El 12 de junio de este año pasará a la historia de la Memoria Democrática del Estado español por dar comienzo a los trabajos de localización, exhumación e identificación de víctimas del franquismo en las criptas de Cuelgamuros. Una vez aseguradas las estructuras arquitectónicas e implementados los protocolos de seguridad laboral, la intervención forense comienza este lunes con la búsqueda y localización de los cuerpos solicitados, “hasta donde sea posible técnicamente”, en la Capilla del Santo Sepulcro. En una carta a aquellas personas que solicitaron a Patrimonio Nacional la exhumación de sus familiares, desde la Secretaría de Estado de Memoria Democrática explican que los trabajos comienzan después de varios meses de “obstáculos jurídicos”.
En esta labor, impulsada gracias a la Ley de Memoria Democrática, participarán 15 técnicos entre forenses, arqueólogos, odontólogos, genetistas y policía científica. Se realizará la intervención desde el piso inferior hacia arriba, por razones de seguridad, ya que la capilla cuenta con cinco niveles y es necesario ir apuntalándolos. Posteriormente, los trabajos se trasladarán a otras capillas para cumplimentar la búsqueda de los 128 cuerpos reclamados por familiares, la mayoría personas republicanas. Desde la Secretaría de Estado de Memoria Democrática aseguran que los forenses seguirán “protocolos reconocidos internacionalmente y los laboratorios de referencia se encuentran acreditados en este ámbito”.
Las exhumaciones comienza en el Santo Sepulcro porque ahí se encuentra la mayoría de las personas asesinadas cuyos cuerpos han sido reclamados por las familias para inhumarlos “con dignidad”. Ahí se encuentran los restos de los hermanos Lapeña, fusilados en la tapia del cementerio de Calatayud en 1936 y su familia cuenta con una sentencia judicial para su exhumación de 2016 que se debe cumplir. Se estima que de Aragón fueron trasladadas al Cuelgamuros, sin el consentimiento de las familias, unas 5.000 personas, algunas sin identificar, por orden del régimen franquista en una operación a nivel estatal que comenzó en 1958.
"Es urgente que resuelvan, y que sea posible, la exhumación de las víctimas del franquismo enterradas en el valle de Cuelgamuros"
Ante el inicio de los trabajos forenses en Cuelgamuros, la Plataforma de Acción por la Memoria de Aragón (PAMA) ha recordado que “estas personas además de sufrir la represión franquista, fueron enterradas por decisión del dictador, sin permiso de sus familiares, en el mausoleo que el régimen erigió para su memoria y exaltación”.
“Han sido años y años de lucha, reivindicación y exigencia los que los familiares y las asociaciones memorialistas han mantenido para reclamar el derecho a la recuperación de los restos para darles una inhumación digna y recuperar su memoria”, señalan desde PAMA. “Aquí -añaden-, ha sido fundamental el empeño y esfuerzos de nuestros compañeros y compañeras Miguel Angel Capapé y Pura Lapeña que, con tesón, han mantenido la esperanza de que sus familiares, los hermanos Lapeña, fueran exhumados y sus restos devueltos”.
A pesar de que han pasado más de seis años de la sentencia firme que reconocía el derecho de la familia a recuperar los restos de los hermanos Lapeña (Manuel y Ramiro), las trabas legales y la falta de decisión del Gobierno español, han hecho que sigan enterrados en Cuelgamuros y la sentencia sin cumplir.
“Como siempre estamos al lado de Pura Lapeña a quien acompañamos en su reivindicación y esperamos que, por fin, sea definitiva la actuación que permita que Pura, y el resto de familiares de asesinados del franquismo, salgan de ese espacio de vergüenza en que los enterraron, se les devuelvan a sus familiares, se les restaure su dignidad y puedan ser inhumados con el reconocimiento que merecen”, inciden desde PAMA.
Por su parte, Pura Lapeña, insiste en que se cumpla lo antes posible y que “con la máxima celeridad se hagan los trabajos necesarios”. “La gran mayoría de familiares que esperamos que se haga justicia ya son muy mayores y no pueden esperar más tiempo para recuperar los cuerpos que, sin nuestro permiso, se llevaron”, advierte.
“Compartimos la preocupación de Pura Lapeña y de todas las familias, de que el proceso pudiera verse afectado, y nuevamente paralizado, en el caso de que las elecciones del próximo 23 de julio dieran posibilidad de gobernar a la derecha y la ultraderecha que, como es conocido, pretenden derogar las Leyes de Memoria Democrática”, declaran desde PAMA.
“Por todo ello acompañamos y apoyamos la exigencia y reclamación de Pura Lapeña, de todas las familias de asesinados republicanos inhumados en Cuelgamuros y exigimos al Gobierno actual que acelere el proceso y lo concluya cuanto antes”, concluyen desde PAMA.
En cualquier caso, Pura Lapeña, las asociaciones de familiares de víctimas del franquismo y las asociaciones memorialista agrupadas en PAMA entienden que este proceso que, a lo que parece abre el camino para la devolución de los cuerpos a sus familiares, no puede verse afectado por un posible cambio de Gobierno "por cuanto es un derecho democrático y un deber de un gobierno que quiera considerarse democrático".




