Convocadas por la Alianza Emergencia Climática en Aragón, alrededor de 200 personas se han concentrado en la Plaza de España para demandar al Ayuntamiento de Zaragoza la necesidad de sustituir el asfalto por árboles. Con este acto han querido llamar la atención sobre lo que ya se está haciendo en otras ciudades de Europa: levantar el asfalto para cuidar la salud de las personas. Se estima que una de cada tres muertes por las olas de calor en las ciudades se podría evitar plantando arbolado y vegetación en un tercio del espacio urbano.
El acto ha consistido en una teatralización. La plaza se ha cubierto de una especie de placas de asfalto que un grupo de trabajadores y trabajadoras iban retirando con picos y palas, a la vez que dos personas iban relatando, una de ellas representando la voz científica, los problemas que ocasiona una ciudad en la que predomina el asfalto. "En Zaragoza lo hemos podido comprobar este verano. La ciudad se ha convertido en una estufa con temperaturas superiores a 42 grados y noches tórridas", añaden desde la Alianza. El colectivo explica, también, que "el asfalto acumula el calor durante el día y lo irradia por la noches".

Una vez levantado el asfalto, la plaza se ha llenado de árboles de cartón transportados por las personas que habían acudido, y de insectos y mariposas transportados por los niños y niñas, a la vez que la voz del científico hablaba de los beneficios que aportan los arboles para la salud de las personas.
La voz de la narradora ha finalizado el acto diciendo: "Recuerden este momento, lo que hacemos hoy es solo el comienzo. Frente a la emergencia climática, cada acción cuenta, cada árbol cuenta. Desasfaltar el futuro es nuestra tarea y juntos y juntas podemos lograrlo. Que nuestras manos sean quienes planten la esperanza". Precisamente en este momento la brigada de las Rebeldes Rojas ha aparecido en la plaza, con su peculiar estilo y pausados movimientos ha repartido semillas entre el público simbolizando esta idea de esperanza.






