Huelga de hambre de los presos de Gdeim Izik: preocupación por su salud, incomunicación, restricciones de visitas y traslados

Nueve presos políticos saharauis iniciaron el 23 de septiembre una huelga de hambre indefinida para reclamar su libertad y el cumplimiento de dictámenes de mecanismos de derechos humanos de la ONU. Uno de ellos ha tenido que suspenderla por una fuerte bajada de tensión, mientras varias familias denuncian incomunicación, aislamiento y restricciones de visitas.

28 septiembre, 2026. 12:51
Concentración en Mont-Lagou, cerca de París, en apoyo a los presos y presas políticos saharauis | Foto: Équipe Média

Crece la preocupación por la situación de los presos políticos saharauis del grupo de Gdeim Izik, varios días después de que nueve de ellos iniciaran, el 23 de septiembre de 2026, una huelga de hambre indefinida.

Los presos reclaman la aplicación de las decisiones y dictámenes emitidos por mecanismos de derechos humanos de Naciones Unidas, en particular el Comité contra la Tortura y el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria que piden su libertad, así como su traslado a cárceles más próximas a sus familias.

Uno de los nueve huelguistas, Mohamed Bani, se vio obligado a suspender la protesta tras sufrir una fuerte bajada de tensión arterial. Según informó su familia, fue trasladado a la enfermería de la prisión de Ait Melloul 2.

En la Prisión Central de Kenitra, la familia de Sidi Bachir Allali Boutenguiza comunicó a Équipe Média que lleva más de una semana sin poder contactar con él, lo que ha aumentado la preocupación por su estado de salud. Sus familiares aseguran que padece varias enfermedades, entre ellas hemorroides y alergias, y que sus reiteradas solicitudes de atención médica no han sido atendidas. Añaden que los hedores procedentes del sistema de alcantarillado de la prisión han agravado sus problemas alérgicos.

La familia de Ahmed Sbaai, activista saharaui de derechos humanos y presidente de la Liga para la Protección de los Presos Saharauis, también ha denunciado la pérdida de contacto desde el inicio de la huelga. Su hermana, Zahra Sbaai, declaró a Équipe Média que su hermano padece diversas enfermedades y pidió una intervención urgente del Comité Internacional de la Cruz Roja y de las organizaciones de derechos humanos.

Équipe Média había informado asimismo del traslado de Hassan Dah a una celda de aislamiento. Fuentes familiares describieron la medida como un castigo relacionado con su papel en la coordinación de la huelga de hambre. Posteriormente, su familia también perdió el contacto con él.

En la prisión de Tiflet 2, la familia de Abdallah Sidi Abbahah afirmó que las autoridades penitenciarias impidieron a su sobrino visitarlo y le comunicaron que existía una decisión de suspensión de las visitas. La familia denunció además la confiscación de botellas de agua y azúcar destinadas al preso durante la huelga.

Por otra parte, el periodista y preso político saharaui Bachir Khadda ha sido trasladado a una prisión de El Aaiún, según información recibida por Équipe Média. Hasta el momento no se conocen más detalles sobre las circunstancias del traslado ni sobre su situación actual.

Los datos recabados por Équipe Média en los últimos días reflejan una situación cada vez más preocupante: uno de los huelguistas ha tenido que interrumpir la protesta por el deterioro de su salud, mientras otros se enfrentan a la pérdida de contacto con sus familias, el aislamiento, restricciones de visitas y traslados entre centros penitenciarios.

Por el momento, sigue siendo escasa la información fiable sobre el estado de salud del resto de los huelguistas, lo que aumenta la preocupación de sus familias.

Firma

· PUBLICIDAD ·
· PUBLICIDAD ·
· CANAL TELEGRAM ARAINFO ·
· CANAL WHATSAPP ARAINFO ·