Querida administración, si quiere contactar conmigo antes deberá solicitarme Cita Previa, pues en la actualidad el sistema productivo y económico capitalista nos obliga a todas a mantener una agenda imposible. Para poder organizar nuestro día a día y cumplir con nuestra agenda laboral, de cuidados, personal, deportiva, religiosa, socio-política ¡y administrativa! es imprescindible conocer los requerimientos administrativos con margen suficiente, para ello, puede contactar conmigo a través de un correo electrónico, por teléfono, envío postal o por señales de humo, ustedes disponen de todos mis datos, por lo que será tarea fácil para ustedes. Si comunico o no respondo, insista, y mucha suerte.
No obstante, les comunico que para facilitar su labor no colocaré arco de seguridad alguno (pues confío en que ningún funcionario abuse de su puesto para realizar, que sé yo, un atentado en mi buzón), ni a dos o tres operarios de empresas privadas de seguridad en el portal de mi casa, y que estos no dispondrán de una lista con mis datos personales y departamento y asunto al que pretendo acudir, y que no vociferarán mis datos entre la fila de personas que se agolpan en la calle sumisamente esperando entrar en dependencias públicas, como sí ocurre cuando ustedes citan a la ciudadanía, haga frío o calor, cierzera, lluvia o sol a plomo.
También en aras de facilitar su trabajo y para que puedan solicitarme cita previa sin mayor problema, me comprometo a no derivarle a otra vecina, o a mi abogada o gestora, si consideran que les falta algún dato de entre mis datos personales, que entre unas administraciones y otras disponen por triplicado o más allá. Y me comprometo, igualmente, a facilitarles el trabajo en una única cita (antes recuerden deben solicitarme Cita Previa), y que así no pierdan tiempo ‘con mi asunto’ y puedan dedicar su jornada laboral a la administración de lo común.
Requerimientos para que la administración me solicite Cita Previa
Como mi intención es facilitar al máximo sus tareas burocráticas, les adjunto un pequeño listado con algunos requerimientos de obligatorio cumplimiento y absoluta transparencia, por aquello de que ¡la cita previa somos todas, viva la libertad de elección de cita!
En primer término, y para que no haya malentendidos, les comunico que para cualquier gestión que ustedes, la administración, pretendan realizar conmigo, deberán rellenar antes un sencillo formulario (disponible en cualquiera de las oficinas comarcales del Espacio Europeo de Concordia, Repoblación y Transición bancaria Justa EECRTBJ) y pagar una pequeña tasa de 2,57€ por cada dato o gestión que requieran (para facilitar su pago pueden hacerme el ingreso vía bizum o similar).
En caso de que su comarca no disponga de oficinas del EECRTBJ pueden acercarse a la comarca vecina y solicitar allí un certificado digital electro-mecánico, previa solicitud de cita previa, y volver a la oficina de su comarca a esperar con el nuevo certificado hasta que este abierta al público y puedan solicitar presencialmente una cita previa virtual.
Para evitar suspicacias, confirmo que el dinero ingresado en concepto de tasas por solicitud de información será destinado en su totalidad a la Fundación de Huérfanas de mi familia, y que como somos pocas, las huérfanas digo, también podrá dedicarse a sufragar mis almuerzos.
Herramientas públicas imprescindibles para el cumplimiento de obligaciones administrativas: comunicaciones y cuenta bancaria
Por otra parte, me es grato comunicarles que no dispongo de cuenta bancaria alguna, pues padezco una fobia insalvable a la usura. Si, por lo que sea, necesitaran comprobar fehacientemente mi fobia, deberán solicitarme previamente Cita Previa siguiendo los pasos previamente descritos.
En cualquier caso, como son ustedes quienes pretenden relacionarse económicamente conmigo, y como al parecer no se fían ni del Banco Central Europeo, ni del Banco de España, ni de la Fábrica nacional de Moneda y Timbre, entidades encargadas de la elaboración y supervisión del dinero en efectivo -ustedes, queridos funcionarios, igual no lo recuerdan pero hablo de billetes de papel y monedas de metal, de curso legal-, y me obligan a relacionarme con ustedes a través de una cuenta bancaria, les propongo un acuerdo, que vengo de tierra de pactos, pero ojo, también de rupturas.
Para beneficio mutuo, en mi caso salvar la fobia a la usura y en el suyo… lo que sea que necesiten de mi, les propongo la creación de un banco público que opere cuentas bancarias con la codificación internacional pero sin gastos, ni beneficios, ni intereses, ni usura. Que si les parece mucho lío, acepto que sea el Banco Público de Aragón, ah no para, que no existe, bueno, tanto da, que sea un Banco público europeo el encargado de facilitar una cuenta bancaria, gratuita, a la ciudadanía. Que no, que no pretendo cargarles con más trabajo, pueden hacer el trámite, por ejemplo, cuando nos obligan a obtener el DNI/NIE (para lo que por cierto, también debemos pagar desde la fotico de la más buscada, hasta el plástico del carnet: y esto en otro rato también tenemos que discutirlo, que así de a pocos, el dinero se escapa en estos pequeños ‘gastos obligatorios’).
Decía pues, que como son ustedes quienes me obligan a tener una cuenta bancaria activa, pues que también deben ser ustedes quienes obligatoriamente me faciliten una y gratuita, que yo no la quiero para nada, me organizo bien con el dinero en papel y metal, que locura eh.
Y pasamos a otro de sus requerimientos obligatorios: la posesión de aparatos electrónicos capaces de comunicarse entre sí y con conectividad a internet. Pues estamos ante el mismo problema. Ni tengo teléfono, ni internet, ni intención de tenerlos. Que me organizo de maravilla con mis vecinas sin necesidad de electrónica y, por ahora, no tengo lejanos mercados emergentes a los que acudir. Qué sí, que seré poco emprendedora, pero no todas somos capaces de generar miles de puestos de trabajo con una idea ‘cool’.
Como en el caso de la cuenta bancaria, son ustedes, la administración, quienes me ‘obligan’ a tener un teléfono móvil, certificados electrónicos y una potente conexión a internet. Por tanto, y para cumplir con sus requerimientos, es su obligación proveerme de las herramientas necesarias para dar cumplimiento a sus necesidades. Así que, como en el caso de las cuentas bancarias, les propongo la creación de una Operadora de telefonía e internet pública, y gratuita (o al menos a costes), de ámbito aragonés o europeo (como ustedes prefieran, que no soy de exigir mucho). Para más adelante (pero sin mucha demora, hagan el favor) dejamos la creación de una fábrica pública de telefonicos listos -smartphone creo que le dicen también-, con un precio de venta inferior a un tercio del Ingreso Mínimo Vital (PACIMV), para que luego no lloren diciendo que lo pagan todo ustedes.
Y, como bonus-track, les adelanto que podrían vender ambas propuestas: un banco público aragonés plenamente operativo y una operadora de comunicaciones al servicio de la ciudadanía (y no de sus consejos de accionistas) como la creación de miles de puestos de trabajo para luchar contra la despoblación, la crisis climática, el hambre en el mundo, y hasta protegernos de la caída de meteoritos (lo dejo en manos de sus departamentos de análisis, disculpas, quería decir marketing).
Por el coste de creación de estos nuevos servicios, tampoco pasen pena, con destinar un 1% del presupuesto de defensa (tanques, bombas, aviones, barcos y resto de herramientas para causar la muerte y destrucción de otros seres humanos) o un 25% del dinero público destinado a entidades-empresas privadas vía subvenciones (recuerden que la economía europea, toda, en su conjunto y todos sus sectores, sobreviven gracias a las subvenciones públicas), o de entidades más improductivas (como organizaciones religiosas), sería suficiente para poner en marcha el banco y la teleco públicas. Ya saben, la política es cuestión de prioridades.




