Un equipo de cuatro pastores y pastoras que viven en Morillo de Sampietro -Moriello de Sant Pietro en aragonés-, una aldea situada a 1.000 metros de altitud perteneciente al municipio de Boltanya -Sobrarbe-, en el Pirineo aragonés, está levantando el proyecto Siricueta, una palabra en aragonés “que hace referencia al suero de la leche y es así también como se llama nuestro proyecto de vida pastoral”.
En un emplazamiento espectacular, con sus nueve casas, herrería y iglesia, Morillo llegó a tener 76 habitantes en 1860, en 1960 eran 35, en 1995 solo quedaban dos personas que finalmente tuvieron que irse en el año 2000. “Agustín y yo, Sara, nos vinimos aquí en el 2014 animados por los descendientes de aquellos últimos habitantes que creyeron que nosotros podríamos asumir el reto de comenzar a habitar este lugar aislado, en un intento de frenar su olvido”.
Morillo es un enclave de una belleza recóndita, agreste y apacible
“La vida aquí es inspiradora y laboriosa. Desde nuestra llegada, el paisaje ha ido cambiando poco a poco y nuestras condiciones de vida han mejorado mucho. Con mucho esfuerzo, rehabilitamos una cuadra e hicimos de ella un hogar confortable. Contamos al fin con una pista de acceso digna y un sistema de abastecimiento de agua público. Actualmente generamos y consumimos nuestra propia energía solar y producimos gran parte de nuestros alimentos. Hemos logrado recuperar muchas de las antiguas terrazas en piedra seca que conforman este laborioso paisaje, desbrozando, despedregando y regenerando los pastos permanentes con la ayuda de nuestros animales”, señalan las promotoras.
“Gracias a una red de personas que cuidan del pueblo, hemos podido salir a trabajar fuera como pastores asalariados de manera estacional. Todo un sistema de apoyos para facilitarnos el seguir viviendo aquí. Durante todo este tiempo hemos sido los únicos habitantes permanentes, hasta la llegada este mismo año de Aina y Jesús. Dos jóvenes pastores sin tierra, llenos de valores y motivación, que han aceptado con valentía nuestra propuesta de colaboración y con emoción se han mudado a Morillo, que ya cuenta con cuatro habitantes”, relatan.
“Sabemos que juntos podemos construir un proyecto vital más sólido y valioso. Cooperando para ganar en fortaleza y confianza, mejorar en autocuidados y seguir aprendiendo”, enfatizan.
Descripción del proyecto: fortalezas y características diferenciales
Así lo describen las personas promotoras “nuestra vida gira en torno nuestro rebaño y su pastoreo diario en un espacio de unas 200 hectáreas. Un paisaje ordenado en terrazas de cultivo, hoy abandonadas y vestidas por un extenso bosque mediterráneo. Todo son vestigios de una vida rural pasada, del trabajo de cientos generaciones de personas que ganaron centímetro a centímetro tierra a estas laderas rocosas. El uso de maquinaria agrícola aquí es imposible. En contra partida, es un lugar libre agrotóxicos donde la naturaleza es la protagonista. La única vía posible de usofructo es un silvopastoreo que combine conocimientos tradicionales y practicas regenerativas para preservar los pastos permanentes”.
Conscientes además de que “un pequeño rebaño de ovejas y cabras como el nuestro, bien conducido, es una herramienta muy eficiente en la conservación de la biodiversidad y del patrimonio rural”.
“Para poder permanecer todo el año en Morillo y no tener que migrar en busca de un salario, debemos revalorizar nuestro trabajo como productores agroalimentarios. Materializar nuestros valores y esfuerzos en la producción de alimentos únicos, como el queso, fruto de las simbiosis de este ecosistema que protegemos”, explican.
Por ello, se lanzaron a “trasformar nuestro pequeño rebaño en una explotación extensiva quesera” desde hace “un año y medio, y desde entonces no hemos parado de trabajar para lograrlo. Ya contamos con el proyecto y todos los permisos de obra necesarios. Hemos ampliado nuestro rebaño comprando buenas ovejas y cabras lecheras. Las hemos adaptado a este territorio con calma y presencia. Hemos construido con mucha ilusión una nueva cuadra de madera, gran parte proveniente de nuestro bosque y trasformada in situ gracias a una serrería portátil. Un espacio amplio y sano para albergar a nuestros animales y donde trabajar con comodidad conforme a la normativa vigente”.
“Actualmente dedicamos nuestros esfuerzos a finalizar la rehabilitación de una pequeña cuadra de piedra en el pueblo que albergará el futuro obrador y la bodega de maduración. Los trabajos estructurales están prácticamente terminados. Ahora nos toca habilitarla por dentro en un espacio funcional y reglamentario”, recalcan.
El objetivo de la campaña de crouwfunding “es el acondicionamiento y la puesta en marcha de una quesería en nuestra aldea”
Con esta nueva actividad quieren conseguir los siguientes objetivos:
- Elaborar un queso de leche cruda, de alta riqueza microbiana y comercializarlo en venta directa.
- Fomentar la sostenibilidad. Habilitar una quesería en el pueblo es un edificio en ruinas que vuelve a la vida. Será un obrador sostenible que funcionará íntegramente con energía solar.
- Concretizar nuestro trabajo de custodia de este territorio y nuestros valores sobre la soberanía alimentaria. Cerrar el círculo del cuidado y de la recompensa.
- Apostar por la vida en los pueblos y la ganadería extensiva. Dignificar la cultura pastoril apoyando a las nuevas generaciones de pastores y pastoras.
- Mejorar la calidad de los suelos. Con el manejo de nuestros animales buscamos propiciar la fertilidad de la tierra y su retención hídrica, evitar la compactación y la erosión. Uno de nuestros principales retos es mantener en buena salud los pastos permanentes.
- Prevenir incendios. Gracias al rebaño, mantenemos un perímetro limpio de seguridad en torno al pueblo que evitará que las llamas lleguen a las casas en caso de incendio. Nuestro continuo trabajo de adehesado del bosque y apertura de terrazas reduce la masa forestal y construye un paisaje mas resilente.
- Propiciar un espacio de encuentro para el intercambio de experiencias agroecológicas. Desde el año 2019 , somos miembros de WWOOF Spain y cada año acogemos voluntariado nacional e internacional . Colaboramos con la Escuela de Pastores Comarcal "La Estiva", germen de nuevos pastores y pastoras con los que compartir conocimientos.
Motivación y a quién va dirigido el proyecto
“Nuestra motivación es el amor y compromiso que tenemos para con nuestros animales, la gratitud al lugar que habitamos y la necesidad de conservar nuestro oficio. Este proyecto va dirigido a quienes creen posible un modelo agroalimentario mejor, más próximo y sostenible. A quienes defienden los pueblos y la valentía de los pequeños. A todos aquellos que aman la naturaleza”, explican.
Equipo y experiencia previa
Este proyecto lo forman Agustin, Aina, Jesús y Sara. Agustín es un pastor experimentado, nieto e hijo de ganaderos trashumantes . Ha conducido rebaños en los Alpes, Pirineos y en Australia. Desde hace años combina su vida en Morillo con su trabajo de pastor de apoyo para "La Pastorale Pyrénéenne" una asociación francesa que acompaña a los profesionales del pastoralismo que conviven con la presencia del oso y el lobo.
Aina es nieta de montañeses, antropóloga y tejedora. Intuitiva y serena. Ha cursado la escuela de pastores de Catalunya y desde hace dos años trabaja como pastora a ambos lados de los Pirineos.
Jesús dejó su vida en la gran cuidad para conocer más sobre la autosuficiencia y los oficios tradicionales. Hombre tranquilo y perfeccionista, ha formado parte de la primera promoción de "La Estiva", la Escuela de Pastoreo de Aragón. Desde entonces se gana la vida como pastor con satisfacción.
Y por último, Sara, con una formación artística de base, decidió emprender su camino como pastora al conocer el oficio de la mano de Agustín, hace ya 13 años. En Francia empezó a trabajar como aprendiza en ganaderías lecheras familiares. En Catalunya, se formó como quesera en el IRTA y en La Escola Agrària del Pirineu. Ha trabajado como pastora/quesera en los Alpes, la Provenza francesa y sobre todo en los Pirineos franceses, con rebaños lecheros en alta montaña.
¿Cómo participar en el crouwfunding?
El proyecto de quesería Siricueta necesita 26.000 euros para iniciar su proyecto de quesería, una cifra modesta comparada con los desorbitantes presupuestos requeridos por otras iniciativas socio-económicas, pero que sin embargo tendrá un importante impacto positivo en la comarca, y por elevación para el conjunto de Aragón.
Puedes aportar económicamente en el proyecto en la web del crouwfunding con el escalado de importes habitual en estos micromecenazgo, y más allá de las ‘recompensas’, tendrás la satisfacción de, con poco dinero, ayudar a levantar un proyecto modesto, de escala humana y resultados inmediatos y acordes con la defensa de la naturaleza.






