El presidente Jorge Azcón se felicitaba este martes por “dos años de estabilidad y progreso”. Acompañado por todo su Ejecutivo, el líder del PP en Aragón hizo balance del segundo año de legislatura. Un tiempo en el que, según él, “hemos alcanzado un nivel de cumplimiento muy alto”. “Hemos satisfecho prácticamente la mitad de los objetivos marcados hace dos años”, añadió, para definir como “dulce” el momento que vive la economía aragonesa.
Por contra, los grupos de la oposición, desde Podemos, IU y CHA pasando por PSOE y Teruel Existe, dibujan un balance muy distinto: un Gobierno de Aragón entregado a los intereses de las élites, subordinado a la ultraderecha y más preocupado por hacer oposición a Pedro Sánchez que por gobernar para la mayoría social aragonesa.
Y es que Jorge Azcón, que sigue sin presupuestos y en minoría, vendió este martes una imagen de prosperidad que casi nadie reconoce. No habló de precariedad, ni de emergencia climática, ni de servicios públicos colapsados, ni de los pactos con la ultraderecha que han marcado su mandato. Frente a esa puesta en escena, la oposición traza un retrato más crudo: el de un presidente ausente, con el foco en Madrid y en campaña permanente.
Desde el PSOE han criticado el “triunfalismo” y el “autobombo” de Azcón en su balance del ecuador de legislatura “sin que haya estado presente en Aragón”, porque “todos sabemos ya que al presidente de Aragón le gusta más estar fuera que con sus gentes”. “Hemos visto un presidente aburrido, un presidente al que le importa más la confrontación con el Gobierno de España que la gestión de los servicios públicos aragoneses”, añadió Daniel Alastuey en rueda de prensa. “A Azcón le gusta más la política española que la aragonesa, se le ve desilusionado y desmotivado cuando habla de Aragón, y muy motivado cuando se enfrenta al Gobierno de España. Por lo tanto, seguramente el papel que ansía Azcón en un futuro es formar parte de la oposición al Gobierno estatal en el Congreso de los Diputados”, concluyó.
La Secretaria General de CHA, Isabel Lasobras, ha criticado que Azcón ha logrado “el acuerdo de gobierno más breve de la historia de Aragón, nunca un pacto político duró menos”. Lo que ha provocado “tener durante todo 2025 los presupuestos prorrogados en el segundo año de mandato”, pero “ahora se excusa el presidente anunciando una presentación de unas nuevas cuentas públicas para el 2026, donde no sabemos a qué principios democráticos va a renunciar, si es que pacta con Vox, o si es solo una muestra más de su habitual política de gestos, sin contenido real alguno”. Para Lasobras, “Azcón sólo puede presumir de la herencia recibida, como el plan de carreteras por ejemplo, pero de su acción política propia sólo tenemos decisiones que favorecen el desmantelamiento progresivo de los servicios públicos sanitarios y educativos”. La Secretaria General de CHA también ha lamentado que “mientras Aragón necesita aplicar las herramientas políticas que nos permite el Estatuto de Autonomía en materia de financiación, Azcón se dedica solo a hacer puntos para su carrera en Madrid en el papel donde se siente más cómodo, de oposición al Gobierno español, dejando en segundo plano su función principal como presidente de Aragón”.
Desde Podemos, su portavoz Andoni Corrales resumió la sensación general: “Azcón ofrece poco más que ser el líder de la oposición a Sánchez en Aragón”. “Prácticamente todo de lo que ha sacado pecho el presidente son proyectos iniciados por el anterior gobierno o financiados con fondos europeos”, reprochó el portavoz morado, quien destacó que Azcón “ha dedicado más tiempo a criticar al Gobierno español que a explicar qué proyectos tiene para el futuro de Aragón”.
Izquierda Unida también valora negativamente estos dos años de legislatura del PP, destacando la falta de diálogo, la falta de concreción en las cuentas públicas, la apuesta por un modelo industrial militarizado y el deterioro o privatización de servicios esenciales. Desde enero de este año, la formación viene calificando la gestión de Azcón como una estrategia basada en la propaganda sin resultados reales, especialmente por no presentar unos presupuestos adecuados. También ha criticado que Azcón que prioriza titulares sobre soluciones reales en lo social y económico, y han denunciado el impulso de Azcón a un proyecto industrial vinculado a la industria armamentística, calificándolo de contraria al “interés general” y al desarrollo sostenible del territorio.
Tomás Guitarte, portavoz de Aragón–Teruel Existe, habló de “exceso de autocomplacencia” y lamentó que, tras romper con Vox, el Ejecutivo siga sin rumbo. Sanidad, vivienda, agricultura o despoblación son palabras que desaparecen del discurso oficial mientras el medio rural continúa abandonado. Guitarte reclamó “pactos amplios” para revertir la deriva reaccionaria del Gobierno y devolver a Aragón una agenda propia.




