Otro año más el estudiantado de la Universidad de Zaragoza se encuentra en pleno periodo de exámenes sin salas de estudio suficientes, especialmente en fines de semana y en Uesca y Teruel.
Desde Estudiantes en Movimiento denuncian que este problema se repite desde hace años: “Vemos cómo las salas de estudio se saturan temprano, imposibilitando que todas las estudiantes que lo necesiten puedan contar con un espacio de estudio adecuado, lo que es fundamental para sacar adelante sus asignaturas”.
“Esta necesidad se hace más explícita en el estudiantado proveniente de familias obreras, que no suele vivir en casas grandes que le permitan disfrutar de una cierta diferenciación de espacios y de lugares silenciosos para estudiar”, aseguran desde el sindicato.
A día de hoy, la Universidad de Zaragoza está volviendo a aumentar el número de plazas y de salas de estudio a los niveles pre-pandemia, sin embargo, para Estudiantes en Movimientos solo son “pequeñas cesiones como grandes avances de vicerrectorado en pro de las estudiantes”.
Además, recuerdan que tampoco es que se hayan recuperado todos los servicios con los que contaban en 2019, año en el que había sala de estudio en Teruel, en el que se abría la sala de Económicas en Zaragoza y en el que algunas salas permanecían hasta las 2.00 horas. Una ampliación de horario fundamental para las personas que intentan compaginar trabajo con estudio o para aquellas que simplemente se concentran en mayor medida por la noche.
A este respecto, resulta especialmente “vergonzosa” para Estudiantes en Movimiento la cantidad de salas de estudio de Uesca y Teruel, “quedando de manifiesto como para la Universidad de Zaragoza los campus de estas ciudades son secundarios, evidenciando una vez más el centralismo de esta urbe y el acaparamiento de recursos y atención que caen sobre la misma”.
Por todo ello, denuncian, por un lado, “la falta de vergüenza de vicerrectorado por vendernos los avances de este curso como grandes conquistas para el estudiantado (cuando no son más que pequeñas concesiones) y, por otra, la propia situación de deficiencia de servicios que sufrimos las estudiantes de la Universidad de Zaragoza”.
Estudiantes en Movimiento Aragón exige a Unizar que se amplíen las salas de estudio los fines de semana en Zaragoza, Uesca y Teruel; en concreto, que se habiliten (como mínimo) 200 plazas más en Zaragoza, y que en Uesca y Teruel se alcancen al menos las 400 plazas. Asimismo, reivindican que haya al menos una sala en cada una de las tres ciudades que abra hasta las 2.00 horas.
Por otro lado, critican también la falta de espacios para estudiar los fines de semana para aquellas personas que no sean universitarias, dándose lugar a una marcada segregación entre estudiantes universitarias y no universitarias, ya que se priva a aquellas alumnas de Formación Profesional y de Enseñanzas Medias de un derecho que deberían tener como estudiantes.
En este sentido señalan al Gobierno de Aragón y a los Ayuntamientos de las localidades: “Si la educación es un derecho básico para todas las personas, también lo es tener un espacio dónde poder desarrollar el estudio necesario para nuestro desarrollo educativo. Por lo tanto, exigimos que se abran salas los fines de semana (en los Centros Cívicos, por ejemplo) para acoger a este alumnado.
Llegadas a este punto se preguntan el por qué de estas carencias educativas, y de la pasividad de los diferentes agentes responsables ante las mismas.
“Para empezar, nuestra educación se ve subordinada a intereses económicos, ya que no resulta rentable abrir tantas salas de estudio los fnes de semana, pues hay que pagar luz y personal, que cada vez es más caro”.
En este sentido, y analizando que no todo el alumnado tiene unas condiciones dignas de estudio en su casa, lamentan que dentro del sistema capitalista los problemas de falta de salas de estudio van a seguir dándose, obstaculizando un aprendizaje accesible para todas, porque seguirán primando las leyes del mercado sobre nuestra propia educación.
“Por otro lado, y sumado en parte al problema anterior, la educación en el sistema actual se concibe como un proceso competitivo en el que solo las mejores, las que más se esfuercen por conseguir un sitio, o por conseguir la nota más alta (las más productivas en defnitiva) serán las que terminen sus estudios y medren socialmente, independientemente de las salas de estudio que existan, de forma que aunque no haya salas de estudio sufcientes porque son caras, las mejores siempre acabarán teniendo éxito gracias a su esfuerzo”.
Para intentar paliar estas carencias Estudiantes en Movimiento han habilitado un espacio en la Casa del Estudiante de 9.00 a 21.00 horas los días 14,15,21 y 22 de enero.




