La película documental "Vidas irrenovables. Naturaleza o miseria" se estrenó en Aragón el pasado mes de octubre creando espacios para la reflexión y el debate. Ahora, el trabajo del cineasta y comunicador audiovisual Francisco Vaquero regresa con hasta ocho proyecciones esta semana en diversas localidades aragonesas. Las citas son este lunes en Mosqueruela; martes en Mora de Rubielos; miércoles en Cantavieja; jueves en Teruel; viernes en Monreal del Campo; sábado en Fuendetodos y La Fresneda; y el domingo en Utrillas.

"Vidas irrenovables. Naturaleza o miseria" —el segundo largometraje documental de Francisco Vaquero—, es un trabajo audiovisual de 90 minutos producido por Metáfora Audiovisual que analiza críticamente cómo la transición energética que se está llevando a cabo en el Estado español, lejos de revitalizar los pueblos, está generando consecuencias devastadoras para los ecosistemas, las economías locales y el tejido social rural. Una obra que invita a reflexionar sobre si esta transición es realmente "ecológica", tal como sostienen las administraciones públicas y también algunos grupos ecologistas.
El documental revela cómo, en lugar de beneficiar al medio rural, la falta de planificación y la gestión deficiente de los proyectos de energías renovables están transformando estas áreas en lo que las habitantes definen como “territorios de sacrificio”. La película pone de manifiesto que, aunque la transición hacia energías limpias es necesaria, “no se está haciendo bien”, y que existe una manera de implementar estas energías sin comprometer la biodiversidad ni los medios de vida de las habitantes de los pueblos.
"Vidas irrenovables" cuenta con la participación de 47 personas, la mayoría habitantes de zonas rurales, quienes narran sus luchas personales para detener la instalación de estos grandes proyectos energéticos, proyectados sin control alguno. Estos testimonios se complementan con las opiniones de personas expertas de renombre como el científico Antonio Turiel (CSIC), el geólogo José Simón y Francisco Varela (CSIC), quienes aportan una visión científica sobre los graves problemas que los macroparques eólicos y fotovoltaicos están causando en los ecosistemas terrestres y marinos, así como el daño a la biodiversidad.
La película no sólo busca concienciar a las y los habitantes rurales que ya viven estas realidades, sino también sensibilizar a las ciudadanas de las ciudades para que apoyen las reivindicaciones del mundo rural. Vaquero pretende exponer que el actual modelo de desarrollo energético es una forma de “colonialismo energético” que pone en riesgo la cultura, los negocios y los modos de vida tradicionales del campo, como la agricultura, la ganadería y el turismo rural.
El mensaje de la película es claro: sí a las energías renovables, pero con una correcta planificación. Es decir, la demanda que desde hace unos años mantiene el movimiento “Renovables sí, pero no así”. No se puede proteger la naturaleza destruyéndola, y es imprescindible buscar alternativas que respeten tanto el entorno natural como las comunidades locales.





