La Plataforma de Afectados por la Reforma del Coso y la plaza de San Miguel vuelve a cuestionar la actuación del Ayuntamiento de Zaragoza. Esta vez pone el foco en el arbolado y contrapone sus propios cálculos, realizados sobre los planos del proyecto, a la campaña difundida por el Gobierno de Natalia Chueca para defender el resultado de la reforma.
La reacción llega después de las últimas críticas vecinales, ecologistas y políticas provocadas por la transformación de la plaza y, especialmente, por la instalación de la gran pérgola que el Ayuntamiento presenta como un “refugio climático”. El Gobierno municipal sostiene que esta infraestructura permitirá reducir la temperatura ambiente hasta 10 grados mediante un sistema de agua a demanda.
Urbanismo también ha salido al paso de las críticas sobre la pérdida de vegetación. El Ayuntamiento difundió en septiembre un vídeo para explicar las especies que se incorporarán a la plaza y defender que los nuevos ejemplares irán creciendo con el tiempo.
Frente a este relato, la Plataforma ha revisado los planos del proyecto y cifra en 12 los árboles desaparecidos durante la actuación. En el ámbito que contabiliza —plaza San Miguel, calle San Miguel, comienzo de Antonio Agustín y el espacio hasta Asalto y paseo de la Mina— sostiene que permanecen 19 árboles originales.

De 27 árboles nuevos a 14... o 20
Las cifras sobre las nuevas plantaciones no coinciden. Cuando el Gobierno de Zaragoza aprobó definitivamente el proyecto, en julio de 2025, anunció que solo en la plaza San Miguel habría 27 nuevos árboles, además de siete jardineras con combinaciones florales y otras siete con especies arbustivas. El proyecto contemplaba perales en flor, tilos y tulíperos.
Sin embargo, al anunciar este septiembre la instalación de la pérgola, el propio Ayuntamiento redujo esa cifra y habló de 14 nuevos árboles que se sumarían “a los de gran porte que se han mantenido”.
La Plataforma obtiene una tercera cifra al estudiar el plano del proyecto: 20 nuevas plantaciones, repartidas entre ocho perales, dos tulíperos y diez tilos.
Su análisis identifica además cinco árboles previstos en el plano que, según el colectivo, no se plantarían al carecer actualmente de alcorque, y otros siete que aparecen representados pero que fueron talados o incluso habían desaparecido años antes de redactarse el proyecto.
“Esperamos que esto se cumpla y no sea un incumplimiento más”, señala la Plataforma sobre esas 20 plantaciones.
La diferencia entre las 27 nuevas plantaciones anunciadas inicialmente por el Ayuntamiento, las 14 de las que habla ahora el Gobierno municipal y las 20 que contabiliza la Plataforma sobre el plano deja pendiente una explicación sobre qué arbolado tendrá finalmente la plaza cuando concluya completamente la actuación.
Una “plaza dura” cuestionada desde agosto
Las críticas al resultado ambiental de la reforma no son nuevas. A finales de agosto, ANSAR denunció que se habían talado más de la mitad de los árboles que, según la asociación, estaba previsto conservar y calificó el resultado de “plaza cementada donde la estancia apenas será posible”.
Más recientemente, la Mesa del Árbol de Zaragoza ha considerado la reforma “una oportunidad perdida” y cuestionado tanto la reducción del arbolado como el aumento de las superficies pavimentadas y la capacidad de los nuevos ejemplares para proporcionar suficiente sombra.
El PSOE también ha situado San Miguel entre las actuaciones urbanísticas que considera poco adaptadas al aumento de las temperaturas. El concejal Chema Giral criticó en septiembre la retirada de árboles, el exceso de pavimentación y su sustitución por soluciones artificiales de sombra.
Las críticas han llegado también desde la izquierda. ZeC ha cuestionado el diseño de la reforma y la pérdida de arbolado, mientras CHA ha reclamado revisar las ayudas para que ningún comercio afectado quede fuera por encontrarse unos metros más allá del perímetro fijado por el Ayuntamiento.
La Plataforma mantiene además su rechazo a la pérgola instalada en la plaza y reclama su retirada. El Ayuntamiento defiende que la estructura, dotada de un sistema de agua a demanda, funcionará como refugio climático y permitirá rebajar la temperatura entre cinco y diez grados.
Vecinas y comerciantes llevan meses cuestionando esta solución. En septiembre plantearon sustituirla por una lámina de agua que contribuya a refrescar el espacio y criticaron la falta de sombra vegetal de la nueva plaza.
Ayudas y “Volveremos Obras”
El arbolado no desplaza las otras reivindicaciones que la Plataforma mantiene abiertas con el Gobierno Chueca. El colectivo exige al consejero de Economía, Carlos Gimeno, información urgente sobre la revisión de los comercios afectados que quedaron fuera de las ayudas municipales y reclama la puesta en marcha de “Volveremos Obras”.
Las ayudas municipales alcanzan hasta 400 euros por cada mes de afección para establecimientos incluidos en los ámbitos delimitados por el Ayuntamiento. La convocatoria de 2026 cuenta con una partida inicial de 150.000 euros e incluye expresamente plaza San Miguel y Coso.
La reclamación de un “Volveremos” específico para las zonas en obras también ha llegado al Ayuntamiento desde el PSOE, que el 11 de septiembre pidió ampliar y simplificar las ayudas y activar este programa para los establecimientos afectados.
La Plataforma resume ahora sus reivindicaciones en tres puntos: información sobre la revisión de los comercios excluidos de las ayudas, implantación de “Volveremos Obras” y retirada de la pérgola. Y, mientras el Ayuntamiento promociona las bondades de la nueva plaza, vuelve a colocar sobre la mesa los propios planos del proyecto para preguntar cuántos árboles habrá realmente cuando desaparezcan definitivamente las vallas.




