En el mes de mayo las asociaciones ecologistas denunciaron "una severa eliminación de vegetación por vías mecánicas, eliminando carrizal y vegetación arbustiva ocasionando no sólo molestias en la fauna sino la eliminación de la cobertura vegetal que ofrece refugio y alimento a la fauna vertebrada e invertebrada". Para las entidades esta actuación resultó especialmente negativa para las aves por la destrucción de sus nidadas, incumpliendo la Directiva de Aves y la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad, teniendo en cuenta que se produjeron "en época de reproducción", señalan en la nota remitida a AraInfo.
"Especialmente perjudiciales fueron los desbroces en zonas naturalizadas en el entorno del Bosque de los zaragozanos, de Casablanca y de Valdegurriana, que mantenían una importante masa vegetal de ribera", añaden.
Tras estos hechos se han producido nuevamente mediante desbroces con maquinaria pesada, tal como se se muestra en las imágenes difundidas por las asociaciones y que ilustran esta información, arrasando la cubierta vegetal del cauce y eliminando hábitats de invertebrados y de aves, tanto las residentes como las migratorias. Entre estas especies señalan la afección a currucas, papamoscas y mosquiteros las cuales, en estas fechas, se refugian en las zonas naturalizadas del Canal en su ruta migratoria y precisan comer abundantes insectos y acumular energía para su largo viaje más allá del Sahara.

Por ello las entidades ecologistas instan a la Comunidad de Usuarios del Canal Imperial que "realice una gestión sostenible y adecuada de sus márgenes".
Precisamente en la página de la comunidad de usuarios se puede leer: "El Canal Imperial de Aragón alberga una rica diversidad de vida, a pesar de enfrentar desafíos como la proliferación de especies invasoras y plantas acuáticas. La Aun así, sigue siendo un hábitat vital para aves, mamíferos y reptiles", por ello las asociaciones de defensa de la naturaleza aún entienden menos está mala práctica medioambiental.
La Plataforma Canal Imperial Natural, Ecologistas en Acción y Ansar concluyen reincidiendo en afirmar que estas "limpiezas" indiscriminadas de las márgenes del Canal suponen"la destrucción de esa biodiversidad, tan importante y apreciada por los ciudadanos y ciudadanas de Zaragoza, que es preciso preservar y cuidar de acuerdo, además, con las recomendaciones y criterios de renaturalización urbana".

