El 11N toma fuerza en Aragón: el movimiento inquilino y el sindicalismo combativo llaman a parar el país para “acabar con el negocio de la vivienda”

El Sindicato de Inquilinas de Zaragoza, CGT, CNT y OSTA formalizan la convocatoria de la huelga general del 11 de noviembre. CUT, Intersindical, SOA y colectivos de vivienda de Teruel y el Pirineo respaldan el paro de 24 horas que exige expropiar viviendas de grandes tenedores, bajar los alquileres, subir los salarios y acabar con los desahucios. CCOO y UGT registran por separado su convocatoria en Aragón.

21 octubre, 2026. 13:39
Representantes del movimiento inquilino y los sindicatos combativos presentan en Zaragoza la convocatoria de huelga general del 11N | Foto: Iker G. Izagirre / AraInfo

La huelga general del 11 de noviembre ya tiene convocatoria formal en Aragón. El Sindicato de Inquilinas de Zaragoza, CGT, CNT y OSTA han comparecido este miércoles ante los medios de comunicación, junto a la Delegación del Gobierno español en la plaza del Pilar, para anunciar el registro de un paro de 24 horas que pretende llevar a los centros de trabajo una reivindicación que lleva semanas llenando las calles: acabar con el negocio de la vivienda y recuperar unas condiciones de vida dignas para la clase trabajadora.

La convocatoria cuenta también con el respaldo de CUT, Intersindical y el Sindicato Obrero Aragonés (SOA), así como de la Asamblea de Inquilinas de Teruel y Vivienda Digna Viello Aragón, colectivo del Pirineo. Las organizaciones subrayan que la huelga no pertenece exclusivamente a quienes la registran, sino “al conjunto de la clase trabajadora y a los colectivos sociales y organizaciones que están colaborando en su construcción”.

El registro aragonés llega dos días después de que las organizaciones sindicales y la Confederación de Sindicatos de Inquilinas formalizaran la convocatoria estatal ante el Ministerio de Trabajo. Pero en Aragón el protagonismo de este miércoles ha correspondido al movimiento por la vivienda y a las organizaciones del sindicalismo combativo, que han presentado una tabla reivindicativa común y han defendido la necesidad de construir la huelga desde los barrios y los centros de trabajo.

La comparecencia ha dejado también una diferencia organizativa: mientras el Sindicato de Inquilinas, CGT, CNT y OSTA anunciaban conjuntamente su convocatoria, CCOO y UGT Aragón registraban por separado la suya, con reivindicaciones coincidentes sobre vivienda, salarios y precios, pero con una estrategia sindical diferenciada.

Sindicato de Inquilinas: “La vivienda no podrá ser un derecho universal mientras siga tratándose como un bien de mercado”

Alicia Gallego, portavoz del Sindicato de Inquilinas de Zaragoza, ha situado el acceso a la vivienda en el centro de una convocatoria que, sin embargo, pretende ir mucho más allá del alquiler. La organización exige acabar con el uso especulativo de las viviendas y defiende que las casas deben servir para vivir, no para extraer rentabilidad de ellas.

“La vivienda no podrá ser un derecho universal mientras siga tratándose como un bien de mercado. Su función debe ser exclusivamente residencial, y no lucrativa. Hay que acabar con el negocio y expropiar a quienes sacan beneficios privados con un bien que debería ser un derecho garantizado”, ha defendido.

Para el movimiento inquilino, el encarecimiento de la vivienda forma parte de un deterioro más amplio de las condiciones materiales de vida. La subida de los precios, el estancamiento salarial, las dificultades para acceder a una vivienda y el debilitamiento de los servicios públicos afectan, sostienen, a una misma mayoría social.

Las organizaciones convocantes llaman a la clase trabajadora aragonesa a secundar el paro y advierten de que no esperan soluciones únicamente de las instituciones. En su declaración responsabilizan de la situación a las políticas desarrolladas por distintos gobiernos, tanto autonómicos como estatales.

Señalan expresamente al Ejecutivo aragonés de PP y Vox y al Gobierno estatal de PSOE y Sumar, al que atribuyen haber permitido más de 250.000 desahucios durante los últimos siete años, una cifra aportada por las organizaciones convocantes. Su crítica se dirige a unas políticas que, a su juicio, han protegido los intereses de propietarios, rentistas y grandes empresas mientras los precios de la vivienda alcanzaban máximos históricos.

Frente a ello, defienden que los avances dependerán de la organización colectiva y de la capacidad de movilización de quienes trabajan, estudian o destinan buena parte de sus ingresos a pagar un alquiler.

Expropiar viviendas, bajar los alquileres, subir los salarios y acabar con los desahucios

Las organizaciones han acordado una tabla reivindicativa común con seis exigencias para el 11N. La primera es la expropiación de viviendas en manos de fondos y grandes tenedores, con el objetivo de sustraerlas de la especulación inmobiliaria y destinarlas a garantizar el acceso a un hogar.

También reclaman una bajada drástica del precio de la vivienda, contratos de alquiler indefinidos y el fin de todos los desahucios.

En el ámbito laboral, exigen subidas salariales y una reducción de la jornada de trabajo. Consideran que los incrementos de los convenios colectivos no están compensando el encarecimiento de la vivienda y de los bienes básicos, por lo que trabajar ya no garantiza poder afrontar los gastos cotidianos.

La sexta reivindicación es el fin de la represión contra quienes se organizan y movilizan, junto con la derogación de la Ley Mordaza, promesa incumplida del Ejecutivo de Pedro Sánchez.

El programa enlaza así el conflicto habitacional con las condiciones laborales y los derechos sociales, y plantea una respuesta conjunta frente a problemas que las organizaciones consideran inseparables.

CGT exige una jornada de 30 horas y salarios y pensiones mínimos de 1.500 euros

Alberto Gamarra, secretario de Acción Sindical de CGT Aragón, ha recordado durante la comparecencia que su organización fue la primera central sindical de ámbito estatal en respaldar la huelga impulsada por el movimiento inquilino. Ese apoyo se hizo visible el pasado 4 de octubre, al finalizar su Congreso, aunque CGT ya contaba con acuerdos previos para respaldar una convocatoria de estas características. El sindicato ha registrado la huelga tanto en el ámbito estatal como en Aragón y La Rioja.

CGT reclama una bajada de los precios de la vivienda, medidas contra la especulación y la expropiación de inmuebles en manos de entidades financieras para constituir un parque público de alquiler asequible. También exige regular los alquileres de temporada y de habitaciones, garantizar contratos indefinidos y paralizar inmediatamente los desahucios de personas y familias sin alternativa habitacional.

En el terreno laboral, la organización plantea vincular las subidas salariales al IPC real, incorporando el coste de la vivienda, para evitar que los incrementos de los convenios queden anulados por la inflación. Entre sus reivindicaciones figuran además la reducción de la jornada laboral a 30 horas semanales sin pérdida salarial y un salario y una pensión mínimos de 1.500 euros.

CGT responsabiliza a los sucesivos gobiernos, con independencia de su signo político, de no haber dado respuesta a la crisis habitacional y denuncia la connivencia institucional con la patronal en el bloqueo de mejoras laborales. El sindicato recuerda las consecuencias más graves de la inseguridad residencial, como la muerte de Maricarmen tras su desahucio, y llama a organizar la huelga desde los centros de trabajo para convertir el 11N en un punto de inflexión en la defensa de unas condiciones de vida dignas.

OSTA: “Los salarios y la vivienda son dos caras de la misma moneda”

David Lázaro, secretario general de OSTA, tambiénm ha responsabilizado a los sucesivos gobiernos de no haber intervenido de forma efectiva ante la crisis habitacional.

Su crítica se ha dirigido tanto a los ejecutivos estatales de PSOE y Sumar y del PP como a los gobiernos aragoneses. Ha cuestionado las políticas del anterior cuatripartito formado por PSOE, PAR, CHA y Podemos, y ha advertido de que el actual Ejecutivo de Jorge Azcón, integrado por PP y Vox, mantiene, a su juicio, una orientación similar.

“Los salarios y la vivienda son dos caras de la misma moneda”, ha resumido Lázaro.

El dirigente de OSTA ha puesto cifras al problema en Zaragoza. Según ha expuesto, el alquiler medio supera ya los 1.000 euros mensuales, mientras que numerosos salarios netos se sitúan entre los 1.200 y los 1.300 euros.

Ha advertido de que esta situación obliga a una parte importante de la población a destinar más de la mitad de sus ingresos a pagar una vivienda, reduciendo drásticamente su capacidad para afrontar el resto de gastos.

Para OSTA, la huelga general es necesaria precisamente porque el encarecimiento de la vida no puede resolverse únicamente mediante la negociación de los convenios laborales.

CNT señala al capitalismo como raíz de la crisis de vivienda y del deterioro de los derechos sociales

Héctor Gisbert, secretario general de CNT Aragón-Rioja, ha defendido la necesidad de crear espacios de confluencia entre sindicatos laborales, colectivos de vivienda y organizaciones sociales.

Durante su intervención ha marcado distancias con la estrategia de CCOO y UGT, a la que ha atribuido una orientación más vinculada al calendario electoral del 29N.

Para CNT, la crisis habitacional forma parte de un conjunto de problemas que afectan a la clase trabajadora, desde las pensiones y la sanidad hasta la educación y la despoblación.

Gisbert ha identificado el capitalismo como la raíz común de estas dificultades y ha cuestionado que puedan resolverse únicamente mediante nuevos decretos, reformas legislativas o cambios de gobierno.

Su sindicato defiende que la huelga debe servir tanto para mejorar las condiciones de vida a corto y medio plazo como para fortalecer un movimiento social y sindical capaz de plantear alternativas al modelo económico actual.

CUT: “Hay vida al otro lado de nuestras empresas”

Chabier Anadón, de CUT, ha trasladado a AraInfo una reflexión sobre los límites de la negociación laboral cuando el coste de la vida absorbe buena parte de las mejoras salariales.

“Todos los trabajadores y trabajadoras tenemos que tener bien claro, en primer lugar, que hay vida al otro lado de nuestras empresas”, ha afirmado.

Anadón ha recordado que el precio del alquiler, la alimentación y otros gastos cotidianos condicionan directamente las condiciones de vida, incluso cuando se consiguen avances en los convenios colectivos.

“No solo sirve con sacar buenos convenios y con unos porcentajes de subida salarial X”, ha señalado, advirtiendo de que esas mejoras pueden quedar neutralizadas si los precios aumentan por encima de los salarios.

Por ello, ha defendido que la movilización no se limite a las empresas y reúna en las calles a trabajadores, estudiantes y personas jubiladas.

Para CUT, la huelga del 11N representa una oportunidad de conectar los conflictos laborales con las dificultades que afronta la población fuera de los centros de trabajo.

Documento de registro de la huelga general del 11N en Aragón, convocada por CGT, CNT, OSTA y el Sindicato de Inquilinas de Zaragoza | Foto: Iker G. Izagirre / AraInfo

CCOO y UGT registran por separado su convocatoria en Aragón

CCOO y UGT Aragón han registrado este miércoles en el Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA) su propia convocatoria de huelga general para el 11 de noviembre, bajo el lema “Salarios, vivienda, precios”. Sus secretarios generales, Manuel Pina y José Juan Arceiz, han denunciado el encarecimiento de la vivienda, la pérdida de poder adquisitivo y el bloqueo de la negociación colectiva.

Ambas centrales sindicales han señalado que la vivienda se ha encarecido cerca de un 14% en Aragón durante el último año y han reclamado medidas para contener los precios. También han exigido desbloquear la negociación colectiva y actualizar la normativa de prevención de riesgos laborales.

La huelga se organiza desde Zaragoza, Teruel y el Pirineo

El registro en Aragón es solo una parte de los preparativos. Alicia Gallego ha insistido en que la fuerza del 11N dependerá de la implicación de la clase trabajadora más allá de las organizaciones convocantes. El Sindicato de Inquilinas llama a organizarse en los centros de trabajo, de estudio y en los comités barriales unitarios, con el objetivo de extender la huelga por todo el país. La portavoz ha confirmado que habrá movilizaciones el 11 de noviembre, aunque sus características concretas todavía están por definir.

Ese llamamiento a organizarse desde abajo tiene ya una traducción concreta en los barrios de Zaragoza. Este miércoles, a las 19:00 horas, los cinco comités barriales celebran asambleas abiertas simultáneas. Margen Izquierda se reúne en la AV Picarral, calle Juslibol 36; Centro, en la AV Lanuza, calle San Pablo 23; Las Fuentes–San José, en la AV San José, calle Ventura Rodríguez 12; Torrero–La Paz, en la AV Montes de Torrero, calle Granada 43; y Delicias–Universidad, en el CSP La Amapola, calle Montañés 4.

La organización se extiende también al Alto Aragón y al sur del país. En Samiánigo, el comité de huelga impulsado por Vivienda Digna Viello Aragón se reúne este miércoles a las 19:00 horas en el CSA A Melonera. En Teruel, la Asamblea de Inquilinas ha convocado una asamblea abierta para el jueves 22 de octubre, a las 18:30 horas, en el CSA A Ixena.

Las personas interesadas en incorporarse a los preparativos pueden consultar las actividades e inscribirse a través de Toka, la plataforma de organización de la huelga, presentada por la Confederación de Sindicatos de Inquilinas.

El movimiento inquilino se suma también a la movilización pensionista del 24 de octubre

La conexión entre vivienda, salarios y pensiones tendrá otra expresión este sábado 24 de octubre en Madrid. La Confederación de Sindicatos de Inquilinas ha anunciado su participación en la manifestación unitaria del movimiento pensionista, que partirá a las 12:00 horas de Atocha y finalizará en la calle de Alcalá, a la altura del metro Sevilla.

La organización reclama una subida real de las pensiones públicas y de los salarios en 2027 para compensar la inflación y recuperar poder adquisitivo. Advierte de que revalorizar las pensiones resulta insuficiente si una parte creciente de esos ingresos termina destinada al pago del alquiler.

La movilización pensionista será así otra de las citas previas a la huelga general del 11N, en la que el movimiento inquilino y las organizaciones sindicales pretenden hacer confluir las reivindicaciones por la vivienda, el trabajo y unas condiciones de vida dignas.

La próxima cita ya está en los barrios aragoneses. Tras registrar la huelga ante las instituciones, las organizaciones convocantes vuelven este miércoles a las asambleas. Allí se decidirá cómo extender el paro a más centros de trabajo y cómo incorporar a quienes todavía no participan en los comités.

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