El Gobierno español pretende así recuperar la actividad no esencial que quedó paralizada con el decreto que establecía un permiso retribuido recuperable hasta el 9 de abril, a pesar de que el estado de alarma y el confinamiento para el resto de la población se han extendido hasta, al menos, el próximo 26 de abril. Y esta no será la última prórroga del aislamiento social, tal y como aseguró esta semana Pedro Sánchez.
Una medida que ha provocado muchas dudas puesto que las cifras, aunque experimentan un leve descenso cada día, siguen siendo preocupantes. Y es que en el Estado español, hasta este sábado, la pandemia se ha cobrado la vida de más de 16.000 personas desde su inicio y hay más 161.000 casos de coronavirus confirmados. En Aragón, son más 400 personas las que han muerto por el virus y casi 4.000 los contagios.
También sorprende la medida adoptada por el Gobierno español si la comparamos con la del Ejecutivo italiano, tal y como explica el periodista Beñat Zaldua en un artículo publicado en Naiz: "Italia, que lleva doce días en una dinámica descendente en cuanto a fallecidos por coronavirus, ha prolongado el cierre de las actividades no esenciales hasta el 3 de mayo. En el Estado español, con una ratio de fallecidos por habitante mayor que la italiana y donde los días de descenso acumulado son menos, miles de trabajadores volverán a sus puestos el próximo martes".
Además, cabe recordar que la Organización Mundial de la Salud advirtió este viernes que levantar las cuarentenas y otras restricciones tomadas por los países afectados por el COVID-19 debe hacerse de forma gradual y controlada, ya que la fase de descenso en casos "puede ser tan peligrosa como la de ascenso si no se gestiona de forma adecuada".
Sin embargo, el Ministerio de Sanidad considera que las medidas que entrarán en vigor el lunes, que supondrán volver al confinamiento inicial decretado el 14 de marzo, servirán para seguir reduciendo la expansión del coronavirus y supone una decisión "efectiva" y "suficiente".
Así lo ha afirmado la jefa de área del Centro de Coordinación de Emergencias y Alertas Sanitarias, María José Sierra, en la rueda de prensa posterior a la reunión del comité científico-técnico de seguimiento de la pandemia, al ser preguntada por si la vuelta al trabajo de las y los profesionales de una actividad económica no esencial podría dar pie a más contagios.
Sierra ha incidido en que a partir del lunes comienzan dos semanas "con el mismo grado de confinamiento que había en las dos primeras semanas, desde el 14 de marzo", en las que la movilidad se redujo un 70% y se consiguió "reducir la transmisión y el impacto de la enfermedad", gracias al distanciamiento social.
Asimismo, ha asegurado que "los expertos consultados coinciden en que las restricciones que seguirán en vigor el lunes van a seguir teniendo impacto en la transmisión del virus" y "lo lógico es que la cifra siga en esa tendencia".
"Distancia interpersonal, lavado de manos y máxima higiene"
Por su parte, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha remarcado que "solo se podrá salir para trabajar en actividades permitidas y para comprar productos básicos". Los colegios, ocio y restauración seguirán cerrados.
El ministro ha recalcado que "no debe ir a trabajar quien presente síntomas, por leves que sean", y ha llamado a seguir "tres prioridades": mantener la distancia mínima de un metro, el lavado de las manos y la "máxima" higiene en los espacios públicos y privados. También ha lanzado una recomendación: "Usar mascarilla higiénica en el transporte público".
En este sentido, el Gobierno español ha publicado una guía de "buenas prácticas en centros de trabajo para prevenir los contagios del COVID-19" coincidiendo con la reincorporación, el lunes y martes, de todos aquellos trabajadores y trabajadoras de actividades no esenciales que no puedan teletrabajar.
10 millones de mascarillas para las y los trabajadores que vayan en transporte público
En la misma rueda de prensa, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado que serán las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, las policías locales, las municipales y Protección Civil las personas encargadas de repartir, a partir del lunes, las mascarillas cuyo uso es recomendable para la ciudadanía que "no tenga más remedio que salir a la calle para ir a trabajar y tengan que hacerlo en transporte público". En total se repartirán 10 millones de mascarillas.
Marlaska ha precisado que serán también las y los agentes los que "vigilen que entre los ciudadanos que utilicen el transporte público cumplen con la distancia de seguridad que recomiendan las autoridades necesarias".




