Desde hace más de un mes activistas antiespecistas han acampado ante el que será la sede del que, todavía sin inaugurar, será el mayor matadero de Europa, con capacidad a pleno rendimiento para sacrificar 30.000 cerdos de forma diaria.
Este fin de semana volvían a denunciar un nuevo ataque fascista contra el campamento en el que desde diversos vehículos se les arrojaron piedras mientras les gritaban "Viva Vox" y "Arriba España". Esta era la segunda ocasión en la que se enfrentaban a un ataque similar, pues la noche del 21 de marzo, también fueron apedreados.
Por el momento no hay detenidos y los activistas muestran su preocupación por la falta de actuación de la policía ante las agresiones en las que “hemos temido por nuestra integridad física simplemente por ejercer el derecho a manifestar nuestra oposición a un proyecto”.





