Según Mayte Pérez, consejera de Presidencia y Relaciones Institucionales del Gobierno de Aragón, Teruel no forma parte de la España vaciada, sino más bien de la desaprovechada. La provincia, por sus pocos votantes, y gran superficie de suelo barato se convierte en una oportunidad para la política con poca perdida para quien está al mando.
El suelo “desaprovechado” de Teruel, pasa a ser muy útil para los planes del gobierno de electrizar España para la exportación hacia otros países que no quieren este desarrollo en su propio suelo. El Gobierno se ha fijado como propósito basar el futuro de la nación en la creación de centrales eólicas y la exportación de su energía , junto la tarea de facilitar las inversiones en interconexión para asegurar la penetración de las renovables y la posibilidad de exportar excedentes. Las CCAAs, asimismo, se han comprometido a simplificar y agilizar los procesos administrativos para la tramitación de permisos.
Mientras la sociedad se polariza, con elegantes eslóganes de salvación tanto del planeta como de la España menos poblada, desde sus bancos, los políticos esparcen lemas pompeyanos con promesas vacías para los pueblos que ya de por si sufren por abandono, exigen silencio, mientras preparan lo que han prometido a Europa, la exportación de electricidad a través del sacrificio del territorio más pobre del país y abren las puertas de par en par a las empresas multinacionales.
El 3 de noviembre de 2020 se aprueba una nueva ley en contribución de la agilización del sector energético-eólico. En Enero 2021 se lleva a cabo la primera subasta para la asignación de proyectos de energía renovable bajo el nuevo sistema, subasta que asigna proyectos a los precios más bajos nunca vistos.
En España, ya existía una sobrecapacidad de generación eléctrica, acentuada aún más por las últimas subastas. Aun así, se fija un avance hacia una disminución de la carga fiscal en la producción de energía eléctrica para hacer más atractivo el consumo de electricidad, con el consiguiente impacto positivo en el crecimiento de centrales y, por tanto, en la actividad de la industria.
Según Antonio Turiel, doctor de Física Teórica e investigador del CSIC, concentrarse en la producción de electricidad a través de “energías limpias” como salvadoras del planeta, no es, sino un error, ya que 80% de la energía necesaria no proviene de la electricidad.
El sector energético, considera necesaria la búsqueda del consenso perdurable en el tiempo a nivel político y regulatorio, que les permita garantizar un ritmo de avance con una senda lo más lineal posible. Un reto que parece ser aceptado, como refleja la Agenta Sectorial, y corroborado por el aluvión de proyectos anunciados, con ya más de 134 proyectos en trámite solo en la provincia de Teruel, vulnerando leyes europeas, nacionales y regionales con irregularidades importantes, como anunciaba Teruel Existe. Un aluvión que sorprendía incluso a la Ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, al multiplicarse por diez el objetivo fijado para 2030, quien advertía que este hecho colapsará el sistema. Según la ministra ahora, hay lo que hay, en un determinado momento habrá que pensar en introducir una pequeña tasa para proteger que el colapso se repita.
Mientras se pone en juego el futuro de las zonas más despobladas, se nos recuerda a menudo las importantes aportaciones del sector de “energías limpias”, respecto al PIB, el cual es de un 0,31% en 2018, y 0,35% en 2019, en el caso de las eólicas, un 1,01% en el total de las energías renovables, incluyendo solar; y exportaciones, cerca del 100% de la producción de centrales eólicas ya en 2017 debido a la sobrecapacidad. No nos olvidemos del empleo generado en el territorio ocupado. A principios de 2019 con 1203 centrales eólicas, en 807 municipios, en el sector Empresas de Servicios Complementarios, del cual forman parte empresas de ingeniería y construcción, medición de recurso eólico, operación y mantenimiento de centrales, logística, transporte y medios de elevación, etc. había 2531 empleados en toda España, 2,1 empleos por central eólica. Una cifra a retener, que va a sin duda a revitalizar los pueblos ocupados.
El Gobierno de Aragón promete apoyar a empresarios del territorio aragonés, para que los beneficios tengan mayor repercusión en la comunidad y sus provincias. Forestalia, empresa con domicilio social en Madrid, formando parte de la nueva saga de eólicas, busca la rentabilidad del territorio aragonés, en socios de negocios internacionales. En su primera aparición en subasta eligió compañeros de equipo del mercado Francés y Americano, Mirova, Engie y GE. En Julio y Noviembre 2020 firma acuerdos con Copenhagen Infrastructure Partners,(CIP) por 12 centrales eólicas en los Monegros y 27 en Teruel, infraestructuras que alcanzan poco después de su venta valores de 3500 y 5500 millones Euros respectivamente. En Marzo 2021, CIP vende 49% de los derechos de Monegros a Arjun, compañía basada en Londres. En Abril 2021, CIP proclama que su inversión en Teruel por 27 centrales alcanza 7000 millones, con socios de negocio en Europa, países Nórdicos, América, Asia y Australia el valor aumenta 1500 millones en menos de 6 meses. “Todo queda en casa”.
Esto no es un partido de futbol, pero de repente, les ha entrado prisa por ganar la liga. No sea que mientras los ricos se arruinan, como proclamaba Florentino Pérez, asiduo a la escena de las “energías limpias”, se les pase la oportunidad.
Cuando España sufre; los políticos incluyen en el menú agilizaciones administrativas y recursos fiscales; subvencionan con el dinero que las honradas PYMES, autónomos y trabajadores, han pagado a hacienda; regalan el territorio para aumentar la velocidad del progreso eléctrico que les conviene; y se fijan como objetivo el avance hacia una disminución de la carga fiscal en la producción de energía eléctrica2 con ventajas para el monopolio energético.
Si dejamos pasar la corriente, ¿qué les estamos enseñando a los jóvenes de nuestras comarcas?
Yo me pregunto ¿Debería la España “Vaciada” ponerse a la merced de las multinacionales? Apuntalar los presupuestos sociales/locales en las limosnas de las mismas, a mi entender conllevaría un riesgo eminente de acabar como el continente africano, con un futuro, economía, salud, educación dependiendo de terceros, con sus intereses en otra mira que la de los habitantes de las zonas rurales ocupadas por los magnates, y sus gigantes de fibra de vidrio.
Quiero pensar que se puede apoyar el futuro de las generaciones venideras desde el propio territorio. ¿No es nuestra responsabilidad y la de nuestros representantes el crear posibilidades de oportunidad sin tener que depender de multinacionales que no generan sino beneficios en sus propias arcas? Los jóvenes tienen las armas necesarias para el desarrollo de su futuro, entreguémosles un territorio para proteger, un futuro por el que luchar. Si es verdad que el suelo de Teruel está desaprovechado, que sean las gentes de sus pueblos las que se beneficien realmente, para construir una economía fuerte y perdurable, basada en la riqueza de sus recursos no en la perdida de estos, sin tener que regalar ni expropiar terrenos. Que nos sea pan para hoy y hambre para mañana. Todo es posible mientras haya empeño, construir un futuro digno puede ser tarea ardua, no por ello imposible.
Creamos en nuestro futuro, Europa nos envidia por nuestra riqueza medioambiental, tenemos algo único, aprovechemos lo que nos pertenece.
Lo decía Buñuel nuestra memoria es nuestra coherencia, nuestra razón, nuestro sentimiento, incluso nuestra acción. Sin eso, no somos nada.




