CHA reclama al Gobierno de Zaragoza que revise los criterios de las ayudas destinadas a los comercios afectados por las obras municipales. La petición llega después de que la coordinadora de CHA-Zaragoza, Ana Lasierra, visitara el entorno de la plaza San Miguel junto a vecinos y comerciantes para conocer sus demandas.
Durante el encuentro, los negocios trasladaron las dificultades que atraviesan después de meses de obras, especialmente por los problemas de acceso y la pérdida de actividad. Según CHA, algunos establecimientos que sufren directamente las afecciones quedan fuera del perímetro fijado por el Ayuntamiento para poder solicitar las ayudas.
“No tiene sentido que un comercio que está sufriendo las consecuencias de una obra quede fuera de las ayudas simplemente porque se encuentra unos metros más allá del perímetro fijado por el Ayuntamiento”, denuncia Lasierra. “Las obras pueden ser necesarias y mejorar finalmente este entorno, pero transformar la ciudad no puede significar dejar negocios por el camino”, añade.
La convocatoria municipal contempla ayudas de 400 euros por cada mes de afección y exige, entre otros requisitos, que los establecimientos estén situados en los tramos expresamente delimitados y acrediten un descenso de ingresos. En el caso de esta reforma, se incluyen la plaza San Miguel y el Coso desde la plaza de España hasta la calle Reconquista.
CHA pide que los criterios se revisen atendiendo a la afección real sufrida por cada establecimiento y que se simplifique el acceso a las ayudas. Lasierra reclama también mantener un diálogo permanente con vecinos y comerciantes durante las obras.
La petición se produce después de que la Plataforma de Afectados por la Reforma del Coso y la plaza de San Miguel haya exigido a los consejeros Carlos Gimeno y Víctor Serrano soluciones para evitar nuevos cierres y criticado que el Gobierno municipal centre su respuesta en discutir qué establecimientos cerraron antes o durante las obras.
“No se trata de elegir entre renovar Zaragoza o proteger al pequeño comercio. Una ciudad bien planificada tiene que ser capaz de hacer las dos cosas”, concluye Lasierra.




