La casa Mazón de Exeya ha pasado a engrosar, por solicitud de Apudepa (Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés), la ya dilatada lista de bienes culturales aragoneses en peligro, incluidos en la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra.
Desde Apudepa explican que se trata de una casona solariega aragonesa con elementos góticos como el alero de madera y las ocho ventanas lobuladas de la fachada principal, o las ventanas conopiales de la fachada de la calle Azara. Es la única casa de Exeya que conserva varios elementos claramente góticos al exterior, y por lo tanto la más antigua identificable de la capital cincovillesa. También tiene elementos renacentistas y de épocas posteriores de gran interés, propios de las casas solariegas aragonesas: ventanas abocinadas en ambas fachadas en planta noble, alero renacentista en la calle Azara, o, en esa misma calle, el último paso cubierto de bovedillas de revoltón que se conserva en Exeya y que comparte con el inmueble vecino.
Tal y como relatan desde Apudepa, el 13 de enero de este 2026, esta casa sufrió “un pequeño desprendimiento que obligó a cortar el tráfico rodado de la calle Mediavilla durante semanas. Tanto si la propiedad estuviera actuando de mala fe, abandonado el bien para alegar ruina y derribar total o parcialmente; como si lo hiciera por falta de recursos, las administraciones públicas tendrían causa justificada para expropiar el bien, por supuesto para salvaguardar la seguridad de las personas pero también para la defensa y protección de los bienes del Patrimonio Cultural Aragonés, según el artículo 2.2 de la Ley 3/99 de 10 de marzo del Patrimonio Cultural Aragonés”.
Es la segunda casa histórica de Exeya que entra en la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra en apenas dos meses, ya que el 12 de marzo también se incluyó la casa Pujol, de principios del siglo XX y a unos 300 metros de casa Mazón. Tres de los trece bienes aragoneses que han entrado este año 2026 en la Lista Roja se encuentran en la comarca Cinco Villas: además de las citadas casonas ejeanas han sido registrados también unos capiteles medievales de Navardún, originarios de su castillo, cuyo propietario actual es la DPZ.

Appudepa exige la involucración de las administraciones en el cumplimiento de la ley
La calle Mediavilla de Exeya se encuentra protegida por el Decreto176/2012, de 17 de julio, del Gobierno de Aragón, por el que se declara Exeya como Bien de Interés Cultural, en la figura de Conjunto Histórico, es decir, la máxima categoría de protección según la Ley 3/99 del Patrimonio Cultural Aragonés.
Por ello, desde Apudepa exigen a las administraciones públicas, especialmente al Gobierno de Aragón, por ser competente en materia de patrimonio cultural “que cumplan las leyes”, y les recordamos que la protección de los bienes culturales “no consiste solamente en la defensa frente al perjuicio físico activo contra los bienes, sino también del perjuicio por inacción como es el abandono, la desidia y la falta de mantenimiento, en la que estarían incurriendo los propietarios”.
“También exigimos al Ayuntamiento de Exeya que tome cartas en el asunto. La Ley 3/99 establece medidas para la defensa del patrimonio cultural ¡cualquiera que sea su régimen jurídico y titularidad’, de modo que la titularidad privada del bien no sería una excusa para no actuar. La falta de protección tampoco sería una excusa, puesto que el edificio sí que se encuentra protegido y además en la máxima categoría como es la del BIC (Conjunto Histórico)”, aseveran desde Apudepa.
Reiteran desde la entidad de defensa del patrimonio aragonés que “además, un Ayuntamiento, como cualquier particular, puede solicitar a la DGA una protección específica de BIC para el inmueble, sin perjuicio de que ya se encuentre en un Conjunto declarado. Sin embargo, a diferencia de los particulares, el Ayuntamiento tiene el deber de hacerlo y los medios técnicos y el personal para solicitarlo. También existe la figura del MIL (Monumento de Interés Local) que es propuesta directamente por los pleno de los ayuntamientos”.
El Plan General de Ordenación Urbana, elaborado por el propio Ayuntamiento de Exeya tiene catalogado este edificio como uno de los inmuebles de interés arquitectónico y en su ficha del PGOU lo califica como “uno de los ejemplos más ricos y monumentales de Ejea”, con “elementos de excepcional interés histórico-artístico” y que deberán conservarse no sólo las fachadas sino también “cuantos elementos con valor histórico o artístico se conserven en su interior”.
“En cualquier caso, el Ayuntamiento está obligado a dirigirse al Gobierno de Aragón, deber de cooperación, todo ello de acuerdo al art. 7 de la Ley española 16/85 de Patrimonio Histórico que dictamina : ‘los ayuntamientos cooperarán con los Organismos competentes para la ejecución de esta Ley en la conservación y custodia del Patrimonio Histórico comprendido en su término municipal, adoptando las medidas oportunas para evitar su deterioro, pérdida o destrucción. Notificarán a la Administración competente cualquier amenaza, daño o perturbación de su función social que tales bienes sufran, así como las dificultades y necesidades que tengan para el cuidado de estos bienes. Ejercerán asimismo las demás funciones que tengan expresamente atribuidas en virtud de esta Ley’, de no hacerlo así “estaríamos ante un incumplimiento flagrante de esta ley por parte del Ayuntamiento de Exeya, concluyen desde Apudepa.





