El incendio forestal de Peñas de Riglos vivió este jueves una de sus jornadas más críticas desde que comenzó el lunes llegando hasta el entorno de San Juan de la Peña —cuna histórica de Aragón—, donde durante varias horas los dos monasterios estuvieron seriamente amenazados por las llamas. Este viernes el fuego continúa activo después de una noche marcada por nuevas reproducciones y evacuaciones y afecta ya a más de 11.000 hectáreas, una superficie equivalente a unos 15.000 campos de fútbol, manteniendo en máxima alerta a los equipos de emergencia.
El cambio de las condiciones meteorológicas y la evolución del viento alteraron durante las horas centrales del jueves el comportamiento previsto del incendio, obligando a reorientar buena parte del dispositivo. La rapidez y virulencia de las llamas llevó incluso a retirar efectivos de algunos puntos para garantizar su seguridad.
Entre las 13:00 y las 17:00 horas se vivieron los momentos de mayor peligro en San Juan de la Peña. El incendio alcanzó las cortadas y se aproximó tanto al Monasterio Nuevo como al Viejo. Según explicó tras el CECOPI el consejero de Interior, Roberto Bermúdez de Castro, ambos estuvieron durante esas cuatro horas “en grave peligro”.
Finalmente, las llamas no alcanzaron ninguno de los dos edificios. Junto al Monasterio Nuevo, los servicios de extinción realizaron un fuego técnico para impedir el avance del incendio hacia la construcción.
Impotencia total viendo estas imágenes de la pradera del Monasterio de San Juan de la Peña ardiendo.
La cuna de Aragón en peligro, ojalá no sea demasiado tarde. pic.twitter.com/o1r23gBj4p— Plataforma Defensa Montañas Aragón (@PDMAAragon) August 13, 2026
La amenaza, sin embargo, no se considera definitivamente superada. Durante la noche ha permanecido desplegado un dispositivo específico de vigilancia y defensa integrado por efectivos de INFOAR, la UME y bomberos de las diputaciones de Uesca y Zaragoza ante posibles reactivaciones o cambios en el viento.
Los restos de los reyes de Aragón, evacuados al Museo de Uesca
La proximidad del fuego llevó también a activar una operación para poner a salvo algunos de los principales bienes patrimoniales conservados en el Monasterio Viejo de San Juan de la Peña.
En un primer acceso, efectivos de la UME lograron recuperar la indumentaria militar de gala original del Conde de Aranda, con la que fue enterrado, y varias piezas arqueológicas. La proximidad de las llamas obligó posteriormente a abandonar temporalmente el lugar.
Más tarde, un equipo multidisciplinar de la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural, acompañado por la UME y la Guardia Civil, volvió a acceder al monasterio y extrajo los restos óseos de los primeros reyes aragoneses y otros miembros del linaje real que descansaban en el Panteón Real.
También fueron retirados fragmentos de pintura mural que ya se encontraban traspasados a soporte y otros bienes culturales. Todo el material evacuado ha sido trasladado al Museo de Uesca, donde permanecerá hasta que las condiciones permitan devolverlo al monasterio.
Ante el avance de las llamas en el #IFPeñasdeRiglos, Agentes para la Protección de la Naturaleza y técnicos de Patrimonio del @GobAragon, junto a @UMEgob, han llevado a cabo una actuación decisiva para proteger el Monasterio de San Juan de la Peña y poner a salvo bienes… pic.twitter.com/Z2x3AVbMnc
— UME (@UMEgob) August 13, 2026
900 personas evacuadas de 18 poblaciones
El incendio mantiene ya 900 personas desalojadas de 18 núcleos y el Camping Pirineos. A las evacuaciones ordenadas durante los días anteriores se han sumado durante la madrugada de este viernes Santa María de la Peña, Triste, La Peña Estación y Yeste.
La evolución del frente próximo a Triste obligó a evacuar a las 00:31 horas Santa María de la Peña y Triste. Poco después, a las 2:41 horas, se ordenó también el desalojo de La Peña Estación y Yeste. Y poco antes de las 13:00 de este viernes, la DGA ha enviado un ES-Alert para la evacuación de Anzánigo. Una hora después, llegaba el aviso a Atarés.
La evolución del incendio obligó este jueves a ampliar considerablemente las medidas de protección a la población. Durante la jornada se ordenó la evacuación de Santa Cruz de la Serós, con 74 personas; Binacua, con 46; y Osia, con 12, mientras Santa Cilia de Jaca y Puente la Reina de Jaca permanecen confinadas.
El resto de las localidades evacuadas son Bailo, Larués, Ena, Centenero, Botaya, Villalangua, Salinas de Jaca, Alastuey y Arbués. De las 709 personas desalojadas de estos municipios, 677 se encuentran alojadas por sus propios medios.
El operativo mantiene además bajo vigilancia Anzánigo, donde se encuentra un campamento del Instituto Aragonés de la Juventud con 30 menores. Está previsto trasladarlos a Ayerbe, donde permanecerán atendidos hasta la llegada de sus familiares.
Por el momento no está previsto el regreso a sus casas mientras no existan garantías de seguridad. Tampoco se contemplan ahora nuevos desalojos, aunque el operativo advierte de que cualquier cambio en la evolución del incendio podría obligar a adoptar nuevas medidas.
Más de 500 efectivos y 35 medios aéreos para este viernes
Más de 500 efectivos de diferentes administraciones y organismos participaron durante este jueves en las tareas de extinción, seguridad, protección civil, logística y atención a la población.
El incendio mantiene actividad en distintos puntos de su perímetro. El sector situado en la zona de Alastuey y Arbués continúa activo y progresa hacia el este, mientras otras zonas requieren todavía trabajos de consolidación. Durante la tarde del jueves se detectaron además varias reactivaciones, entre ellas cuatro focos en el entorno del muladar de Santa Cilia, en dirección hacia la N-240 y Alastuey.
La densidad de la masa forestal y la intensidad de las llamas han permitido al incendio superar sucesivamente diferentes cortafuegos. Dentro del extenso perímetro quedan además zonas sin quemar que deberán mantenerse bajo especial vigilancia ante posibles reproducciones.
Para este viernes está previsto un fuerte refuerzo del dispositivo aéreo, con 35 medios, el máximo que puede coordinarse con seguridad sobre la zona. La Guardia Civil aportará también sus helicópteros para colaborar en las tareas de control aéreo.
El viento de sur vuelve a marcar la jornada
Las condiciones meteorológicas seguirán siendo determinantes. El viento de componente sur perderá intensidad durante la madrugada, pero volverá a ganar fuerza desde primeras horas de la mañana, con rachas que podrían alcanzar los 25 kilómetros por hora al final de la mañana.
A partir de las 16:00 horas podría girar hacia componente este o nordeste. Las temperaturas seguirán muy por encima de los valores habituales para la zona.
Bermúdez de Castro ha advertido de que el principal problema volverá a ser el viento de sur seco, “como un secador de pelo”, que puede hacer caer la humedad relativa por debajo del 15%.
A partir del sábado se espera un descenso acusado de las temperaturas y la posible llegada de tormentas, unas condiciones que podrían favorecer las labores de extinción.
Permanecen cortadas la A-132 entre Murillo de Galligo y Puente la Reina de Jaca; la A-1205 desde Santa María de la Peña; la N-240 entre Santa Cilia de Jaca y Puente la Reina de Jaca; la A-1603; y la pista asfaltada que conecta la N-240 con Alastuey.
Los responsables de la emergencia han insistido finalmente en que las labores de extinción deben quedar exclusivamente en manos del personal formado e integrado en el dispositivo y han pedido que no se organicen cuadrillas espontáneas ni actuaciones particulares al margen de la dirección técnica.




