Teruel ha vuelto a salir a la calle este domingo por el derecho a la vivienda. Alrededor de 500 personas participaron en la manifestación convocada por la Asamblea de Vivienda de Teruel, la segunda movilización celebrada en la ciudad en apenas una semana para denunciar el encarecimiento de la vivienda y exigir medidas frente al rentismo.
La movilización partió a las 18:30 horas desde la plaza del Torico bajo un mensaje inequívoco: “Acabar con el negocio de la vivienda. Contra el rentismo, por el derecho a techo”.
La protesta cerró en Aragón un fin de semana de fuerte movilización por la vivienda. El sábado, Zaragoza vivió una jornada histórica, con 40.000 personas en las calles según el Sindicato de Inquilinas, después de dos noches de acampada en plaza España. También unas 200 personas se movilizaron en Uesca, donde resonó igualmente una de las consignas que está ganando fuerza dentro del movimiento: “Hace falta ya una huelga general”.
En Teruel, la protesta de este domingo fue además la segunda en apenas una semana. La anterior se celebró dentro de la jornada aragonesa “Por todas las Maricarmen”, que llevó también las reivindicaciones por una vivienda digna a Uesca, Chaca y Alcañiz.
Una crisis con cifras propias en Teruel
La Asamblea de Vivienda acompañó la convocatoria con datos que muestran la dimensión del problema en la ciudad. Según el colectivo, en Teruel existen unas 2.200 viviendas oficialmente vacías y otras 915 con consumos eléctricos muy bajos, aunque estas últimas siguen sin catalogarse para conocer su estado y determinar cuántas podrían destinarse a vivienda.
A ello sumó al menos 143 viviendas de uso turístico y una “importante concentración” de vivienda en manos de grandes tenedores.
Mientras una parte del parque residencial permanece vacía o fuera del mercado residencial habitual, los precios se han disparado. Según los datos aportados por la Asamblea, el alquiler subió un 87,5% durante los últimos diez años y el precio de compra más de un 51%, mientras el salario medio apenas creció un 5,8% entre 2016 y 2024.
El colectivo advirtió de que una persona que cobre el salario mínimo tendría que destinar más de la mitad de sus ingresos al alquiler medio de un piso de 70 metros cuadrados. También recordó que durante el último año completo se produjeron 677 desahucios en Aragón y que, en el conjunto del Estado, se ejecutan alrededor de 45 cada día.
“No vamos a aceptar que se nos quiten las protecciones conquistadas”

La manifestación llegó además dos días después de que el Congreso rechazara los dos reales decretos sobre vivienda. La Asamblea de Vivienda de Teruel consideró que las medidas eran insuficientes y no atacaban la raíz del problema, pero advirtió de que su caída supuso también la pérdida de determinadas protecciones.
“No vamos a aceptar cualquier cosa, pero tampoco vamos a aceptar que se nos quiten las protecciones conquistadas. Mientras la vivienda siga siendo un negocio, nuestros problemas seguirán ahí. Mientras no se garantice el derecho a la vivienda digna para todas las personas trabajadoras, no vamos a parar”, señaló la Asamblea.
Entre sus reivindicaciones se encuentran contratos de alquiler indefinidos y renovación automática; congelación y topes a los alquileres; subida de los salarios para que la vivienda no suponga más del 30% de los ingresos; paralización de los desahucios sin alternativa habitacional; fin de los abusos en los alquileres de temporada y por habitaciones; ampliación del parque público de vivienda; y puesta al servicio de la sociedad de las viviendas vacías y de los grandes tenedores.
La huelga general, en el horizonte
La Asamblea dejó claro que las movilizaciones del fin de semana no pretendían quedarse en una protesta puntual. El colectivo defendió la necesidad de ampliar el conflicto y avanzar hacia una huelga general, una propuesta que también estuvo muy presente durante las movilizaciones del sábado.
Para la Asamblea turolense, la crisis habitacional no puede separarse de los bajos salarios y del empeoramiento general de las condiciones de vida: cada vez se destina una parte mayor de los ingresos simplemente a mantener un techo mientras otras personas acumulan viviendas y rentas.
Con 500 personas en las calles y dos movilizaciones en apenas una semana, Teruel cerró así un fin de semana en el que el derecho a la vivienda movilizó a decenas de miles de personas. Zaragoza protagonizó el sábado una de las mayores manifestaciones que se recuerdan en la ciudad, Uesca volvió a agitar sus llaves y, este domingo, Teruel dio continuidad a la protesta contra el rentismo y el negocio de la vivienda.




