El grupo de Zaragoza en Común en el Ayuntamiento de Zaragoza llevará al pleno municipal de este jueves una iniciativa que pretende eliminar el “sesgo sectario” con el que PP y Vox están vetando el acceso a colectivos sociales y ciudadanos a los equipamientos culturales municipales. “El Ayuntamiento no es de la ultraderecha, el Ayuntamiento es de todas”, ha afirmado la portavoz de la formación, Elena Tomás.
Por esta razón, el grupo ha pedido a Natalia Chueca que retire la instrucción interna aprobada en diciembre que regula los criterios de autorización de usos en los equipamientos culturales municipales y que restablezcan los criterios de uso vigentes hasta entonces, garantizando el acceso de entidades y colectivos “en condiciones de igualdad, transparencia y objetividad, dentro del respeto a la Declaración Universal de los Derechos Humanos”.
La formación ha presentado esta moción para su votación en el pleno tras las numerosas comunicaciones de entidades y colectivos que venían utilizando con normalidad el Centro de Historias y que, tras la aprobación en diciembre de una instrucción interna del Área de Cultura, Educación y Turismo, se han encontrado con la negativa a seguir usando este equipamiento municipal. Entre otros, colectivos feministas y de solidaridad con Palestina.
“Esta instrucción fija los criterios y procedimientos internos para autorizar actividades en los equipamientos culturales municipales, tanto en los gestionados directamente como en los indirectos. El problema es que su redacción deja un margen excesivamente amplio a la interpretación de quien decide, especialmente en lo relativo al criterio de la supuesta existencia de interés público o cultural”, detalla Elena Tomás.
Este grado de discrecionalidad, unido a la reciente modificación de la ordenanza que regulaba la gratuidad de los espacios, ya aprobada por PP y Vox, está provocando una restricción real del acceso a equipamientos públicos que hasta ahora funcionaban con normalidad y sin conflictos.
Para ZeC, resulta “especialmente preocupante” que estas denegaciones estén afectando de forma reiterada a colectivos feministas, encuentros vecinales y entidades de carácter reivindicativo, “lo que genera una sospecha más que razonable de que se esté produciendo una forma de censura ideológica encubierta”.
A ello se suma la forma en que se comunican las autorizaciones o denegaciones y la aplicación inmediata de la instrucción, que “chocan directamente con el propio texto de la misma, donde se afirma que no tiene carácter normativo ni crea derechos subjetivos, sino que se limita a ser una directriz interna de actuación”, añade Elena Tomás.
“Los equipamientos culturales municipales deben ser espacios públicos abiertos, plurales y accesibles, al servicio del interés general y de la vida cultural de la ciudad, y no quedar sometidos a decisiones arbitrarias o interpretaciones restrictivas”, defiende la portavoz de ZeC.
Así, la moción pide al Gobierno de Natalia Chueca (PP) “garantizar que los equipamientos culturales municipales funcionen como espacios públicos abiertos a la participación ciudadana y al tejido asociativo y cultural de la ciudad, evitando decisiones arbitrarias o restrictivas”.

