Zaragoza participa en un programa de investigación sobre desafíos políticos y mejores prácticas frente al envejecimiento de la población

El cambio demográfico, la importancia del entorno urbano y social en el mantenimiento de la calidad de vida de las personas mayores y de la comunidad en los cuidados sociales y de salud son las piedras angulares de esta investigación

Foto: Pablo Ibáñez (AraInfo)

La capital aragonesa es una de las ocho ciudades europeas que participarán en un programa de investigación que recibe el nombre ‘Adaptación de las ciudades europeas al envejecimiento de la población: desafíos políticos y mejores prácticas (ACEP)’. Junto a Mánchester (Inglaterra), Ámsterdam (Paises Bajos), Barcelona (Estado español), Nantes (Francia), Oslo (Noruega) y Gotemburgo (Suecia), Zaragoza analizará cómo envejecen sus vecinos y vecinas mayores y cómo mejorar su calidad de vida en el entorno urbano.

Zaragoza forma parte de Eurocities, una red de grandes ciudades o áreas metropolitanas europeas fundada en 1986 y compuesta por 130 municipios de 35 Estados diferentes que agrupan a 130 millones de personas. Eurocities se organiza en seis foros temáticos y un amplio número de grupos de trabajo, proyectos, actividades y eventos, entre los que se encuentra el de Asuntos Sociales, donde se enmarca esta iniciativa para promover el “envejecimiento en casa”. ACEP analizará cómo se vive el envejecimiento en cada territorio y su como les afecta la exclusión social, la desigualdad espacial, la migración y la movilidad social.

Para acceder a este programa, las ocho ciudades presentaron una propuesta a la convocatoria de European Spatial Planning Observation Network (ESPON), un programa de investigación aplicada de la Unión Europea dirigido a dar apoyo en la formulación de políticas de desarrollo territorial en Europa. Este programa financia al 100% el proyecto de investigación sobre un determinado asunto que debe basarse en las políticas desarrolladas que sean relevantes para otros territorios o ciudades europeas.

La solicitud de Zaragoza logró el primer lugar entre las 11 propuestas presentadas a esta convocatoria, siendo elegida para su financiación. Actualmente está pendiente la concreción de plazos y contenidos a desarrollar por cada ciudad implicada. No obstante, cada ciudad se compromete a trabajar con el equipo de personas expertas para garantizar su acceso a la información y datos necesarios para realizar un estudio sólido. Este proyecto entronca con la iniciativa de la OMS que promueve la Red de Ciudades Amigables con las Personas Mayores, de la que Zaragoza es miembro desde 2011.

ACEP quiere brindar respuestas a las siguientes cuestiones políticas:

  • ¿Qué políticas han sido más efectivas y por qué? ¿Cómo pueden las ciudades asociadas aprender y adaptar políticas exitosas? Y, ¿pueden servir de ejemplo para ciudades comunitarias más amplias que se enfrentan al envejecimiento de la población?
  • ¿Cómo responden estas ciudades al envejecimiento de la población? ¿Qué tipo de estrategias y políticas aplican? ¿Quiénes son los actores clave? ¿En qué medida las personas mayores influyen en estas estrategias? ¿Qué tipo de relaciones se desarrollan entre las distintas generaciones?
  • ¿Cómo experimentan las personas mayores la vida diaria en las ciudades? ¿Cómo utilizan sus entornos urbanos? ¿Cómo afecta el distinto acceso a los recursos (por ejemplo, oportunidades materiales, sociales, culturales y laborales)?
  • ¿Cuáles consideran las personas de edad avanzada que son los beneficios y las limitaciones asociadas con la vida urbana? ¿Cómo influyen los factores sociodemográficos y culturales, de género y ubicación geográfica en estas perspectivas?

ACEP ayudará a las ciudades a maximizar el potencial y las limitaciones de los entornos urbanos para las personas mayores en múltiples áreas de políticas y en todos los ámbitos, físicos y sociales. La investigación contribuirá al desarrollo de políticas urbanas más efectivas que mitiguen los efectos negativos y potencien los beneficios de vivir en zonas urbanas. ACEP ayudará a las ciudades a aprender mutuamente, a entender qué políticas funcionan y por qué. También aclarará la base de una dimensión urbana para las políticas de envejecimiento: ¿importan el tamaño y la densidad urbana? ¿Hasta qué punto?

Los resultados esperados son:

  • Nuevos conocimientos sobre la calidad de vida de las personas mayores que envejecen en su propio hogar en diferentes áreas urbanas. Revestirá especial importancia la información sobre la vida de los subgrupos de población de más edad, por ejemplo, personas que viven solas, grupos étnicos minoritarios y personas que viven en barrios gentrificados.
  • Información sobre cómo aprovechar los beneficios de la vida urbana para ayudar a la integración social y la participación cívica de las personas mayores (especialmente las que sufren exclusión social) en las zonas urbanas.
  • Buenos ejemplos de cómo desarrollar metodologías de coproducción para trabajar con personas mayores como socios clave, por ejemplo, investigación en acción participativa (IAP) para mejorar la calidad de la información y la toma de decisiones en áreas que afectan las vidas de las personas mayores.
  • Buenos ejemplos de cómo ayudar a las personas mayores de 60 años a convertirse en participantes económicos activos o a mantenerse como tales durante más tiempo.
  • Mayor comprensión de cómo prevenir el aislamiento social en la tercera edad, explorando cómo desarrollar redes de apoyo y relaciones intergeneracionales en diferentes tipos de vecindarios.
  • El desarrollo de una comunidad de práctica transestatal, que fomente el aprendizaje mutuo entre las ciudades sobre cómo cambiar comunidades para obtener experiencias más óptimas de envejecimiento en diferentes tipos de entornos.

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