
La manifestación antifascista convocada por Zaragoza Antifascista, reunió a cuatrocientas personas bajo el lema “Fascismo y racismo, instrumentos del capitalismo”. La marcha, que se inició en la Avenida San José pasadas las 18.30 horas, transcurrió por Miguel Servet, plaza San Miguel y Coso para terminar en la plaza de España a las 20.00 horas. Durante el recorrido no se produjo ningún incidente y las y los participantes lanzaron consignas como “nazis no”, “Zaragoza antifascista”, “nativa o extranjera, la misma clase obrera” o “fuera fascistas de nuestros barrios”.
Cabe reseñar la participación de un nutrido bloque de apoyo a Palestina, que lanzó consignas contra la masacre del estado israelí y por la liberación del pueblo palestino, que asimismo fueron seguidas por el resto de manifestantes. Desde el Foro Palestina Libre de Zaragoza (FLPZ), convocante de este bloque, denuncian también la complicidad de la Diputación Provincial de Zaragoza con el genocidio palestino, que en estos días celebra la I Semana Cultural Zaragoza-Israel en colaboración con la Universidad San Jorge, el Gobierno de Aragón y la embajada de Israel.
Al finalizar el acto una persona del FLPZ tomó la palabra para recordar la masacre en Gaza y solidarizándose con la causa palestina. Posteriormente un militante de Zaragoza Antifascista leyó un comunicado en el que se animó a la gente a “ser antifascista desde que nos levantamos hasta que nos acostamos” y a educar a “hijos e hijas, familiares, amistades, compañeros y compañeras de trabajo y de clase, en valores en positivo como la solidaridad, la justicia y la igualdad”. También se recordaron las similitudes existentes entre la situación económica y social actual con el ascenso del nazismo en Alemania y el fascismo en Italia, y se afirmó que “se están dando síntomas preocupantes que nos hacen afirmar que la historia puede repetirse”. No faltaron las menciones a los ejemplos de Amanecer Dorado en Grecia y a Plataforma per Catalunya en los Paisos Catalans.
La manifestación se encuadra dentro de las jornadas antifascistas que se vienen organizando todos los meses de noviembre en Zaragoza desde hace años (Noviembre Antifaixista), y se realiza el mismo día en muchas ciudades del estado español, sirviendo para conmemorar la muerte de Franco (20 de noviembre) y el fin de la dictadura fascista, con el objetivo de “recordar a las víctimas del fascismo y no olvidar con el objetivo de no repetir”.
La presencia policial fue desproporcionada, en un nuevo intento de criminalizar el antifascismo, pero sin que tuviesen éxito. El carácter pacífico, pero marcadamente reivindicativo, fue la tónica general durante todo el recorrido, así como la gran presencia de ciudadanos que abarrotaban las calles, los cuales no perdían ojo de la manifestación a su paso, interesándose por sus reivindicaciones y consignas. También se repartieron mil octavillas con el texto del comunicado.





