La línea 1 de tranvía de Zaragoza es considerada por las expertas en urbanismo y movilidad como el ejemplo más exitoso del sur de Europa, tanto por su número de usuarios, como por su capacidad transformadora de la ciudad, al crear un eje en el que la movilidad peatonal y ciclista y el transporte público se ponen por delante del vehículo privado, algo que aprecia además la gran mayoría de la ciudadanía de la capital de nuestro país.
Sin embargo, desde la Asociación Vecinal Delicias - Manuel Viola señalan que “el equipo de gobierno municipal, por motivos no técnicos, ha venido rechazando cualquier propuesta para ampliar la red tranviaria de la ciudad. Entre los motivos para tal veto, argumenta su elevado coste económico y su falta de rentabilidad. En este sentido, cabe aclarar que el coste económico de una línea de tranvía no depende únicamente del balance coste-beneficio económico, sino de su capacidad transformadora de la ciudad en múltiples sentidos, es decir, en la rentabilidad social: impacto positivo en la calidad de vida y ambiental, reactivación del tejido comercial, mejora de la inclusión y accesibilidad o de la puntualidad y fiabilidad para llegar al trabajo, a una cita médica o al centro de estudios”.
“El coste será también más elevado cuanto más ambiciosa sea esa transformación, pero la falta de rentabilidad, habitual en cualquier medio de movilidad, dependerá de una acertada elección del trazado y también del contrato de explotación”, subraya la entidad vecinal.
A juicio de la entidad ciudadana “la línea 2, tal como se diseñó en la pasada década, adolecía de varios defectos: los más importantes eran su recorrido por la Avenida de Navarra, aunque sin dar servicio a la Estación de Delicias, ya que la parada de tranvía se planteaba a 400 metros del vestíbulo de salidas, a 800 del de llegadas y a 600 del acceso a la Estación de buses, en lugar de por la Avenida de Madrid, que era el que los técnicos consideraban más adecuado, y la bifurcación en San José-Las Fuentes que ofrecía un mal servicio a los dos barrios, al aumentar las frecuencias al doble de tiempo”.
Las ‘obras de Chueca’ chocan contra el necesario desarrollo de la red de tranvías
El proyecto de la línea 2 incluía, dentro de su presupuesto, las reformas de algunas avenidas que ya se han realizado en estos últimos años, sin que se haya incluido en ellas ninguna nueva línea. “Y tampoco se contempla en las reformas ahora en marcha en el entorno del Portillo o en el Coso, ni en las futuras de Paseo María Agustín-Paseo Pamplona, o en la de Paseo Constitución, que será imprescindible levantar, como ya se hizo en Gran Vía con las obras de la línea 1, debido al deterioro de la losa de cubrimiento de la Huerva. El Ayuntamiento de Zaragoza ha ido, de esta forma ‘quemando las naves’ ya que no solamente está llevando a cabo una reforma de avenidas con recursos exclusivamente propios, sin ningún tipo de ayuda de la DGA, estatal o europea, sino que está de hecho impidiendo que pase por cualquiera de esas céntricas avenidas una línea de tranvía pues, de lo contrario, habría que levantar una vez más las calles recién inauguradas”, enfatizan desde la Asociación Vecinal de Delicias.
Ante el cada vez más decidido apoyo ciudadano a una 2ª línea de tranvía, el Ayuntamiento de la capital “empieza a realizar movimientos, aunque no en la dirección correcta. De momento, parece más interesado en resolver la hipotética movilidad futura a Arcosur, un barrio al que todavía le faltan décadas para que alcance los 80.000 habitantes previstos que en mejorar la movilidad actual de la ciudad consolidada en los que distritos como Delicias, con más de 100.000 habitantes o San José, con casi 70.000, siguen esperando una movilidad eficiente y una transformación urbanística. Con ese objetivo propone prolongar la línea 1, aunque no parece que pueda llevarse a cabo con tranvía debido al actual contrato”, recalcan desde la vecinal.
“Y en segundo lugar, el Ayuntamiento va a encargar un estudio que avale una línea que no sea de tranvía y que no discurra por el centro de la ciudad, sino por el eje Tenor Fleta-Goya, ya que, de lo contrario, obligaría a deshacer obras recién inauguradas. Un bus articulado nunca va a tener ni la capacidad ni las prestaciones de un tranvía, y tampoco parece importar mucho que en Zaragoza se construyan tranvías para exportar a ciudades de todos los continentes”, inciden desde la Vecinal de Delicias.
A juicio de la entidad “no hace falta encargar un estudio para obtener respuestas que todos los ciudadanos conocen ya: no existe una demanda de movilidad elevada entre el Este y el Oeste de la ciudad, sino entre el Este, el Centro y el Oeste. Es decir, hay pocos movimientos directos entre Delicias y San José, por ejemplo, pero muchísimos entre esos distritos y el centro de la ciudad. Ese estudio va a concluir lo que todo el mundo intuye: que la demanda de una línea con trazado por Tenor Fleta y Goya será radicalmente inferior a una que pase cerca del verdadero centro urbano: plaza España-Independencia, con lo cual no será útil para el objetivo que se persigue”.
Por otra parte, señalan que “es muy importante dar servicio a la Estación de Delicias, pero es mucho más importante la demanda entre los núcleos densos de los distritos y el centro de la ciudad, por lo que aventurar que el recorrido de la línea 2 debe discurrir por la Avenida Ciudad de Soria, carece de sentido”.
Desde la Asociación Vecinal de Delicias insisten “en la propuesta que hemos defendido siempre y que coincide con la del primer Plan de Movilidad de Zaragoza de 2006: una línea 2 de tranvía Este-Oeste que pase por el centro, recorriendo la Avenida de Madrid, y que podría tener un ramal que sirva a la Estación de Delicias que podría ser parte de una futura línea circular”.
“Esta línea tendría, además, una gran capacidad transformadora de los barrios que recorre. En ningún caso una línea que recorra Tenor Fleta y Goya, alejada del centro, podría sustituir a una línea como la que proponemos, aunque podría ser complementaria a esta en el futuro, ya que a la línea 2 deberían ir añadiéndose otras líneas. Es llamativa la discordancia entre el discurso de ‘la Zaragoza de los 800.000 habitantes’ y la falta de ambición en sistemas públicos de movilidad”, recalcan desde la entidad vecinal.
Finalmente, la Asociación Vecinal de Delicias recuerda que Zaragoza “ha perdido ya muchos años en seguir tejiendo una red completa de transporte público de alta capacidad, y para ciudades medianas y grandes, está demostrado que el tranvía es la opción más adecuada, como ya se ha demostrado con la línea 1. Zaragoza necesita una línea 2, tan eficiente, exitosa y transformadora de la ciudad como la primera”.





