La Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnado de Aragón (FAPAR) explican que el Departamento de Educación del Gobierno de Aragón “ya no plantea un modelo de gratuidad para la etapa 0-3 años, como había anunciado, sino de semigratuidad a través de subvención a centros privados actualmente autorizados y no autorizados para impartir esta etapa”.
Según la información de la que dispone FAPAR, esta cambio supone “una importante modificación de las condiciones previstas, en el que se contemplaba inicialmente una gratuidad de 11 meses y 7,5 horas diarias que ha pasado a 10 meses y 5 horas diarias”.
Con esta reducción, el Departamento de Educación de la DGA “establece una separación entre el tiempo asistencial y el tiempo educativo en el Primer Ciclo de Educación Infantil, como si se tratase de dos compartimentos estanco y las necesidades de los niños y niñas pudieran separarse”.
Por otra parte, “además, se van a poner limitaciones en el acceso a esta semigratuidad a las familias utilizando para ello criterios de conciliación, que no se van a subvencionar”, destacan desde FAPAR, y añaden que “esto no se ajusta a las promesas realizadas ni a las declaraciones de la consejera sobre conciliación cuando recientemente señaló que las familias aragonesas debían contar con su apoyo, porque necesitaban espacios de conciliación en los colegios de Infantil y Primaria. Espacios que este curso solo contemplan las mañanas y en ningún caso las tardes ¿Acaso en la etapa 0-3 años las familias no necesitan espacios de conciliación gratuitos? ¿Es esta la propuesta de conciliación en 0-3 años que tiene el actual Gobierno de Aragón?”, se cuestionan.
Asimismo, desde FAPAR rechazan “que se utilice dinero público para subvencionar negocios privados que ni siquiera tienen autorización en la actualidad para impartir esta etapa por no ajustarse a la ORDEN de 25 de agosto de 2005, del Departamento de Educación, Cultura y Deporte, por la que se establecen los requisitos mínimos e instrucciones técnicas de los centros que impartan el primer ciclo de la educación infantil” en nuestro país, y a quienes “se les dará una moratoria de tres años para que se adapten, cuando lo lógico sería exigir su adaptación para que pudieran optar a recibir una subvención pública. No podemos obviar las necesidades sin cubrir que tenemos en nuestras escuelas, entre ellas, la falta de Técnicos de Educación Infantil en aulas de 2 y 3 años”, enfatizan.
“Actualmente hay un margen amplio de aulas en centros públicos que no disponen de escolarización anticipada de 2 años, que es por donde se quiere iniciar la semigratuidad de la etapa, sin ir más lejos, en la ciudad de Zaragoza, al menos 22 aulas en centros públicos, en los que el Departamento ha cerrado vías. Pueden incrementarse convenios con ayuntamientos y adaptar su financiación a las necesidades reales. Pueden crearse plazas públicas nuevas que garanticen el acceso y la calidad educativa de la etapa como las actuales EEII de la DGA”, detalla la entidad.
FAPAR reivindica una “oferta suficiente de plazas públicas y gratuitas”
“Como siempre hemos manifestado, nuestro modelo para esta etapa, dista mucho del que el Departamento de Educación de la DGA plantea”, desde FAPAR solicitan “que el Primer Ciclo de Educación Infantil, tenga una oferta suficiente de plazas públicas y gratuitas”.
“Esta es una competencia que corresponde a nuestra patronal, que es la administración, porque las familias aragonesas merecen una oferta pública y gratuita de plazas que garantice la calidad educativa a sus hijos e hijas y su derecho a la conciliación laboral y familiar”, concluyen desde la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnado de Aragón.





