Este año 2024, el Consejo General tendrá lugar entre el 6 y el 8 de diciembre, y se celebrará en Uesca. En cada Consejo es convocada una delegación de cada uno de los territorios y nacionalidades del Estado español en las que la Juventud Obrera Cristiana (JOC) está presente. Al final, se esperan unas 100 personas jóvenes que en sesiones plenarias decidirán una serie de acciones sobre las que este movimiento trabajará en un periodo de 3 años. El último Consejo General tuvo lugar en diciembre de 2021 en Alacant, y trató sobre el mundo del trabajo: “Somos clase obrera, manos a la obra”.
El tema para este Consejo General se resume bajo el lema “Juventud en cambio, movimiento en Acción”. Bajo esta frase se expresa como las personas jóvenes viven y crecen en un mundo muy dinámico, incluso “líquido”. Esta situación cultural y social hace que los jóvenes hablen nuevos lenguajes, y adquieran nuevas costumbres, algo de lo que la JOC no está despegada ya que está compuesta por personas jóvenes. Pero sí que preocupa cómo la juventud se enfrenta a los grandes retos generacionales (estudios, emancipación, introducción al mercado laboral) desde esta sociedad líquida.
Por otro lado, “movimiento en acción” apela al deseo de que las estructuras, la metodología, y la forma en la que la JOC existe, verdaderamente sea misión para y con los jóvenes. Existe el recelo de que, en nuestras comunidades, el foco esté sobre lo organizativo o se olviden las propuestas de encuentro. Por eso, se espera una honda reflexión sobre el sentido de la estructura interna y cómo sirve y empuja a los y las jóvenes jocistas a ser agentes de acción en sus ambientes sociales.
En definitiva, este proceso de reflexión ya ha arrancado en las ciudades en las que la JOC está presente. Los y las jóvenes jocistas revisan a partir de una guía de reflexión estructurada por el método Ver-Juzgar-Actuar (también denominado Revisión de Vida) esta amplia idea sobre la juventud y el movimiento misionero que se pretende afianzar. La JOC espera que esta reflexión resulte en un movimiento renovado en su compromiso, pero que también pueda ser un estímulo para otras entidades juveniles, eclesiales y sociales.





