El Tribunal Supremo español ha admitido a trámite la querella por rebelión, sedición y malversación presentada por la Fiscalía contra los miembros de la Mesa del Parlament de Catalunya que participaron en el procés y la declaración de independencia.
La querella se presenta contra Carme Forcadell, Lluís Maria Corominas, Anna Simó, Lluis Guinó y Ramona Barrufet y contra el secretario tercero de la misma Joan Josep Nuet, de Catalunya Sí que es Pot.
Se les atribuye, entre otros, el delito de rebelión, penado con hasta 30 años de cárcel. El Ministerio Público argumenta que los "cimientos del Estado de Derecho han sido dinamitados" con sus actos, "realizados con absoluto desprecio" a la Constitución española y "proclamando la independencia de una parte de la Nación española", que es "patria común e indivisible de todos los españoles".
Para la Fiscalía, los hechos atribuidos a las y los parlamentarios "se han desarrollado más allá del territorio de Catalunya y han producido efectos traspasando el territorio de dicha comunidad autónoma, irradiando al resto del territorio nacional".
Añade que el aforamiento de todos ellos "subsiste en tanto mantienen sus cargos como miembros de la Diputación Permanente del Parlamento de Catalunya". Por ello, se entiende que son aforados ante el alto tribunal y éste acepta su competencia.
El ponente de la resolución será el propio presidente de la Sala de lo Penal, Manuel Marchena, y completarán este órgano los magistrado Andrés Martínez Arrieta, Julián Sánchez Melgar, Juan Ramón Berdugo y Luciano Varela, han informado fuentes del alto tribunal.




