Más de seis décadas de bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, agravado por el cerco energético impuesto por la administración Trump, siguen castigando a la población de la isla. Frente a esta política de asfixia, la solidaridad internacional impulsa alternativas para garantizar servicios básicos. Una de ellas llega desde Aragón: la instalación de sistemas de energía solar en centros sanitarios y sociosanitarios cubanos.
Este jueves 15 de octubre, a las 18:00 horas, el Centro Joaquín Roncal de Zaragoza (calle San Braulio, 5) acoge la charla “Cuba sobrevive bajo el bloqueo. La energía solar como alternativa a los combustibles fósiles”, organizada por el Comité de Solidaridad Internacionalista de Zaragoza y la Asociación Camilo Cienfuegos Cuba-Aragón.
La protagonista será Mabelin Benítez Fonseca, especialista del Programa Nacional del Centro de Investigaciones de Energía Solar (CIES), dependiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba.

Diecisiete instalaciones solares gracias a la solidaridad aragonesa
Durante el encuentro, Benítez Fonseca explicará el proyecto de instalación de 17 sistemas fotovoltaicos en centros sanitarios y sociosanitarios de la Sierra Maestra, adquiridos gracias a los fondos recaudados mediante una campaña solidaria impulsada en Aragón por la Asociación Camilo Cienfuegos Cuba-Aragón y el Comité de Solidaridad Internacionalista, con el apoyo de la Diputación de Zaragoza.
Estos equipos permitirán reforzar la continuidad de servicios esenciales y reducir su dependencia de los combustibles fósiles, especialmente en un contexto de graves restricciones energéticas.
La charla también abordará las consecuencias del bloqueo estadounidense, condenado reiteradamente por la Asamblea General de Naciones Unidas, y el endurecimiento de las sanciones energéticas durante 2026.
Frente a una política imperialista que busca estrangular económicamente a Cuba, la iniciativa aragonesa demuestra que la solidaridad internacional también se construye con respuestas concretas: energía para los centros sanitarios y recursos para que sus servicios puedan seguir funcionando.





