El sentimiento de los bomberos y las bomberas forestales de Aragón respecto al trato que están recibiendo por parte del Gobierno de Aragón, presidido por Jorge Azcón, es de "desprecio" y "decepción". Así de crudas son las sensaciones del comité de huelga después de una reunión fallida en el SAMA, realizada este jueves, para tratar de encauzar un conflicto laboral que amenaza con escalar a la huelga indefinida en SARGA a partir del 18 de agosto.
Aunque el Ejecutivo de Azcón emitió una nota de prensa esta semana, previa a la reunión de este jueves, en la que destacaba su voluntad negociadora, la realidad vivida por la representación sindical de SARGA en la reunión de este jueves demostraría un nulo interés y voluntad de efectividad por parte del Gobierno del PP y Vox. Todo esto ocurre en medio de una temporada de incendios que está golpeando con dureza al territorio aragonés y que ya suma más de 40.000 hectáreas quemadas.
"El Gobierno de Aragón y la empresa SARGA han demostrado, una vez más, su falta de voluntad de diálogo real al no querer negociar en el Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA). La persona enviada a la reunión carecía de cualquier poder de decisión, lo que constituye un desprecio absoluto hacia los bomberos y bomberas forestales y hacia la ciudadanía en su conjunto", apuntaba la nota del comité de huelga.
En declaraciones a AraInfo, Carlos Llonín, presidente del comité intercentros de SARGA, coincide en señalar que la empresa ha participado en la reunión mediante "una persona de perfil técnico sin capacidad de tomar decisiones, de negociar ni de acordar nada". Lamenta que "da la sensación, al final, que no le dan ningún valor a la negociación. Ninguna importancia a los bomberos y a las bomberas forestales y simplemente se presentan, hacen acto de presencia como formalidad y para firmar un acta de no acuerdo".
Llonín pone en duda la "voluntad negociadora" de SARGA y del Gobierno de Aragón. "Venían absolutamente sin nada, sin ninguna respuesta a nuestras reivindicaciones, lo que supone una gran decepción".
La convocatoria de huelga continúa
"La labor que realizamos es un servicio esencial para nuestros pueblos, para la tierra de Aragón y para el desarrollo de las zonas rurales", explica el comité de huelga en su último comunicado. "Pese a los reiterados intentos de mediación por parte de los mediadores del SAMA, no hemos encontrado ninguna vía para desconvocar la huelga, ya que no se ha presentado ni una sola propuesta sobre las reivindicaciones del colectivo", señalan.
La actitud de la empresa y del Ejecutivo de Azcón constituye, a juicio del comité, "un desprecio absoluto hacia los bomberos y bomberas forestales y hacia la ciudadanía en su conjunto". En este mismo sentido se ha expresado Llonín, ya que considera que las reivindicaciones del colectivo son, ante todo, reivindicaciones para la mejora del operativo de prevención y extinción de incendios y, por tanto, de interés del conjunto de la ciudadanía aragonesa.
"Nos jugamos la vida todos los días protegiendo nuestros montes y a la población, y ni siquiera se sientan a negociar mejoras esenciales que garanticen la seguridad y la dignidad del operativo de extinción de incendios".
El ejemplo vivo del incendio de Las Peñas de Riglos
El presidente del comité intercentros explica que "con todo lo que está ocurriendo ahora mismo, sin mirar muy lejos en el incendio de los Mallos de Riglos, todo lo que estamos poniendo encima de la mesa, que es actualizar un operativo que está obsoleto y falto de medios, se está mirando hacia otro lado y no se está atendiendo hasta las necesidades que tiene asociadas a la mesa".
Llonín explica que desde el minuto uno del incendio el Gobierno de Aragón ha tenido que solicitar la intervención de operativos de otros territorios y nacionalidades del Estado español, así como de la UME, precisamente por no atender a las reivindicaciones de mejora y adecuación demandadas por el colectivo de bomberos y bomberas forestales.
Como ya relató AraInfo en fechas anteriores, entre las principales demandas del colectivo está la creación de brigadas de diez componentes durante todo el año, con seis meses dedicados a labores preventivas y otros seis a la extinción. También la contratación efectiva del 100% del operativo, la incorporación de dos conductores por turno en las autobombas o contratos mínimos de seis meses para el personal de prevención y vigilancia. En opinión del presidente del comité, atender estas reclamaciones colocaría al servicio en la dirección correcta para seguir avanzando hasta un operativo dimensionado a la complejidad territorial de Aragón.




