El partido ultraderechista Reagrupación Nacional (RN), liderado por Marine Le Pen y Jordan Bardella, ha sido el más votado en la primera vuelta de las elecciones legislativas francesas celebradas este domingo con un 33% de votos. Es la primera vez que la extrema derecha gana estas elecciones en el país. De momento, aunque clara, es solo una victoria provisional y lejos de la mayoría absoluta: 289 escaños de los 577 de la Asamblea Nacional francesa.
En segunda posición, como dique de contención del fascismo, se sitúa la alianza unitaria de las izquierdas Nuevo Frente Popular (NFP) con 28%. El "único antídoto posible" para frenar dentro de siete días a la ultraderecha, como ha escrito el periodista de Naiz, Ramón Sola. Por detrás, Juntos por la República (JR), la coalición de centroderecha del actual presidente de la República francesa, Emmanuel Macron, con un 22%, y el partido de derecha Les Républicains (LR), con el 10%.
Más de 49,5 millones de personas están llamadas a las urnas en estas elecciones legislativas para definir la nueva composición de la Asamblea Nacional francesa, en circunscripciones uninominales. Se trata de una convocatoria anticipada, ya que la legislatura que se inició el verano de 2022 no debía finalizar hasta dentro de tres años. Sin embargo, Macron decidió adelantar estos comicios tras los resultados de las pasadas europeas en los que la ultraderecha arrasó en el Estado francés. La jugada no le ha salido nada bien al mandatario francés que ha sufrido un importante varapalo.
Los resultados de esta primera vuelta han definido qué candidatos y candidatas han recibido los suficientes votos, el 12,5% de los apoyos, para acceder a la final en cada una de las 577 circunscripciones, que se disputará el próximo domingo 7 de julio. En unos 300 de los 577 distritos en pugna han pasado el corte tres candidatos, mayoritariamente de RN, NFP y JR. Una vez escrutado el resultado de la segunda vuelta se conocerá el nombre definitivo de las y los diputados que ocupan cada uno de los 577 escaños de la Asamblea Nacional.
Tras dos semanas de intensa campaña y llamamientos desde la izquierda a votar en unos comicios de marcado carácter excepcional, la participación de este domingo ha alcanzado la histórica cifra del 67,5%. Siendo del 59,39% a las 17.00 horas, veinte puntos más que en las de 2022, cuando llegó el 39,42%. El mayor índice de participación a esa hora en una elección parlamentaria a dos vueltas desde 1978. Un dato que llamaba a la esperanza con una victoria del Nuevo Frente Popular, formado principalmente por La Francia Insumisa, el Partido Socialista, verdes (EELV), comunistas (PCF) y anticapitalistas (NPA), así como soberanistas vascos –Euskal Herria Bai– y bretones –Unvaniezh Demokratel Breizh–.
"Nuestras instrucciones son sencillas: ni un escaño más para Reagrupación Nacional"
Las primeras reacciones a la victoria del partido de Le Pen no se han hecho esperar. Jean-Luc Mélenchon, fundador de la formación de izquierdas La Francia Insumisa, y Olivier Faure, del Partido Socialista, integrados ambos en el Nuevo Frente Popular, han llamado a unir a todas las fuerzas “republicanas” francesas y han anunciado la retirada de las candidaturas que han quedado terceras en las circunscripciones en las que la ultraderecha ha quedado en cabeza para evitar dividir el voto frente al partido de Le Pen. "Nuestras instrucciones son sencillas: ni un voto más para Reagrupación Nacional. Ni un escaño más para Reagrupación Nacional", ha dicho Mélenchon.
Por su parte, un Macron más ambiguo ha pedido “una unión amplia claramente democrática y republicana” frente a la extrema derecha en la segunda vuelta de las legislativas. Tras sus palabras, tanto su formación, Renaissance, como su aliada, Horizons, excluyeron apoyar a candidatos de La Francia Insumisa, para asegurar que "mirarán caso a caso". Les Républicains aclaró que no dará consigna de voto con vistas a la liza definitiva apelando a la consigna "Ni Le Pen, ni Mélenchon".
Así las cosas, este martes, 2 de julio, se cerraba el plazo para formalizar las candidaturas. Finalmente, 218 candidatos han optado por retirarse para favorecer las opciones de que un aspirante de otro partido pueda ganar a la ultraderecha. Por tanto, solo habrá tres candidatos en 91 de las 502 circunscripciones en disputa el domingo 7 de julio –el resto ya están decididas tras conseguir una candidatura al menos el 50% de los votos en la primera vuelta–. En otras dos habrá cuatro aspirantes.
El Nuevo Frente Popular, cumpliendo lo anunciado en la noche electoral, ha sido el más generoso. Al menos 130 renuncias proceden de candidatos de la izquierda, 82 son macronistas, dos de la derecha tradicional y tres del RN –estos últimos para apoyar a un candidato afín mejor colocado–.
"Todos somos antifascistas"
Tras conocerse los resultados fueron miles las personas que se manifestaron en las principales plazas de las ciudades francesas en contra de la extrema derecha. En las movilizaciones, con los lemas "Todos somos antifascistas", se celebraron los resultados de la izquierda en la primera vuelta de las legislativas y expresaron su rechazo a la Reagrupación Nacional. La principal manifestación tuvo lugar en la plaza de la República de París, pero también hubo importantes movilizaciones en Nantes o Lyon. Manifestaciones que se vienen repitiendo durante toda la semana al grito de "¡No pasarán!".
Y es que, "un año después de la rebelión de los ‘banlieu’, una fuerza política que hace del racismo su ‘leitmotiv’ puede llegar a gobernar el país", escribían Pablo Gandolfo y Clarisa Busemi en un artículo publicado en El Salto.




