En palabras de Maite Solas, la Asamblea Ciudadana por la Paz y Contra las Guerras de Zaragoza “es un numeroso conjunto de ciudadanas y de organizaciones cuyo objetivo es, como se dice en su manifiesto fundacional, trabajar por una cultura de paz apostando por el desarrollo sostenible, la superación de la pobreza y la construcción de un mundo en paridad, según definición de la Organización de Naciones Unidas”.
Y en esta misma línea destaca que “reprobar las agresiones, trabajar por la paz, crear razones para la convivencia y denunciar la vuelta a una política de bloques en busca de la hegemonía mundial, es un deber colectivo que puede transformarse en un movimiento capaz de expresar la necesidad de combatir un estado de guerras”.
Por su parte, José Antonio Fatás presentó el calendario de actividades -ver calendario completo- que se han organizado señalando que “son muy variadas, estando ya en marcha 22 entre conferencias, conciertos, recitales de poesía, exposiciones de cuadros, programas de música en la radio, actuaciones teatrales, cinefórums en la filmoteca, danzas, decoración de murales...y actividades en la calle que incluyen una recogida de firmas el día 18 y una manifestación el día 30 de enero”.
También tomó la palabra Teófilo Martín para señalar que “las actividades comenzarán el día 13 con una conferencia de Tica Font del Centre Delàs d'Estudis per la Pau en el salón de plenos de la DPZ y, por el momento, se prolongarán hasta el día 1 de marzo con un film en la Filmoteca”.
“Todas estas actividades van a ser posibles gracias a la entusiasta y altruista colaboración de cientos de personas que se han convertido en las auténticas gestoras de los eventos”, enfatizó Concha Gaudó.
Entre las actividades Maite Solas destacó “la presencia del colectivo HIBAKUSHA que está compuesto por los supervivientes a las bombas de Hiroshima y Nagasaki y que, por su continuada lucha contra las armas nucleares, recibieron el premio Nobel de la paz el año 2024. Una nutrida representación hace una visita a Zaragoza y nos darán una conferencia el día 18 de enero a las 19:00 horas en el edificio Paraninfo, con traducción simultánea”.
Retomó la palabra Concha Gaudó para trasladar a la ciudadanía aragonesa que “también estaba confirmada otra conferencia de Federico Mayor Zaragoza que fue un firme activista contra las guerras y, entre otras muchas ocupaciones relevantes, presidente de la Fundación Cultura de Paz y director general de la UNESCO pero falleció el pasado día 18 de diciembre”.
Finalmente Fatás expresó el “agradecimiento de la Asamblea por el apoyo recibido de diversas librerías, de la Universidad de Zaragoza, de la DPZ, de la Dirección de Cultura del Gobierno de Aragón y, sobre todo, de todas las ciudadanas y ciudadanos que nos honrarán con su presencia y apoyo”.

La capital de Aragón embajadora internacional de la paz
Cabe recordad que Zaragoza recibió de la Unesco -ONU- hace ya un cuarto de siglo la distinción internacional como Ciudad de la Paz, en reconocimiento a su compromiso “en la defensa de los derechos humanos, la paz, la no violencia y la convivencia”, y que como recordaba Pedro Santisteve en su época como alcalde “sigue reivindicándose como ciudad habitable, amable, y acogedora”.
“Que Zaragoza haga honor a su título de Ciudad de la Paz y a su historia de movilizaciones masivas contra las guerras, contra la Base americana o el polígono de tiro de las Bardenas, o al potente movimiento antimilitarista que llevó a la cárcel a decenas de jóvenes insumisos”, recalcaban en la presentación de la Asamblea Ciudadana contra las guerras y por la Paz.
El gobierno de Azcón apuesta por la industria de la guerra
En contraposición a la corriente antimilitarista, que Zaragoza especialmente y todo el país en su conjunto, ha venido manteniendo en el último medio siglo, el Gobierno de Aragón liderado por Jorge Azcón -PP- ha intensificado su apuesta por la industria de la muerte.
La DGA anunciaba recientemente la creación de un Hub Logístico e Industrial de Defensa, es decir, el traspaso de fondos públicos y el establecimiento de condiciones ventajosas para empresas e industrias dedicadas a la fabricación de armas, bombas, municiones y otras especialidades de la industria armamentística.
En su anuncio, el gobierno liderado por Azcón, explicó que el Hub Militarista de Aragón, lo forman, por ahora, un grupo de trabajo del Gobierno de Aragón, la Delegación del Gobierno español en Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza, junto a los clústers de AERA, ALIA y Tecnara “que se han unido para fomentar el desarrollo del sector armamentístico”. Y cuyo primer hito ha sido declarar la ampliación de Instalaza como “de Interés Autónomico”.
El Estado español y la OTAN utilizan el territorio aragonés para sus ‘juegos de guerra’
La relación de Aragón con el Estado español, y su Ministerio de Defensa, se basa en la desigualdad, la imposición y el conflicto metropolí-colonia, con la utilización (gratuita) de enormes extensiones de territorio aragonés por parte de los ejércitos españoles y de sus socios de la OTAN, terrestres y aéreos, para adiestrar y acuartelar a sus tropas y maquinarias de guerra en las cercanías de nuestras poblaciones, haciéndonos enemigos indirectos y objetivos militares de los enemigos que la OTAN declaré según le sople el aire.
Un tercio del término municipal de Zaragoza está ocupado por instalaciones militares, cuarteles de todo tipo, el campo de tiro y maniobras de San Gregorio lindando con los barrios más populosos, o el mismísimo aeropuerto de Zaragoza, supeditado también a los intereses de la Base Aérea,
Además tenemos el Campo de tiro de las Bardenas, el preferido en Europa por los aviones de guerra de la OTAN. También enormes instalaciones en la ciudad de Uesca, o como olvidar, la ocupación militar a la que se ve sometida Chaca y que extiende su ‘influencia’ a otras zonas del Pirineo aragonés.
Incluso el exitoso aeropuerto de Caudé no termina de librarse del yugo militar y su pasado militarista, pues en el verano del 2023 fue utilizado para unas maniobras y ejercicio simulado con más de 500 militares y 50 vehículos estableciendo un campamento provisional en la zona sur del aeropuerto. En el denominado ejercicio Eagle Eye 23 participaron en total 1.200 militares y 38 aeronaves , bajo el control del Centro de Operaciones Aéreas (AOC) del Mando Aéreo de Combate (MACOM) del Ejército del Aire y del Espacio español “para llevar a cabo múltiples misiones en un entorno de alta intensidad y mantener el adecuado nivel de adiestramiento de sus unidades”, y “coordinar de manera sinérgica todas estas unidades y capacidades en un escenario de entrenamiento militar”.




