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Una gala de ínfula, poder y caspa

La XIII Edición de los Premios Heraldo congregaba a lo más granado, que no lo mejor, de la sociedad aragonesa, en una gala que no tiene mayor objetivo que ser una demostración de poder del caciquismo aragonés
| 23 septiembre, 2016 18.09
Una gala de ínfula, poder y caspa
Foto: Gobierno de Aragón (@gobierno_aragon)

“No somos neutrales en nuestro compromiso en defensa de la Constitución. Ni de nuestra monarquía parlamentaria magníficamente representada por don Felipe y doña Letizia. Ni de las víctimas del terrorismo como referente moral de nuestra sociedad. Ni del derecho de los ciudadanos a unos servicios públicos de calidad, y de un trabajo digno”. Son palabras de Pilar de Yarza, Presidenta editora del Grupo Heraldo. Un párrafo de su discurso de anoche que define la ideología de un medio que ha dominado durante décadas la opinión pública aragonesa, y que ve en la, todavía débil, transformación de los y las aragonesas un acicate para un vuelco político de sus publicaciones, más visible si cabe, hacia la derecha.

La gala no pudo ser más redundante en lo suyo. Batiburrillo de los diferentes poderes, ostentación de supremacías y vasallos y vasallas con ínfulas que buscan medrar en una tierra en la que sin padrinos estás condenada a la plebeyez.

Entre las invitadas e invitados grandes empresarios, otros menos grandes, algunos y algunas políticas de la cuerda, cien trepas de la misma soga, alguna personalidad del deporte y representación institucional. Entre tan ilustres, el presidente Lambán, y la, muy probablemente descolocada, recién elegida presidenta de las Cortes, Violeta Barba, quizá solo como testigos excepcionales de lo que de verdad se cuece en Aragón. Casi todo fuera de las ilustres cámaras políticas. Junto a ambos, la vicepresidenta del Gobierno de España en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, daba el empaque político que todo cacique necesita, a modo de reconocimiento.

Pero la gala, además de la representación del poder, tiene una excusa y evidentemente existe la obligación de entregar unos premios. Galardones en los que los Yarza no suelen dar puntada sin hilo. Empezaremos por la única puntada que no iba cargada.

El Premio a los Valores Humanos y el Conocimiento reconocía el trabajo del Catedrático y profesor emérito en Químicas Luis Oro, uno de los científicos aragoneses de mayor prestigio en la comunidad internacional, reconocido anteriormente con galardones como como el Premio Nacional Enrique Moles en Ciencia y Tecnología Químicas, el Premio Aragonés de Honor, otorgado por la competencia en papel del Heraldo en 2010, o la Medalla de la Ciudad de Zaragoza. No por poco merecido, sino por redundante, pasaba el premio desapercibido.

A partir de aquí enhebraban hilo y comenzaban a coser. El Premio periodístico Antonio Mompeón Motos recaía esta vez en las manos de Carlos Herrera. El periodista se ha caracterizado este año, el de su fichaje por la eclesiástica cadena de radio COPE, por ser azote de toda la izquierda, incluida la que ya no lo es, y defensor de pelo en pecho de una cultura zafia y anacrónica, en la que ha empuñado su micrófono cual florete para defender sin dilaciones a quien osara criticar a la Virgen, los toros o al mismísimo Bertín Osborne.

Junto a ellos, el Grupo Heraldo sumaba este año un Premio Especial que era otorgado a título póstumo al torero Víctor Barrio, fallecido en la plaza de toros de Teruel, el pasado mes de julio. Un premio otorgado con la intención de manifestar la defensa de este grupo editor a tradiciones, como la tauromaquia, que comienzan a verse cuestionadas por diversos ayuntamientos aragoneses.

No me llames Heraldo, llámame Henneo

Pero la gala reservaba una sorpresa para foranos que se venía fraguando hace meses, sino años, dentro del cada día más complejo Grupo Heraldo, desde ayer Henneo. Según el propio entramado empresarial, el cambio “ha venido motivado por la necesidad de seguir creciendo en un sector que atraviesa uno de los momentos más decisivos de su historia”.

“En Henneo están, como se han mantenido hasta ahora, nuestros valores. Esa fidelidad a los principios y el compromiso con la sociedad”, aseguraba en la noche de ayer Pilar de Yarza. Fidelidad como la que demuestran algunos de las empresas accionistas del grupo, como Ibercaja o Telefónica.

Heraldo compagina su labor editorial, en la que destacan cuatro cabeceras, Heraldo de Aragón, Heraldo de Soria, Diario del Alto Aragón y 20 Minutos, con otras como la producción audiovisual, la tecnología y la industria, siempre relacionadas con la comunicación.

En el aspecto audiovisual Henneo destaca por la producción de programas de entretenimiento e información para diferentes televisiones públicas, como la madrileña, asturiana o extremeña, pero sobre todo para la aragonesa, en la que ha llegado a producir también la mayor parte de los contenidos de entretenimiento, lo que le ha supuesto no solo pingües beneficios a costa de las arcas públicas, sino capacidad de influencia en la opinión pública aragonesa a través de la línea editorial marcada en sus contenidos. Todo ello gracias al impulso inicial generado por un modelo de televisión autonómica aprobado por un gobierno PSOE-PAR y aplaudido por un PP en la oposición, que permitía el desembarco del grupo en las televisiones públicas, con el apoyo de Ibercaja y Prisa en la productora CHIP Audiovisual y de Telefónica en Plural Entertaiment, ambas empresas pertenecientes al hasta ayer Grupo Heraldo, hoy Henneo.

Además, en el sector industrial el Grupo Heraldo es dueño de Impresa Norte, una de las mayores rotativas del Estado español, donde se imprimen la práctica totalidad de diarios que se pueden adquirir en los quioscos aragoneses, y muchos de los que se venden fuera de nuestro territorio y no solo eso, si no que si lo que usted tiene es una subscripción, casi con toda probabilidad será Henneo, a través de su empresa de distribución DASA, quien le entregue la prensa en su domicilio.

Así pues el cambio en el nombre, no será en los funcionamientos, ni en los actores. El nuevo director de Henneo, será Fernando de Yarza López-Madrazo, quedando todo en casa, y su funcionamiento, lo explicaban este viernes en las páginas de su cabecera: “en cualquier caso, los fundamentos en Henneo siguen inalterables. Heraldo, de donde ha surgido el grupo, sigue fiel a su compromiso informativo con los lectores aragoneses, una muestra de periodismo independiente pero no impasible ni neutral que también se reconoce en el resto de medios del grupo en sus respectivos ámbitos de actuación. Fidelidad a los principios”.

Ya saben ustedes a qué fidelidad y a qué principios.

23 septiembre, 2016

Autor/Autora

Miembro del Consello d'AraInfo. @maconejos


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