El espectáculo de Teatro Comunitario ‘Y las ruinas son bellas’ llega al escenario del Centro Cívico Almozara durante los días 13, 14 y 15 de diciembre, en un pase diario a las 18.30.
Esta obra es el nuevo espectáculo del grupo de Teatro Comunitario de El Gancho, un grupo intergeneracional de vecinos y vecinas de edades de entre los 7 y los 71 años. El espectáculo cuenta con una dramaturgia original realizada a partir de las experiencias propias del grupo y entrevistas, composición musical original y música en directo.
En el espectáculo, asistimos al entierro de Luisa, una mujer comprometida, contradictoria, caótica, referente barrial y habitual de las luchas sociales. Su familia, sus amigos y amigas intentan darle una despedida a su altura, pero no siempre es tan fácil como parece. ¿Cómo se vive un duelo en colectivo? ¿Cómo se despide a alguien que ha sido tan importante para muchas? ¿Cómo honrar su memoria, sin caer en la idealización? ¿Dejar marchar no es resignarse? ¿Pero si no la dejamos marchar, cómo seguimos? ¿Cómo nace algo nuevo? ¿Y quién cuidará después su memoria? ¿Quién atiende a las viudas?
La creación de este espectáculo comienza hace ya casi dos años, cuando el Ayuntamiento de Zaragoza desalojó el Centro Social Comunitario Luis Buñuel, donde el grupo tenía su sede y del cual formaba parte. El desgarro que este hecho produjo en los miembros del grupo, comenzó un proceso creativo que ha desembocado en este nuevo espectáculo. Con ‘Y las ruinas son bellas’, el grupo plantea una reflexión sobre la pérdida, el duelo colectivo y el fin del ciclo 15M. “Asistimos al fin de un ciclo que tenía mucho que ver con nosotras, con la participación, la organización vecinal, despedirnos y pensarnos a través del teatro es una necesidad”.
“Y las ruinas son bellas es una ceremonia caótica, un ritual escénico para la despedida, un llanto conjunto, pero quizás si lo vivimos juntas también puede ser una fiesta”, añaden desde el grupo de teatro.
Este espectáculo y el proyecto de Teatro Comunitario del Gancho está coordinado por la entidad Zonas Comunes y financiado por el Ayuntamiento de Zaragoza.






