Para Zaragoza en Común (ZeC), los últimos acontecimientos acaecidos en el seno del partido socialista que han acabado con la dimisión de su Secretario General Pedro Sánchez, demuestran más si cabe, que es necesario una alianza de las fuerzas de izquierda por la base, como representa la formación al frente del consistorio zaragozano.
En un comunicado lanzado este viernes ZeC asegura que el escenario actual no es sólo de una lucha interna por el liderazgo, sino que tiene que ver también con una crisis de identidad de la socialdemocracia representada compartida por muchos otros partidos socialdemócratas en todo Europa.
"Todos ellos han ido abandonando las construcciones clásicas de esta ideología, desechando el papel del estado, ensalzando al mercado, desprotegiendo a los trabajadores y privatizando los servicios públicos". Y remarcan que este mensaje, de pensamiento único, y sobre todo estas actuaciones, han ido alejando al electorado y a la militancia socialista de su propio partido sobre todo en las generaciones más jóvenes que no lo sienten como referente.
Según esta formación, la situación de unidad de acción en la práctica, mantenida por un bipartidismo con un claro turno de partidos está dejado desconcertados y sin alternativa a su electorado y a su militancia tradicional. Mucha de su gente se indigna al constatar que el PSOE también tiene "redes clientelares y dependencias con el poder económico", plasmadas en muchas de sus votaciones y posturas políticas y en sus "puertas giratorias".
"Es por ello que desde Zaragoza En Común creemos que es el momento de conformar una gran alianza en torno a los valores políticos que llevaron a conformar este movimiento político. Hay que rescatar el espíritu del 15M y las mareas, unirlo a la lucha y la experiencia de las organizaciones de la izquierda social y política y con una lucha por la regeneración ética de la política y, ante todo, el bienestar de la gente".
En cuanto a política municipal, y con los ojos puestos en el Ayuntamiento de Zaragoza, desde ZeC consideran que el PSOE debe decidir de qué lado está. "La ciudad necesita realizar cambios urgentes, profundizar en las políticas sociales, apoyar al tejido social y económico de los barrios, definir un nuevo modelo de ciudad con un crecimiento sostenible, proteger el patrimonio, aumentar lo público como algo de todos y todas...y para ello necesita un gobierno estable y unas políticas de progreso capaz de confrontar con las fuerzas conservadoras políticas y económicas: las ordenanzas fiscales del 2015, Averly, la política de centros comerciales, el mantenimiento de las privatizaciones rehuyendo la municipalización, el no querer grabar a los que más tienen, el no querer asumir la aconfesionalidad, la negación de los partición en las elecciones de barrio... son algunos de estos ejemplos". Desde la confluencia aseguran que estas decisiones alejan cada día la estabilidad necesaria para el Ayuntamiento, afectando directamente a su gobernabilidad, algo de lo que consideran culpable al grupo municipal socialista.
"Desde Zaragoza en Común reclamamos que el cambio deseado, el germen del municipalismo que hoy significan los ayuntamientos del cambio, se extienda a todo el Estado y por ello esperamos que las próximas decisiones que tiene que afrontar el partido socialista no le alejen todavía más de este mensaje".
Por último advierten que el partido socialista es único y que su mensaje debería también serlo, tanto a nivel estatal, territorial o local, como en el Ayuntamiento de Zaragoza, tanto en la elección del presidente del Gobierno en Madrid, como en la lealtad del Gobierno de Aragón con su ciudad más importante así como en el dotar de una estabilidad en el Ayuntamiento de Zaragoza.




