El servicio de teleasistencia de la Diputación de Zaragoza atendió a lo largo del año pasado a 3.806 personas mayores y dependientes y gestionó casi 159.000 llamadas, un 30% menos que en 2020. Las personas usuarias han continuado recibiendo atención especializada por el COVID-19, ya que el servicio se ha adaptado a la pandemia para prevenir la enfermedad y atender a las personas afectadas.
“El servicio se ha adaptado al covid y la atención realizada incluye llamadas para realizar un seguimiento de los usuarios, proporcionarles información sobre los recursos disponibles y los cuidados que deben tener así como detectar situaciones de riesgo de saludo y síntomas de la enfermedad y un seguimiento a quienes se contagian de covid”, explica el diputado delegado de Bienestar Social de la DPZ, Feliciano Tabuenca.
Las viviendas de las personas beneficiarias de este servicio están dotadas de un aparato con botón, que pueden pulsar ante posibles emergencias o dudas, y que automáticamente les pone en contacto con un teleoperador. Además, el servicio también contempla el seguimiento de los usuarios, que reciben llamadas de los profesionales para comprobar su estado de salud o recordarles cuestiones como la toma de medicación y las citas médicas.
Mujeres mayores de 80 años
El servicio de teleasistencia, que la Diputación de Zaragoza presta a través de la empresa Atenzia, ha atendido a lo largo del 2021 a un total de 2.936 domicilios que, traducido en personas, alcanza las 3.806. Al finalizar el año había en activo 2.364 domicilios y 3.109 personas. En comparación a 2020, los datos reflejan una ligera bajada en el número de personas y domicilios atendidos, ya que en ese momento fueron 3.023 domicilios y algo más de 4.000 personas.
El perfil no ha variado con respecto a los últimos años y continúa siendo el de mujer mayor de 80 años que vive sola. En cuanto a tipología, el 98% de las personas usuarias titulares en activo a final del 2021 son mayores de 65 años, y un 2% personas con diversidad funcional. Por género predominan las mujeres, suponen un 83% del total de personas usuarias titulares, frente al 17% de los hombres.
En cuanto a grupos de edad los mayores de 80 años suponen el 84% del total de personas usuarias. En cuanto a la convivencia, el 71% de las personas usuarias viven solas, frente a un 29% que viven acompañadas, generalmente por el cónyuge o por familiares.
Sentirse acompañadas
El año pasado el personal del servicio gestionó un total de 158.928 llamadas, lo que supone 435 comunicaciones cada día entre alarmas (pulsaciones al botón) de las personas usuarias y llamadas de control emitidas por los y las teleoperadoras. “En 2021 se gestionaron 71.000 llamadas menos que en 2020 debido principalmente a la mejora de la situación de la pandemia y la interiorización de la situación por parte de los usuarios”, explica el diputado delegado de Bienestar Social de la DPZ.
El servicio de teleasistencia ha atendido a lo largo de 2021 un total de 26.899 alarmas (pulsaciones al botón), un promedio de 74 al día. Los motivos más frecuentes por los que contactan las personas con el centro de atención son para hablar un rato y sentirse acompañadas. Del total de las alarmas recibidas, un 3,7% (988) fueron por emergencias como caídas sufridas en los domicilios y problemas de salud (mareos, traumatismos, gripes, síntomas COVID-19...).
Refuerzo del servicio ante la crisis del COVID-19
Las actuaciones llevadas a cabo desde el servicio de teleasistencia de la DPZ durante la crisis sanitaria han permitido que las personas usuarias reciban una atención profesional continuada y adecuada a la excepcional situación originada por la pandemia. Dentro de estas acciones se han llevado a cabo, principalmente, medidas orientadas a la prevención, protección y detección de contagio, seguimiento de las perdonas infectadas y en situación de vulnerabilidad y acompañamiento en el duelo.
Por otra parte, las personas usuarias que perdieron a algún familiar contaron en todo momento con apoyo psicológico especializado en procesos de duelo.





