El Sindicato de Inquilinas de Zaragoza ha denunciado públicamente varios episodios de censura sufridos durante las últimas Fiestas del Pilar, en los que el Ayuntamiento de Zaragoza, encabezado por Natalia Chueca, y la empresa municipal Zaragoza Cultural habrían impedido la difusión de mensajes en defensa del derecho a la vivienda y de la huelga convocada para el próximo 11 de noviembre.
Durante estos Pilares 2026, varios grupos musicales ofrecieron al sindicato la posibilidad de utilizar sus escenarios “como altavoz para visibilizar la problemática de la vivienda y apoyar la movilización”. Sin embargo, según denuncia la organización, Zaragoza Cultural prohibió “en todos los casos” que el sindicato hiciera visible su mensaje, “ejerciendo presiones y amenazas sobre sus trabajadores para garantizar que la censura se llevara a cabo”, subrayan.
“Un ataque directo a la libertad de expresión, a la participación social y a los derechos de la clase trabajadora”
El Sindicato de Inquilinas de Zaragoza considera estos hechos “un ataque directo a la libertad de expresión, a la participación social y a los derechos de la clase trabajadora”. La organización señala la contradicción entre la imagen pública que proyecta el consistorio capitalino y unas prácticas que, a su juicio, “silencian a quienes denuncian la emergencia habitacional y se organizan para defender sus derechos”.
“Una vez más, Natalia Chueca demuestra que gobierna al servicio de rentistas y empresarios, mientras silencia a quienes defendemos el derecho a la vivienda”, recalca el sindicato. La organización enmarca estos episodios en una política municipal que, según critica, “desmantela los servicios públicos, facilita la especulación inmobiliaria, criminaliza a las personas sin hogar y amenaza con desalojar el CSO Kike Mur”. Asimismo, cuestiona el modelo de unas fiestas que considera “cada vez más orientadas al beneficio de grandes empresas” y al control de los discursos que se expresan en el espacio público.

Frente a la censura, más organización y más lucha
Asimismo, el Sindicato de Inquilinas de Zaragoza rechaza “cualquier forma de censura o represalia contra artistas, trabajadores y colectivos sociales que defienden el derecho a la vivienda y los derechos de la clase trabajadora”. La organización reivindica el derecho de los artistas “a expresar su solidaridad” y denuncia que los espacios culturales públicos no deben convertirse “en herramientas para silenciar reivindicaciones sociales”.
Por todo ello, hace un llamamiento “a responder ante estos hechos reforzando la organización colectiva y la movilización en defensa de los derechos políticos de la clase trabajadora”.
Organizaciones y artistas que apoyan la denuncia
La denuncia cuenta con el apoyo de una decena de artistas que se han posicionado en defensa del Sindicato de Inquilinas de Zaragoza y de la libertad de expresión, señalando la censura del Ayuntamiento: María José Llergo, Rapsusklei, Fresquito y Mango, Mercromina Club, Isla Kume, Ixeya, Mala Praxis, La Carrera, Rosin de Palo y Guiñote de Qontaqto.
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