Zaragoza en Común llevará al próximo pleno del Ayuntamiento de Zaragoza una moción para reclamar una moratoria a la instalación de centros de datos en Aragón y exigir al Gobierno de Natalia Chueca que ponga límites a la implantación de estas grandes infraestructuras en el término municipal. El pleno estaba previsto para este jueves, 29 de octubre, pero ha sido desconvocado por acuerdo de la Junta de Portavoces como consecuencia del trágico accidente ferroviario de Toledo.
La iniciativa, presentada este miércoles en rueda de prensa por el concejal Suso Domínguez, aborda el crecimiento exponencial de los llamados centros de datos hiperescalares y el impacto que pueden tener sobre recursos esenciales como el agua y la energía. Según recoge la moción, Aragón cuenta ya con más de una veintena de proyectos previstos y una potencia instalada que podría alcanzar los 2.548 MW, una capacidad que se situaría entre las mayores de Europa.
Para el concejal de Zaragoza en Común, Suso Domínguez, “no podemos convertir Zaragoza y Aragón en el territorio donde las grandes empresas tecnológicas vienen a consumir agua, energía y suelo mientras la ciudadanía asume los costes y los beneficios se marchan fuera, como hemos sabido, ni siquiera pagan sus impuestos aquí”.
Domínguez considera que el debate no puede abordarse proyecto a proyecto, sino que es necesario analizar de forma conjunta el impacto de todos los centros de datos previstos en el entorno de Zaragoza. La propia documentación municipal, señala Zaragoza en Común, advierte de que las afecciones de estas instalaciones deben estudiarse de manera global para conocer su verdadero alcance.
“El Gobierno de Azcón, con el apoyo de Chueca, está poniendo la alfombra roja a las macrogranjas de datos. Lo que reclamamos es algo tan sencillo como saber qué recursos van a consumir, qué impacto van a tener y qué recibe a cambio la ciudadanía”, señala el edil, recordando que los recursos del agua y la energía no son infinitos.
Zaragoza en Común alerta especialmente del elevado consumo de agua y energía asociado a estas instalaciones. Según advierte la formación, los sistemas de refrigeración de los centros de datos pueden requerir grandes cantidades de agua, precisamente durante los meses de verano, cuando aumenta el riesgo de sequía y de problemas de abastecimiento. La moción señala además que estos consumos pueden entrar en competencia con otros usos, incluido el agrícola.
A ello se suma el impacto energético. La formación recuerda que un reciente informe de la Universidad de Zaragoza advierte de que los centros de datos podrían multiplicar hasta por diez el consumo eléctrico de Aragón. “Estamos hablando de instalaciones que necesitan cantidades enormes de energía y agua y que, además, generan calor en un contexto de emergencia climática y de olas de calor cada vez más frecuentes”, apunta Domínguez.
En este sentido, ZeC recuerda que el propio Plan de Adaptación Climática de Zaragoza identifica las olas de calor como una de las principales amenazas para la ciudad, mientras los sistemas de refrigeración de estos centros pueden incrementar las temperaturas en su entorno.
La moción reclama también al Gobierno municipal que no conceda exenciones particulares de impuestos y tasas a los centros de datos y que exija el pago de los tributos que legalmente les correspondan. “Si una multinacional viene a Zaragoza a utilizar nuestros recursos y nuestro territorio, lo mínimo que puede hacer es pagar los impuestos que le corresponden. No puede haber barra libre para las grandes tecnológicas mientras después se pide a la ciudadanía que haga esfuerzos”, denuncia Suso Domínguez.
Para Zaragoza en Común, el modelo de implantación de estos proyectos plantea además interrogantes sobre su impacto económico y en el empleo. “Los informes hablan de apenas un centenar de puestos de trabajo y a pesar de ello se tramita como PIGA”, subraya Domínguez. La formación advierte de que el acaparamiento de recursos energéticos e hídricos por parte de estos macrocentros puede provocar la expulsión de otras actividades industriales con mayor capacidad para generar empleo y retorno fiscal para el territorio.
En el ámbito estrictamente municipal, la moción reclama al Ayuntamiento la revisión de oficio de las licencias de los centros de datos previstos en La Cartuja y Torrero-Puerto Venecia y plantea la paralización y precinto preventivo de las obras de este último proyecto, en su caso, para garantizar la salud de los vecinos.
Zaragoza en Común recuerda que ambos proyectos han generado preocupación entre las organizaciones vecinales. En el caso de Torrero, los vecinos han denunciado presuntos incumplimientos relacionados con la retirada de residuos peligrosos, una cuestión que, a juicio de la formación, debe ser investigada y sobre la que el Gobierno municipal debe garantizar el cumplimiento de la normativa.
“No estamos hablando de un debate abstracto sobre tecnología. Estamos hablando de proyectos concretos que están en nuestros barrios y que tienen consecuencias concretas sobre nuestros vecinos. El Ayuntamiento tiene que ejercer sus competencias y garantizar que se cumple la legalidad y que se protege la salud pública”, afirma Domínguez, quien además recuerda que el próximo 7 de noviembre tendrá lugar en Madrid la Jornada Europea de lucha contra los centros de datos a hiperescala, coordinada en el marco de una campaña internacional.
Finalmente, Zaragoza en Común propone crear una Comisión Especial con participación de técnicos municipales, grupos políticos y entidades sociales y vecinales para analizar el impacto de estas instalaciones y garantizar que este tipo de industria no siga implantándose en Zaragoza.



