El informe publicado hoy por WWF es uno de los análisis científicos más completos y exhaustivos realizados hasta la fecha sobre el estado del agua en Doñana, y los efectos que su deterioro está teniendo en los ecosistemas. Entre los efectos destacados, está el descenso de las poblaciones de aves acuáticas invernantes que dependen de una marisma en buen estado, como la cerceta pardilla, críticamente amenazada. Las lagunas temporales, uno de los elementos naturales que hacen tan especial Doñana, se están secando de manera imparable. Y se han perdido el 40% de las especies de libélulas y caballitos del diablo que vivían asociadas a las lagunas.
La situación del agua es también la mayor preocupación de los organismos internacionales que velan por la conservación de Doñana, tanto para la UNESCO como para la Comisión Europea, que está a punto de llevar al Estado español a los tribunales por la mala gestión del agua en el entorno del humedal.
“Este informe demuestra claramente que desde WWF no exageramos cuando decimos que la situación de Doñana es crítica”, ha asegurado el secretario general de WWF España, Juan Carlos del Olmo. “O Mariano Rajoy y Susana Díaz actúan con urgencia y contundencia frente al robo del agua, o el humedal más importante de Europa acabará convertido en un desierto”. WWF tiene en marcha una campaña internacional para exigir que se detengan las amenazas a Doñana y se cierren los pozos ilegales y las más de 3.000 hectáreas de cultivos de regadíos ilegales alrededor del humedal.
El informe está acompañado de las conclusiones de un taller de expertos de universidades y centros de investigación convocado por WWF, que realizó una serie de recomendaciones urgentes: cerrar los pozos ilegales y controlar las extracciones de aguas subterráneas, mejorar las prácticas de riego en el entorno de Doñana, reubicar los sondeos de la urbanización de Matalascañas, mejorar la depuración de las aguas que llegan a Doñana o mejorar la gobernanza del agua y conseguir la implicación de la población local, mostrando que el buen estado de las aguas de Doñana beneficia a los pueblos.

