, han denunciado las organizaciones convocantes. “Sueldos que no cubren un techo no son trabajo, son explotación”, han añadido.
Tres reivindicaciones específicas para el Pirineo
Además de asumir la tabla general de reivindicaciones de la huelga en Aragón, las organizaciones han planteado tres exigencias adaptadas a la realidad de los valles pirenaicos.
La primera es combatir la temporalidad estructural mediante el fomento del empleo indefinido y establecer cláusulas salariales que compensen el elevado coste de vida en las zonas turísticas.
La segunda pasa por intervenir el mercado inmobiliario. Reclaman la declaración de zonas de mercado residencial tensionado, límites efectivos y controles estrictos sobre las viviendas de uso turístico y los apartamentos vacacionales, así como recargos en el IBI para los inmuebles desocupados.
La tercera reivindicación se dirige directamente a las empresas que reciben ayudas o fondos públicos. Las organizaciones exigen condicionar esas subvenciones a la obligación de garantizar contratos estables durante toda la temporada de esquí y proporcionar vivienda a sus plantillas. De este modo, plantean que el apoyo económico público a la actividad turística esté vinculado también a las condiciones laborales y habitacionales de quienes la sostienen.
Estas demandas se suman a las reivindicaciones generales del 11N: expropiación de viviendas en manos de fondos y grandes tenedores, fin de los desahucios, reducción drástica de los alquileres, contratos indefinidos, subidas salariales, reducción de la jornada laboral y derogación de la Ley Mordaza.
Las convocantes responsabilizan de la situación a las distintas administraciones. “Gobierno español, comunidades autónomas y ayuntamientos. Todos ellos tienen competencias y, por tanto, todos deben rendir cuentas”, han señalado, advirtiendo de que exigirán responsabilidades “a quien gobierne, sea quien sea”.
El 11N: piquetes, concentraciones y una manifestación central en Chaca
Las organizaciones convocantes han presentado un calendario de movilizaciones que busca extender la huelga general a los centros de trabajo, las calles y los distintos valles del Pirineo aragonés. La jornada del miércoles 11 de noviembre comenzará a primera hora de la mañana con piquetes informativos en los centros de trabajo.
A las 9:30 horas se celebrarán concentraciones simultáneas en Canfranc Estación y Samianigo. También están previstas movilizaciones educativas en Samianigo y Chaca, mientras que a las 12:00 horas tendrá lugar la manifestación central en Chaca, para la que se están organizando desplazamientos en coche desde los distintos valles.
La convocatoria se extenderá asimismo a la Val de Benás y Sobrarbe, donde también se han preparado movilizaciones para secundar la jornada de huelga.
Por la tarde, las organizaciones llaman a participar en la manifestación de Uesca, convocada a las 18:30 horas desde el parque Ramón y Cajal, con la que confluirán las reivindicaciones por la vivienda, los salarios y los servicios públicos.
Charlas informativas el 4 y 5 de noviembre
Antes de la jornada de huelga, Vivienda Digna Viello Aragón y los sindicatos convocantes han organizado mesas informativas y dos charlas abiertas para explicar las reivindicaciones y las movilizaciones previstas.
La primera tendrá lugar este miércoles 4 de noviembre, a las 19:00 horas, en la Casa de la Cultura de Chaca. La segunda se celebrará el jueves 5 de noviembre, a las 19:30 horas, en la Casa de la Cultura de Samianigo.
La convocatoria se extiende también a la manifestación de Uesca de la tarde del 11N, con salida a las 18:30 horas desde el parque Ramón y Cajal. “Este 11 de noviembre lo paramos todo en el Pirineo. Porque sin nosotras no son nada”, han concluido las organizaciones.




