Este miércoles, las y los representantes laborales del equipo educativo del Centro de Observación y Acogida (COA) presentaron una nueva denuncia ante Inspección de Trabajo por las irregularidades de Intress, que gestiona el centro desde octubre de 2015. "Ante la pasividad y la complacencia de la consejera Broto con esta entidad catalana, los educadores ya han presentado cuatro denuncias ante Inspección de Trabajo en lo que va de año 2016", recuerdan en una nota de prensa.
La denuncia presentada es "de suma gravedad", ya que Intress "ha incumplido los servicios mínimos impuestos por el Gobierno de Aragón para la atención de los menores del centro mientras esté vigente la actual huelga indefinida". Las y los educadores de este centro llevan en huelga más de año y medio solicitando simplemente que se mantuvieran las condiciones para menores y educadores del anterior concurso del COA. "La única mejora que se solicita es la contratación de un maestro para atender a los niños y niñas sin escolarizar como marca la ley. A estas mínimas demandas se ha sumado la de la reincorporación de los cuatros educadores veteranos que Intress ha dejado en la calle este año", añaden.
En esta misma denuncia se informa de como una educadora "cumplió la orden de Intress de entrar a trabajar en turno de tarde en una misma jornada que había salido de noche sin poder disfrutar del período de descanso que marca la legislación vigente". En anteriores demandas se ha denunciado como educadores "han estado trabajando algunas fechas sin que Intress les haya dado de alta en la Seguridad Social". Asimismo se ha denunciado varias veces que la entidad catalana "aún no ha puesto en conocimiento de sus trabajadores ningún plan de prevención de riesgos laborales".
"Intress y Broto, de la mano para cerrar el conflicto del COA"
"Pero si graves son las irregularidades de Intress, vergonzosa es la complicidad y permisividad que tiene con la consejera de Ciudadanía y de Derechos Sociales, María Victoria Broto, quien permite este caos organizativo en el COA así como las represalias contra los educadores", denuncian desde Educadores en Lucha para añadir: "Después de ocho meses de gestión precaria, Intress sigue sin presentar a los trabajadores su proyecto educativo para aplicar, sin embargo ya ha comunicado su deseo de imponer turnos fijos de trabajo 'por razones de gestión empresarial, técnicas respecto al trabajo educativo y por el bienestar de los trabajadores'. De los tres motivos, evidentemente solo es cierto el primero de ellos".
"Resulta que no informan del proyecto educativo, pero sí dicen que sus turnos son mejores para los menores. Es humillante y vergonzoso que vayan a imponer cambios de información de tan solo quince minutos para poder trasladar la información vital que permite atender a los niños en condiciones óptimas durante 24 horas. Actualmente duran media hora, y generalmente superamos este tiempo fuera de nuestra jornada laboral por compromiso con los menores. Ellos pretenden reducir este tiempo porque sumando quince minutos de todos los educadores durante todo el año se pueden llegar a ahorrar más de 20.000 euros", argumentan portavoces del colectivo.
En cuanto a que estos turnos son beneficiosos para el bienestar de las y los trabajadores, afirman que es "un auténtico insulto y provocación hacia los educadores". "Un claro ejemplo es que desean imponer turnos de noche fijos pero en días alternos, algo que sin duda solo tiene el objetivo de socavar la moral y salud de los educadores", por ello, indican que "desde que entró Intress en el COA existen dos tablas salariales, la de los educadores subrogados y los nuevos. La única intención de Intress con estos duros turnos es abocar a los educadores de nuestro colectivo a rescindir nuestros contratos por modificación substancial de circunstancia laborales ahorrándose dinero en las indemnizaciones y contratando a nuevos más baratos. El único interés es el dinero, a nadie importa que se deteriore la atención a los niños como ya está sucediendo con los educadores veteranos que ha dejado en la calle Intress".
Desde Educadores en Lucha alertan que durante el primer año de huelga se ha podido mantener la atención a las y los menores en el COA con mucho esfuerzo del equipo educativo. "Sin embargo -continúan-, desde la llegada de Intress este servicio se está deteriorando peligrosamente llegando a poner en peligro tanto la integridad física de las y los menores como de las y los educadores. A día de hoy se sigue aplicando el proyecto educativo de FAIM, anterior entidad gestora, incluidos hasta algunos documentos de trabajo a los que se les cambió el logo por el de Intress. La consejera Broto no ha dado ni una sola respuesta a las distintas denuncias que le hemos comunicado por registro durante 2016. Tampoco se ha dado información alguna de las distintas comisiones de evaluación que han tenido miembros del IASS (Instituto Aragonés de Servicios Sociales) e Intress".
Ante esto, Educaroes en Lucha teme que "Intress tiene la vía despejada para acabar con un proyecto educativo y sus profesionales independientemente del perjuicio que sufran los menores en protección. Parece como si estas comisiones fueran unas reuniones de amigos para marcar el camino de ruta para borrar a nuestro colectivo y nuestras demandas".




