La Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR) denuncia el modelo de reforma de la plaza de San Miguel de la capital del país en la que predomina el cemento. “Se han talado más de la mitad de los árboles que, se suponía, iban a conservarse y las obras están dañando al resto, sin una protección adecuada del entorno del árbol, rebaje del suelo con raíces desnudas, vertidos de cemento en el entorno y en definitiva un incumplimiento total de la Ordenanza de Protección del Arbolado Urbano”, subrayan.
“Además se ha reducido el tamaño de los alcorques y podado los ejemplares restantes, rompiendo la forma natural y armónica que estos árboles presentaban e incrementando los futuros riesgos para la ciudadanía”, detallan.
A juicio de ANSAR, “pareciera que con poner unas tablas en el tronco ya está protegido el árbol, cuando ello es totalmente insuficiente para garantizar su salud y que puedan sobrevivir. Ello denota el desprecio del gobierno municipal de Zaragoza al arbolado maduro, aquel que proporciona sombra. Para nada sirve que pregonen de forma repetitiva el gran número de árboles que se van a plantar en la ciudad cuando permanentemente en cada remodelación de calle, plaza, parque desaparecen los que allí existían”.
“Las remodelaciones de Salamero y Santa Engracia fueron ya un ejemplo que fue criticado en su día, y con esta plaza no repetimos los mismos errores sino que los agravamos. Las reformas han de servir, siempre, para mejorar las condiciones existentes; no para hacer circular el dinero ni empeorar el estado previo. Otra oportunidad perdida pero en este caso mucho más grave porque llevamos años recordando de la necesidad de sombras y zonas verdes en nuestro entorno. Mucho dinero gastado para conseguir una plaza cementada donde la estancia apenas será posible. Ahora bien, es probable que el espacio publico sea ocupado para la explotación privada de la hostelería como suele ser habitual”, enfatizan desde ANSAR.
La vecindad, con pancartas en los balcones de la plaza, avisaba ya hace meses “del desaguisado que se iba a llevar a cabo. De nada han servido los avisos y los resultados lo van a sufrir vecinos y ciudadanía en general”, recalcan desde ANSAR.
Por todo ello, la a Asociación Naturalista de Aragón va a dirigirse al Ayuntamiento de Zaragoza “con el objeto de reclamar el Proyecto Técnico de Protección del Arbolado que teóricamente la empresa adjudicataria Mariano López Navarro debería haber presentado y el estado de su cumplimiento”.
“Estas prácticas habituales son contrarias a una ciudad que debería poner en primer lugar la naturalización de la ciudad y su adaptación a las altas temperaturas para proteger la salud de las personas. Y totalmente contradictorio con una ciudad que pretende ser nombrada Capital Verde Europea 2028”, concluyen.






