La empresa Frutas del Cinca SL ha sacado a información pública el proyecto de una macrogranja de 7.200 cerdos de cebo junto a Valmuel, pedanía de Alcanyiz con 158 habitantes donde ya se tramitan otras dos explotaciones porcinas. Estas últimas, destinadas a madres con lechones, están vinculadas a Litera Meat, filial del grupo cárnico italiano Pini.
Las tres instalaciones suman 864 unidades de ganado mayor (UGM), la capacidad máxima permitida, y equivalen a 21.600 cerdos de cebo: unos 137 animales por cada habitante de Valmuel. Las alegaciones contra el nuevo proyecto pueden presentarse hasta el 13 de octubre.
Once veces más agua que la consumida por la población de Valmuel
Las tres instalaciones han obtenido la concesión de agua de la Comunidad de Regantes de Valmuel, lo que supone destinar agua de regadío a la ganadería industrial. Según Stop Ganadería Industrial, esta concesión no es suficiente: la Confederación Hidrográfica del Ebro debe autorizar también el cambio de uso del agua, de regadío a ganadero, un trámite que no figura en el expediente. Sin esta autorización, sostiene la organización, no podría concederse la autorización ambiental integrada que necesitan las explotaciones.
El consumo conjunto previsto asciende a 85 millones de litros de agua al año, el equivalente a 34 piscinas olímpicas. Esta cantidad multiplica por once el consumo de los 158 habitantes de Valmuel si se aplica la media de los hogares del Estado español, de 132 litros por persona y día, según el INE.
La organización advierte de que el agua debe potabilizarse antes de utilizarse en las explotaciones, ya que contiene nitratos, microorganismos y materia orgánica. La propia comunidad de regantes señala que no es potable. Por ello, Stop Ganadería Industrial sostiene que, sin tratamiento, no sería apta para los animales conforme a la normativa de bienestar animal.
La cloración de agua con una elevada concentración de materia orgánica puede generar trihalometanos, compuestos cuyo consumo continuado por encima de los límites legales se asocia a riesgos para la salud. Cuando se superan esos límites, puede restringirse el uso del agua del grifo para beber y cocinar. Valmuel ya sufrió un episodio de este tipo en 2024, cuando registró niveles de trihalometanos superiores a los permitidos y el Ayuntamiento de Alcanyiz tuvo que repartir agua embotellada entre la población.

50 millones de litros de purines en una zona vulnerable a los nitratos
Las tres macrogranjas generarían conjuntamente 50 millones de litros de purines al año, suficientes para llenar más de 20 piscinas olímpicas. Estos residuos contendrían 155,7 toneladas de nitrógeno anuales que se esparcirían como abono en los campos de la zona.
El pasado 29 de abril, el Gobierno de Aragón sometió a información pública un proyecto de orden para designar nuevas zonas vulnerables a la contaminación por nitratos de origen agrario. Entre ellas figura el polígono 501 de Alcañiz, donde se ubicarían las tres explotaciones. Se consideran vulnerables las zonas cuyas aguas superan o pueden llegar a superar los 50 miligramos de nitrato por litro, el límite establecido para el agua de consumo humano.
En una zona vulnerable, la aplicación de esa cantidad de nitrógeno exigiría disponer de 915 hectáreas, una superficie equivalente a unos 1.280 campos de fútbol.
A la contaminación del suelo y del agua se sumarían las emisiones a la atmósfera. Según los datos de los proyectos analizados por Stop Ganadería Industrial, las tres instalaciones emitirían cada año 87,4 toneladas de metano, un gas con un potencial de calentamiento 28 veces superior al del CO₂ a cien años; 766 kilos de óxido nitroso, cuyo potencial de calentamiento es unas 270 veces mayor, y 124 toneladas de CO₂. En conjunto, las emisiones alcanzarían las 2.777 toneladas de CO₂ equivalente al año.
También emitirían 96,1 toneladas de amoniaco. Este compuesto no contribuye directamente al calentamiento global, pero es tóxico, irrita los ojos y las vías respiratorias, es responsable de buena parte del olor de los purines y favorece la formación de partículas finas que deterioran la calidad del aire.
La empresa propietaria de los terrenos de las otras dos macrogranjas promueve la tercera
Según las notas simples del Registro de la Propiedad a las que ha tenido acceso Stop Ganadería Industrial, Frutas del Cinca SL, promotora del nuevo proyecto, es propietaria de las parcelas donde se proyectan las otras dos explotaciones. Estas están impulsadas por Litera Meat a través de Gravador Explotaciones Porcinas SL y Rual Graco SL.
En uno de los casos, Frutas del Cinca SL renunció a una macrogranja propia de 2.000 cerdos para ceder la parcela a Gravador Explotaciones Porcinas SL, que proyecta allí una instalación de madres con lechones de 864 UGM. Para Stop Ganadería Industrial, estos vínculos indican que los tres proyectos están relacionados con el grupo Pini, propietario de Litera Meat.
Las dos explotaciones de madres con lechones de Valmuel forman parte de un plan más amplio. El grupo Pini proyecta 25 macrogranjas de este tipo en siete municipios de Teruel y dos de Zaragoza, de las que saldrían cada año más de 1,7 millones de lechones para engorde. Las dos instalaciones de Valmuel, situadas a alrededor de un kilómetro y medio del núcleo urbano, son las primeras de este plan en tramitarse.
El Ayuntamiento de Alcanyiz ha concedido la compatibilidad urbanística a las tres instalaciones. En el caso del nuevo proyecto, lo hizo el 10 de octubre de 2025. La organización señala que la población afectada no ha sido consultada.
"No son tres proyectos que coincidan por casualidad: según la documentación registral, están ligados al mismo grupo empresarial y rodean una pedanía pequeña con el máximo de animales que permite la ley. Pedimos que se evalúen los efectos de las tres macrogranjas en conjunto y que no se autorice ninguna sin el permiso de la Confederación Hidrográfica del Ebro", afirman desde Stop Ganadería Industrial.
"Con el cierzo, el olor llegará directo a nuestras casas"
El proyecto de Frutas del Cinca SL sostiene que la ubicación es adecuada respecto a los vientos dominantes y que el núcleo habitado más cercano es Alcanyiz. Stop Ganadería Industrial rechaza ambas afirmaciones. Según la rosa de los vientos del mapa eólico ibérico, el viento dominante es el cierzo, de componente noroeste, que sopla hacia Valmuel. Además, la pedanía está más cerca de la instalación que Alcanyiz.
A esa distancia, advierte la organización, los olores podrían resultar insoportables durante muchos días.
"Aquí el cierzo sopla muchísimos días. Si salen adelante las tres macrogranjas, tendremos que vivir con las ventanas cerradas y respirando ese olor. Y nadie nos ha preguntado nada", lamenta una vecina de Valmuel.
Teruel casi duplica su capacidad porcina en dos décadas
El caso de Valmuel se enmarca en la expansión de la ganadería porcina industrial en la provincia. Según la encuesta ganadera del Ministerio de Agricultura, la capacidad de las explotaciones porcinas de Teruel pasó de unas 755.000 cabezas en diciembre de 2005 a 1,4 millones en mayo de 2025, un incremento del 89%.
En el conjunto de Aragón, la capacidad porcina se ha multiplicado por más de 2,5 desde 2002: de 3,8 millones de cabezas a 9,7 millones en mayo de 2025.
Stop Ganadería Industrial ha presentado alegaciones contra el nuevo proyecto, como ya hizo con los dos anteriores.
Stop Ganadería Industrial
Stop Ganadería Industrial es una coordinadora estatal que agrupa a más de 140 plataformas vecinales y colectivos de todo el territorio que se oponen a la expansión de la ganadería industrial y defienden un modelo de ganadería familiar, extensiva y vinculada al territorio. La coordinadora apoya a los pueblos afectados mediante el análisis técnico de los proyectos, la presentación de alegaciones y la difusión pública.





