El Acratador es (y fue) un programa de radio que cumple 40 años en las ondas de las radios libres. También fue un boletín contrainformativo que llegó a los 99 números y que en estas fechas ha presentado el libro que cuenta su historia y, de camino, la de las noticias menos presentes en los medios y los debates de hace unas décadas, que se parecen bastante a los de ahora.
Hace ahora 40 años sonaba Revolución, del único y mítico LP de los RIP No te muevas en la FM de Onda Vorde. Una radio libre que tendría una breve y accidentada existencia y que fue cerrada por la UVE, unidad de la Poli Local similar a los actuales UAPO.
Era la sintonía del primer programa de El Acratador, órgano de expresión de Estudiantes Anarkistas, en plena ebullición de las radios libres en el Estado. Sigue sonando 40 años después, como la sintonía de cierre pertenece a otra banda fundacional del hardcore punk de los 80: GRB.
No se puede escuchar un libro, pero esta historia tiene música.
Era la subcultura de entonces, un determinado sonido y estética vinculada al anarquismo que se entiende también viendo las portadas de los acratadores que empiezan a publicarse en 1989. Pero no adelantemos acontecimientos, aunque, como dice el prólogo del libro: esta historia ya estaba escrita.
El 10 de febrero de 1989 la Policía Local asaltaba los estudios de Onda Vorde en la Madalena y se llevaba los equipos, así que, a falta de medio de expresión en las ondas se pasó al papel.
Había pocas reglas de oro en aquel entonces, pero ahora romperemos una. Todo era anónimo, no se firmaban crónicas ni artículos y las voces de los programas de radio eran (y somos) anónimas también.
Pero cómo no nombrar a Alberto (autor de la Acratorial del nº0) y de la idea de copiar el modelo de lo que fue el Molotov de Madrid. Un boletín puramente de noticias que se repartía gratuitamente.
Y éramos Asun o Eva o Beto o Raúl o Reyes o Fermín... Hasta aquí puedo escribir y si nos queréis ver estamos caricaturizades en la portada del número 7. A lo largo de los años serían parte del boletín y el programa decenas de personas; sería imposible nombrarlas a todas.

El Acratador fue ese puñadito de papeles fotocopiados que se repartía gratuitamente en bares, centros sociales, manifestaciones o la Uni.
Un boletín que pasó del formato un tanto cutre que movía 200 copias y se hacía mediante el artesanal collage de corta-pega a llegar a sacar 3000 copias con una edición más cuidada e incluso a autoeditarlo en nuestra propia offset.
También el contenido cambiaría radicalmente. De ser un boletín de básicamente noticias a un espacio más dedicado a dar opinión y exponer los debates del momento. Debates que sorprende encontrar hace 30 años y ver que son los de ahora: prostitución, nuevas masculinidades, los niveles de violencia en la acción directa...
Leer el libro de El Acratador es ver cómo nacieron y murieron colectivos. Seguir la trayectoria de los diferentes centros sociales en Zaragoza o de lo que bullía en la realidad política aragonesa en los tiempos de un Internet en pañales.
Estudiantes Anarkistas se integrarían en el Ateneo Libertario de Zaragoza que heredó el boletín y el programa de radio. Luego el Ateneo sería parte de la Casa Okupada de la Paz y los colectivos de ésta pasarían al CS Ángel Chueca y luego al Centro Social Libertario, que se convertiría en CSA La Revuelta, que acaba de celebrar sus 25 años de existencia. Y a través de todos esos espacios y colectivos siguió existiendo El Acratador. De camino fue lugar de expresión de colectivos y plataformas.
En este libro veréis los testimonios de CNT, CUT y CGT, de Juventudes Libertarias, de los colectivos antimilitaristas, de Ruda y otros colectivos feministas... Y de ningún partido político.
Se haría eco de la intensa campaña antimilitarista de la Insumisión, del feminismo militante y viviría unión de organizaciones, okupaciones y desalojos y también dolorosas rupturas de espacios sociales o pérdidas de compas.
La realidad internáutica terminó arrinconando y haciendo desaparecer la práctica totalidad de las publicaciones en papel. Este boletín no sería la excepción, como desaparecerían Molotov en Madrid, Llar en Asturies, InfoUsurpa en Barcelona...
Ahora todas esas historias se han rescatado en formato escrito en un libro de 220 páginas que combina el facsímil al más puro estilo fanzine con la explicación detallada de alguna de las publicaciones. Hay que entender que, para las personas de menos de 45 años, aún estando involucradas en movimientos sociales, algunos asuntos pueden sonarles a chino.
A todo ello se añade una larga cronología que intenta la difícil labor de resumir lo acontecido en 20 años de la difusión de El Acratador. Muchos temas de nivel local pero también realidad estatal o internacional para facilitar un contexto que haga más comprensible el texto.

Es una mirada parcial, como la que hizo Zaragoza Rebelde, otra ingente recopilación de hechos de los movimientos alternativos zaragozanos, pero esta vez centrada en una publicación concreta y su mirada propia escrita a muchas manos.
Ahora el libro queda para exponer una parte de la realidad sin nostalgia. Un pasado sin redes sociales en que las movilizaciones eran más de piel, de calle y las organizaciones más grandes.
Ya hubo una presentación oficial del libro, en el 25 aniversario de La Revuelta, una segunda en Uesca este pasado fin de semana y quedan pendientes presentaciones en Teruel, Samianigo, Madrid... Además, se ha creado un espacio web donde se pueden ver los 99 números que se editaron de El Acratador.
Aún así, haciendo spoiler de lo que se lee en el libro, no está de más recordar: Si moviendo el dial de la FM un jueves a las 8 de la tarde (y también en internet) escuchas el "Revolución" de los RIP puedes quedarte un rato. Somos nosotres. No las mismas que cuando empezamos, pero El Acratador ahí sigue.
La idea de transformación social sigue intacta. En las ondas, en los papeles, pero sobre todo en las calles.
Ver esta publicación en Instagram




