Una trabajadora de la contrata municipal de limpieza de edificios socio-culturales, gestionada por la empresa Ferroser, resultó infectada de tiña presumiblemente en las instalaciones del Museo del Teatro Romano de Zaragoza. La trabajadora se encuentra en tratamiento, aunque no de baja laboral.
Este espacio ha traído consigo cierta polémica desde hace varios años por la presencia de una colonia permanente de gatos en el interior de las ruinas del antiguo teatro de Caesaraugusta.
Los felinos deambulan por las ruinas y son alimentados en las mismas, con el consiguiente riesgo de deterioro del patrimonio. Asimismo se han observado la presencia de pulgas y se han presentado quejas por los olores que producen los excrementos y orines de los animales.
La gestión del espacio es municipal, pero la limpieza tanto del edificio como del teatro en sí corre a cargo de las trabajadoras de la limpieza de Ferroser desde que esta empresa asumió la contrata, hace más de seis años, anteriormente responsabilidad de Valoriza.
Desde el personal de Ferroser se aclara que la limpieza de las ruinas se lleva a cabo todos los lunes, aunque hace dos semanas se llevó a cabo una limpieza intensiva de excrementos, momento en el que es probable que la trabajadora se contagiara al mover grandes cantidades de tierra húmeda con presencia de desechos felinos.
Pese a las informaciones que en varias ocasiones han aparecido en los medios siempre han sido trabajadoras y trabajadores de contratas, a menudo a tiempo parcial, las que han asumido los trabajos de limpieza de este centro.
“No tenemos nada en contra de los animales, aunque igual este no es el mejor sitio para que estén. Sería conveniente por lo pronto desinfectar el espacio y tratar a los animales, a los que simplemente se les echa comida y agua, pero que, en realidad, no tienen atención ninguna”, afirma una de las personas que trabaja en la empresa Ferroser.
Al mismo tiempo, esta persona asegura que “la mayor parte de las trabajadoras de limpieza tienen salarios ínfimos y a cambio, como todo el personal de contratas externas del consistorio, asumimos los trabajos más desagradables y precarios”.
El asunto ha llegado al Consistorio zaragozano a través de una "oportunista interpelación de los partidos de derechas PP y Ciudadanos”, asunto que ya se ha tratado en otras ocasiones en las que se ha optado porque los gatos permanezcan en el espacio y se efectúe una recogida semanal de excrementos y la implantación de areneros, “con escaso éxito”, a cargo de una organización animalista.

