Estas cláusulas únicamente persiguen “amedrentar y coartar la libertad de expresión y la libertad de creación” de cualquier artista que actúe en Zaragoza, por lo que Podemos las rechaza “de lleno”. “La indefensión jurídica de los creadores sería manifiesta ante cualquier crítica política que pudieran lanzar en sus actuaciones”, por lo que confían que esto no vaya más allá de “otra amenaza de la ultraderecha y que el gobierno PP-Cs no ceda a esta pretensión como ha hecho en otras cesiones como los recortes en políticas de igualdad, cooperación al desarrollo o el cambio de denominaciones de calles y parques”.
En opinión de la formación morada, en un estado en el “que se han encarcelado y juzgado a artistas por denunciar los presuntos delitos fiscales de Juan Carlos I o por cuestionar privilegios de otras instituciones, esto es una vuelta de tuerca más para amenazar a aquellos que deben ser críticos con los distintos poderes y que más deben tener protegido el ejercicio de la libertad de expresión”.
Consideran que “esta actitud de Vox demuestra que tienen la piel muy fina y que no soportan ninguna crítica. La ruptura de relaciones con el PP a raíz de lo sucedido en Ceuta o el anuncio de actuaciones legales tras la actuación de un grupo con letras humorísticas es prueba de ello”.
Por último, Podemos manifiesta todo su “apoyo y respeto a la labor artística de Arnau Grisó” y no comprende cómo “la sátira y el humor puede ser confundido con injurias u ofensas”.




