El grupo municipal de Zaragoza en Común en el Ayuntamiento de Zaragoza ha pedido al gobierno de Chueca que ejerza un “mayor control sobre los residuos que llegan a La Cartuja, ya que un 30% son industriales cuando se trata de una depuradora urbana”, según datos aportados en el último consejo de Ecociudad.
La formación ha advertido de que los informes de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) durante estos últimos años “han puesto de manifiesto la gravedad de la falta de control de los vertidos industriales por parte de Ecociudad”.
En la documentación enviada desde Ecociudad a la Confederación Hidrográfica en junio de 2023 se indicaba que el vertido poseía aguas residuales industriales, “sin justificar convenientemente”, según el informe. Este señalaba que “tampoco se han detallado los vertidos a la red con presencia de sustancias peligrosas”.
La formación municipalista ha alertado de un caso “especialmente grave, al tratarse de los vertidos de una de las empresas más grandes y contaminantes del Polígono Malpica a la que especialmente hace referencia el último informe de la CHE sobre los vertidos de la depuradora de La Cartuja”.
En este informe, la CHE recuerda que actualmente se supera el límite de fósforo y alerta de la influencia que el vertido industrial procedente del colector de Malpica ocasiona en las instalaciones de recogida y depuración, y en la calidad del efluente en general, incidiendo tanto en el estado estructural como en el tratamiento biológico de la EDAR de La Cartuja.
El informe también señala que “concretamente se detecta un vertido industrial químico con una caracterización principalmente salina, con gran concentración de sulfatos, unido a grandes picos de conductividad, que provocan desequilibrios en la planta”, y añade que “consta que la empresa promueve la ejecución de un sistema de depuración para la planta, que habría obtenido la licencia de obras por parte del Ayuntamiento de Zaragoza. En tanto esta planta no estuviera ejecutada, y la incidencia del vertido valorada y admitida por este Organismo de cuenca, y en consecuencia, en tanto no estuviera autorizado el vertido directo al dominio público hidráulico, la actividad industrial no podría desconectarse de la EDAR (Estación Depuradora de Aguas Residuales) de La Cartuja para verter al río”.
Es decir, se trataría de un colector paralelo e independiente al perteneciente a la red municipal en el polígono industrial de Malpica para la posible evacuación directa al río del citado vertido.
“Nos parece inaudito que desde este Ayuntamiento se haya permitido a la empresa la construcción de este colector con posibilidad de verter directamente al río, sin haber finalizado las obras para la construcción de la depuradora”, ha expresado el concejal de Zaragoza en Común, Suso Domínguez.
Por esta razón, desde Zaragoza en Común han exigido una inspección por parte de los técnicos municipales con el fin de certificar, tal y como exige la CHE, que no se ha usado ese colector para verter directamente al río. Por eso, piden su sellado, hasta la construcción de la depuradora por parte de la empresa, con el fin de garantizar que no se está llevando a cabo un uso del mismo.
Daños ambientales, económicos y de salud
Zaragoza en Común ha hecho hincapié en que la depuración de las aguas industriales “es un tema que tiene una especial incidencia en la salud de los vecinos y vecinas de Zaragoza, el medioambiente y la economía de las arcas municipales”.
En este sentido, el informe de la CHE recoge que “el vertido, según se ha transmitido a este organismo, afecta directamente a la situación estructural de la depuradora de La Cartuja, y al desarrollo de la eliminación biológica de fósforo. Asimismo, el componente salino de este vertido industrial afecta de manera significativa a la totalidad del vertido de la EDAR, sobre todo en lo referente a la concentración de sulfatos, la cual se controla de manera diaria desde el año 2019”.
Para la formación, el gobierno de Chueca “no está llevando a cabo un control suficiente de los vertidos industriales tal y como recoge la normativa municipal” y ha recordado que el del polígono Malpica “no es un caso aislado, ya que los vecinos del Picarral han denunciado afecciones por los vertidos de la empresa situada en el barrio, que ha provocado malos olores provenientes del alcantarillado y que, recientemente, también ha provocado la salida del mismo de una sustancia”.
“Este Ayuntamiento está poniendo en riesgo la salud de los ciudadanos y cargando a la ciudadanía los costes ambientales de empresas que obtienen muchos beneficios económicos”, ha expresado Domínguez.
Una ampliación sin auditoría
Zaragoza en Común también ha criticado que la ampliación de la concesión de la gestión de la depuradora se haya realizado “sin una auditoría previa sobre el funcionamiento de la planta depuradora de la Cartuja, a pesar de las posibles afecciones por su mal funcionamiento tanto para la salud de la ciudadanía, como para el medioambiente y las consecuencias económicas”. En este sentido, la formación ha recordado que el coste de la depuración en la Cartuja (con gestión privada) es el doble que en la depuradora de L’Almozara (con gestión pública).
“En los escasos 14 folios que ha presentado la empresa Veolia para la aplicación de la concesión se pretende dar respuesta a esta grave situación con una inversión de un millón y medio de euros, cargando los costes ambientales de las empresas a toda la ciudadanía, cuando deberían ser las empresas las que garantizaran que sus vertidos cumplen las condiciones adecuadas para no provocar daños”, ha concluido Domínguez.

