A las 15.00 horas de este miércoles (21.00 en Aragón), el actual presidente de Bolivia, Luis Arce, alertaba en sus redes sociales sobre "movilizaciones irregulares de algunas unidades del Ejército boliviano". "La democracia debe respetarse", añadía. Poco después, Arce, arropado por las y los ministros que conforman su gabinete, enviaba un mensaje al pueblo de Bolivia: "Necesitamos que el pueblo boliviano se organice y se movilice en contra del golpe de Estado y en favor de la democracia. No podemos permitir que una vez más intentonas golpistas se lleven vidas bolivianas. Queremos exhortar a todos a que defendamos la democracia y aquí estamos firmes en Casa Grande con todo el gabinete, con nuestras organizaciones sociales. Saludamos a las organizaciones sociales y las invitamos cordialmente a que nuevamente muestren el camino de la democracia al pueblo boliviano".
Denunciamos movilizaciones irregulares de algunas unidades del Ejército Boliviano. La democracia debe respetarse.
— Luis Alberto Arce Catacora (Lucho Arce) (@LuchoXBolivia) June 26, 2024
La reacción de Arce, ganador con el MAS de forma legítima en las elecciones generales celebradas en octubre de 2020, llegaba después de que varias tanquetas y militares fuertemente armados hubieran ocupado este miércoles la plaza Murillo, frente a la sede del Ejecutivo boliviano en La Paz. Uno de los vehículos militares ha embestido contra la puerta principal del Palacio Quemado y ha entrado al interior. Varias personas han resultado heridas tras el lanzamiento de gases lacrimógenos por parte de las tropas sublevadas contra las cientos de personas que se concentraban para rechazar el golpe.
Al frente de este intento de golpe de Estado, como ha denunciado el Gobierno boliviano, se encuentra el comandante del Ejército, Juan José Zúñiga, destituido en las últimas horas tras afirmar esta semana en la prensa que las Fuerzas Armadas actuarían para evitar que el expresidente Evo Morales pudiera presentarse a las elecciones presidenciales de 2025. El golpe llega en un momento de crisis del partido MAS, entre la corriente que apoya a Luis Arce y la que defiende a Evo Morales.
En la plaza Murillo se presentaba el ministro de Gobierno boliviano, Eduardo del Castillo, quien estaba emitiendo a través de sus redes sociales el despliegue de los militares, que protegidos por escudos han tomado posiciones y cerrado los accesos a la plaza. "Desmoviliza Zúñiga, va a ser peor. Estas a tiempo Zúñiga desmoviliza", le ha conminado Del Castillo.
Sin embargo, lejos de frenar el golpe, Zúñiga aseguraba ante la prensa que "pronto" se formará un nuevo gabinete y que cuenta con el apoyo de altos mandos de las Fuerzas Armadas. "Se van a cambiar ministros, no puede seguir así nuestro Estado, haciendo lo que le da la gana. Estamos mostrando nuestra molestia", afirmaba el militar golpista para asegurar que liberarían de prisión a los políticos golpistas que acabaron con el Gobierno de Morales en 2019, entre ellos Jeanine Añez condenada a 10 años de prisión. Añez se ha desmarcado del golpe.
De forma paralela, Celinda Sosa, ministra de Relaciones Exteriores de Bolivia, emitía un mensaje por televisión: "El Estado Plurinacional de Bolivia denuncia ante la comunidad internacional la movilización irregular de algunas unidades del Ejército de Bolivia que atentan contra la democracia, la paz y la seguridad del país. Llamamos a la comunidad internacional y a la población boliviana a respetar los valores democráticos y apoyar al gobierno del hermano presidente Luis Arce, constitucional y legítimamente elegido por la voluntad soberana del pueblo boliviano".
— Celinda Sosa Lunda (@CelindaBolivia) June 26, 2024
"No permitiremos que las Fuerzas Armadas violenten la democracia y amedrenten al pueblo"
El exmandatario Evo Morales también se unió a los mensajes denunciando la intentona golpista. "Pido al pueblo con vocación democracia a defender la Patria de algunos grupos militares que actúan contra la democracia y el pueblo", escribió en sus redes sociales. "Convocamos a una movilización nacional para defender la democracia frente al golpe de Estado que se gesta a la cabeza del general Zuñiga. Declaramos paro general indefinido y bloqueo de caminos. No permitiremos que las Fuerzas Armadas violenten la democracia y amedrenten al pueblo", añadió para después, una vez parado el golpe, suspender las movilizaciones convocadas.
Se gesta el Golpe de Estado.
En este momento se despliega personal de las Fuerzas Armadas y tanquetas en la Plaza Murillo.Convocaron a las 3:00 pm a reunión de emergencia en el Estado Mayor del Ejército en Miraflores con uniformes de combate.
Convocanos a los movimientos… pic.twitter.com/87V8WAtRO7
— Evo Morales Ayma (@evoespueblo) June 26, 2024
"¡No repita la historia. No se equivoque general, respete la democracia!"
Instantes después, el presidente de Bolivia nombraba en la sede del Ejecutivo a nuevos comandantes del Ejército boliviano. En el mismo palacio gubernamental, Arce ha discutido frente a frente con el militar golpista, al que ha llamado a desmovilizarse. "¿Va hablar así, con los tanques?", le preguntaba el mandatario a Zúñiga. "¡No repita la historia. No se equivoque general, respete la democracia!", le recriminaban las personas que acompañaban a Arce. "¡No está solo el presidente! ¡Fuera los golpistas, carajo!", añadían.
#ENVIDEO | Cara a cara, el presidente de #Bolivia, @LuchoXBolivia Arce, enfrentó al general golpista, Juan José Zúñiga pic.twitter.com/XEePptyg7g
— teleSUR TV (@teleSURtv) June 26, 2024
El nuevo comandante del Ejército boliviano, el general de División José Wilson Sánchez, ha ordenado a todos los militares golpistas retornar a sus unidades, mientras Arce volvía a llamar al pueblo a movilizarse: "Todos los bolivianos juntos vamos a derrotar cualquier intentona golpista".
Posteriormente, se informó de la retirada de la plaza Murillo de las tanquetas y la policía tomó el control del lugar. Frente al Palacio de Gobierno varias personas entonaron el himno nacional en señal que el intento de golpe de Estado del destituido general Zúñiga había fracasado. Tras una orden y apertura de investigación, emitida por el Ministerio Público boliviano, Zúñiga fue detenido y puesto a disposición de las autoridades.
Reacciones internacionales
Desde América Latina llegaban las primeras condenas sin fisuras al golpe. El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha lamentado "el atropello a la democracia y al pueblo boliviano" extendiendo "toda la solidaridad del Gobierno y pueblo cubano" a Luis Arce. El mandatario de Colombia, Gustavo Petro, también ha rechazado el golpe militar y llamaba "a todo el pueblo boliviano a la resistencia democrática".
Por su parte, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmaba que "en América Latina, los golpes nunca funcionaron", para condenar "en los más firmes términos" el intento de asonada. Del mismo modo llegaban las condenas desde Chile, en voz de su presidente Gabriel Boric, desde Ecuador en boca del expresidente Rafael Correa (2007-2017), así como desde Venezuela, Uruguay, Paraguay, Perú u Honduras.
La Unión Europea, a su vez, ha condenado "cualquier intento" de golpe de Estado en Bolivia y ha expresado su solidaridad con el Gobierno boliviano. El presidente del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, escribía en las redes sociales: "España condena rotundamente los movimientos militares en Bolivia. Enviamos al Gobierno de Bolivia y a su pueblo nuestro apoyo y solidaridad y hacemos un llamamiento a respetar la democracia y el estado de derecho".
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha llamado a todo el pueblo boliviano, "incluidas las Fuerzas Armadas", a "proteger el orden constitucional".
Desde EEUU evitaban utilizar la palabra "golpe". Así, la Casa Blanca se ha limitado a afirmar que "está siguiendo de cerca la situación en Bolivia e insta a la calma y moderación".





