El Gobierno de Cuba ha denunciado una nueva fase de tensión con Estados Unidos tras las declaraciones del presidente Donald Trump y la aprobación de nuevas sanciones que endurecen el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a la isla desde hace más de seis décadas. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, advirtió este sábado de una “escalada peligrosa y sin precedentes” que, según señaló, trasciende las medidas coercitivas habituales y apunta ya a una amenaza de agresión militar directa.
En un mensaje difundido en redes sociales, el mandatario cubano aseguró que “ningún agresor, por poderoso que sea, encontrará rendición en Cuba” y defendió que el país está preparado para resistir cualquier acción hostil. Díaz-Canel vinculó esta ofensiva a intereses de sectores con poder económico y político en Estados Unidos, a los que acusó de actuar con una lógica de dominación y revancha.
El presidente de EE.UU eleva sus amenazas de agresión militar contra #Cuba a una escala peligrosa y sin precedentes.
La comunidad internacional ha de tomar nota y, junto al pueblo de EE.UU, determinar si se permitirá un acto criminal tan drástico para satisfacer los intereses de…
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) May 2, 2026
Las declaraciones llegan un día después de que la administración Trump anunciara nuevas medidas dirigidas a intensificar la presión sobre Cuba, tras afirmar que “tomará el control” de la isla. Entre ellas, sanciones a bancos extranjeros que operen con el país caribeño, restricciones migratorias adicionales y penalizaciones a quienes mantengan vínculos con sectores estratégicos como la energía, la minería o la defensa. Estas decisiones profundizan el cerco económico y energético denunciado por La Habana en los últimos meses.
La respuesta internacional no se ha hecho esperar. Desde la a Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) han expresado su “profunda preocupación y firme rechazo” a las amenazas de Washington, advirtiendo de que este tipo de acciones ponen en riesgo la estabilidad de América Latina y el Caribe. En la misma línea, el presidente colombiano, Gustavo Petro, subrayó que una eventual agresión militar contra Cuba “sería una agresión contra toda América Latina” y recordó que el Caribe debe mantenerse como “zona de paz”.
En paralelo, el Encuentro Internacional de Solidaridad con Cuba y el Antiimperialismo, celebrado en La Habana bajo el lema “100 años con Fidel”, reunió a centenares de organizaciones políticas, sociales y sindicales que condenaron las nuevas sanciones como una “violación flagrante del derecho internacional” y un intento de castigo colectivo contra el pueblo cubano. La declaración final también denunció el bloqueo energético y las amenazas de guerra como factores que agravan la situación en la isla.
Este escenario conecta con el análisis de voces cubanas que vienen alertando de una intensificación de la presión estadounidense. En una entrevista reciente en AraInfo, la filósofa Marxlenin Pérez Valdés situaba el bloqueo en un contexto global de escalada bélica y advertía de una nueva ofensiva imperialista. “La solidaridad logra trascender la frontera”, señalaba, reivindicando el papel del internacionalismo frente a una estrategia que busca el aislamiento económico y político de Cuba.

