Este miércoles, 17 de abril, el AMPA del CEIP Miraflores, junto a la plataforma Come Pública, se concentraron en Zaragoza frente al Servicio Provincial de Educación para continuar con las movilizaciones que exigen a la DGA unos comedores escolares "saludables y sanos". Desde el AMPA de este colegio zaragozano, además, quisieron visibilizar "contradicciones y necesidades singulares", como su reivindicación por "una cocina in situ" y los problemas de "hacinamiento".
Solicitan a la Administración una solución que "ponga fin a nuestro problema con el espacio del comedor", que "hace que el alumnado coma diariamente en una lamentable situación de hacinamiento debido a la alta demanda de comensales y al tamaño claramente insuficiente de las instalaciones". "En nuestro centro no hay comensales eventuales desde hace dos cursos debido a esta situación", lamentan.
El AMPA del CEIP Miraflores recuerda que llevan desde el pasado curso escolar reclamando una ampliación del espacio pero la consejera Claudia Pérez Forniés (PP) ha venido afirmando que "no existen problemas de hacinamiento". Lo hizo en una respuesta parlamentaria. Sin embargo, tras las muchas movilizaciones que se vienen sucediendo, "la semana pasada acudieron de forma inesperada técnicos de Educación a realizar una valoración tanto de las instalaciones del CEIP Miraflores, reconociendo así la situación de tensión y abriendo la puerta a las necesidades reales de ampliación", añade el AMPA en una nota de prensa.
"Por todo ello, y en tanto en cuanto no veamos materializar la ejecución de estas obras, la AMPA Miraflores seguirá manteniendo las mismas pretensiones, incluida la de revertir a cocina in situ. Por la dignidad de nuestros comedores, por la salud y la educación de nuestros niños y niñas", subrayan en la nota.
4.000.000 de comidas con productos ultraprocesados al año
La plataforma Come Pública pone algunos datos preocupantes sobre la mesa. Según el informe de evaluación del subprograma de control nutricional de los comedores del Gobierno de Aragón del curso 2022/2023 —no hay actualización desde entonces—, "la mayoría de los colegios de Aragón tiene cocina propia, un 52% de colegios donde su alumnado come a diario cocina recién hecha; mientras hay casi otro tanto, un 48% que recibe comida recalentada producida en algún polígono industrial por alguna multinacional o gran empresa de catering". Sin embargo, "aunque es cierto que son la mayoría de los colegios y los porcentajes parecen algo equilibrados existen grandes diferencias que queremos remarcar".
Así, del total de colegios de Aragón —públicos y concertados—, frente al 32% de escuelas públicas que no tienen cocina existe sólo un 1% de este tipo en la escuela concertada. "En Zaragoza provincia tan sólo el 25% de los colegios tiene cocina frente al 75% que no, mientras que en la provincia de Uesca el porcentaje es prácticamente al revés; un 80% tiene cocina frente a un 20% que no la tiene", detalla la plataforma.
Según Come Pública, "unos 53.122 menores usaron en el curso 2022/2023 el servicio de comedor escolar —pública, concertada y privada— en todo Aragón". De estos, "unos 43.132 son de la provincia de Zaragoza; lo que significa que más del 80% del alumnado que usa el comedor son de la provincia de Zaragoza".
Según datos recientes, "en la actualidad unos 16.000 alumnos y alumnas zaragozanas de colegios públicos, que representan el 37% y el 30% de todo el alumnado —publica y concertada— de Zaragoza y Aragón respectivamente, están comiendo anualmente unas 4.000.000 de comidas con productos ultraprocesados durante nueve años en sus primeros 12 años de vida y desarrollo", alertan.
Comedores saludables y de calidad
Las comidas ultra procesadas, formulaciones industriales de comidas lista para tomar o recalentar hechas con diversos aditivos industriales —como conservantes, estabilizantes, resaltadores del sabor, colorantes, aromatizantes, emulsionantes, entre otros—, están reemplazando gradualmente la comidas y alimentos hechos con origen fresco e ingredientes mínimamente procesados en muchos países, explica la plataforma. "Pero que esto sea así en los comedores públicos de un país que es la cuna de la mejor cultura gastronómica del mundo con 'la Dieta mediterránea', en el país que somos la huerta de Europa especialmente en producción ecológica, con una tradición culinaria envidiable e históricamente una de las mejores esperanza de vida, es una muestra de una crisis social y generacional que habla más que nunca de salud y se encuentra con la aparición en la juventud de malnutrición como efecto del consumo de calorías vacías de productos consumibles que no alimentan mientras aportan sabor sin nutrición", denuncian.
Un estudio de 2022, publicado en American Journal of Preventive Medicine, publicado en Elsevier, ha descubierto que "el incremento en el consumo de estos productos alimentarios está asociado con mas del 10% de todas las causas prematuras, prevenibles, de muertes en Brasil en 2019". Según el informe de Save the Children de 2022, "estudios recientes muestran que acceder al comedor escolar implica beneficios en cuatro niveles: nutrición y salud; educación; protección social y economía familiar, y en la economía local y la sostenibilidad". Además, "revisiones de la evidencia científica muestran que proporcionar una comida escolar saludable reduce la inseguridad alimentaria de niños y niñas, el riesgo de sobrepeso infantil y de diabetes tipo 2 en la edad adulta y tiene especiales beneficios sobre la salud física y psicosocial en los más desfavorecidos", continúa la plataforma.
La plataforma Come Pública subraya que, "dada la situación actual y la importancia expuesta", seguirá trabajando para "poder contar en todas las escuelas publicas, independientemente del código postal, con comedores saludables y de calidad; unos comedores nobles para un país con alimentos nobles". Desde la plataforma recogen la necesidad de "identificar las carencias actuales, marcarnos objetivos futuros compartidos y a la altura de toda una generación".




