Esta semana Aragón sufrió un repunte en las cifras de contagio debido al brote de coronavirus surgido en las instalaciones del matadero Litera Meat en Binéfar. Así lo informaba el propio Gobierno de Aragón en el análisis diario de la emergencia sanitaria donde aseguraba que unos 166 trabajadores y trabajadoras habían pasado a formar parte de las listas de casos confirmados. Desde esta organización se preguntan qué ocurre con el resto de mataderos que operan en Aragón, “¿qué pasa con los cientos de trabajadoras y trabajadores de los mataderos e industrias cárnicas de Zuera, Exeya o del Xiloca?”.
Por su parte, CNT Huesca-Monzón anunciaba el 28 de abril que el Juzgado de Monzón había admitido a trámite la denuncia del sindicato contra la empresa por "un -presunto- delito contra la seguridad de los trabajadores". De hecho, este matadero volvió a los titulares antes de confirmar el brote con las aglomeraciones de cientos de personas a las puertas de la empresa para realizar los test. Tanto CNT como SOA denunciaron la falta de medidas de seguridad y el miedo de la plantilla a contraer el virus o perder el empleo: "Nos han alarmado las continuas y angustiosas peticiones de ayuda que estamos recibiendo de miembros de la plantilla, unos temen el contagio, otros el despido por contraer la enfermedad y algunos ambas cosas", explicaban en un comunicado publicado en AraInfo.
Por su parte, SOA recuerda que al día siguiente era el matadero de Fibrin, en la misma localidad, quien sometía su plantilla a los mismos test. “Esta vez todos los ojos mediáticos si estaban encima tanto de las autoridades sanitarias como de las gubernativas y no vimos ni hacinamientos ni colas en este matadero”, señalan.
Con semejantes cifras, dado el carácter de industria “esencial” que recae sobre los mataderos y el alto grado de envejecimiento de la población de la Comarca de La Llitera, “saltaban todas las alarmas”, señalan desde el Sindicato Obrero Aragonés.
Desde SOA exigen a la DGA el cierre inmediato de las instalaciones hasta que no se garantice la seguridad de las trabajadoras y trabajadores, pasando por la desinfección inmediata, la paralización de la actividad y el cumplimiento de las medidas de Seguridad debiendo velar por su cumplimiento la Inspección de Trabajo.
“Llevamos años denunciando un modelo productivo basado en las falsas cooperativas que precariza todavía mas si cabe una actividad dura y peligrosa a lo que se une que sus plantillas, en su gran parte, son integradas por personas migrantes con grandes necesidades”, aseguran desde SOA que recuerdan que estos brotes ponen en peligro a la “envejecida población de las Comarcas donde se sitúan estas macro industrias lo que facilita la extensión descontrolada del brote de coronavirus”.
Para finalizar desde SOA un Plan Especial que incluya mayores controles sanitarios y laborales de estas Empresas y sus Centros de Trabajo.




