El fuego, declarado en la tarde del miércoles en la comarca de La Llitera, avanzó con gran rapidez por las condiciones meteorológicas extremas, obligó a cortar la N-230 y la A-140, afectó a explotaciones ganaderas y a un tendido eléctrico y mantiene desplegado un amplio operativo de extinción.
La comarca de La Llitera vuelve a enfrentarse a un grave incendio forestal apenas unos días después del gran fuego que arrasó varias hectáreas en Tamarit de Llitera. En la tarde de este miércoles un nuevo incendio, originado en el término municipal de Castillonroy, obligó al Gobierno de Aragón a activar la Situación Operativa 2 - Nivel 2 del Plan Especial de Protección Civil por Incendios Forestales (PROCINFO), ordenar el confinamiento preventivo de la población de Albelda, solicitar la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y desplegar un amplio dispositivo de extinción terrestre y aéreo.
El aviso del incendio se recibió a las 18:14 horas. Las llamas se iniciaron en una zona de terreno principalmente agrícola con presencia de monte bajo y evolucionaron con enorme rapidez favorecidas por las altísimas temperaturas, la bajísima humedad relativa y el viento, en una jornada especialmente complicada marcada además por numerosas tormentas secas y la caída de rayos en distintos puntos de Aragón.
Según explicó el consejero de Hacienda e Interior, Roberto Bermúdez de Castro, tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa (CECOP), se trata de un incendio “prácticamente agrícola” con una pequeña afección forestal, cuya propagación fue “rapidísima”, en circunstancias muy similares a las registradas durante el reciente incendio de Tamarit de Llitera.
Confinamiento preventivo de Albelda
La gran columna de humo provocada por el incendio llevó a las autoridades a decretar el confinamiento preventivo de la localidad de Albelda, cuyos cerca de 800 habitantes recibieron un mensaje de alerta a través del sistema ES-Alert en sus teléfonos móviles.
Desde el Gobierno de Aragón insistieron en que la medida respondía exclusivamente a criterios preventivos. Bermúdez de Castro aseguró que “el municipio no tiene ningún tipo de peligro”, aunque recomendó a la población permanecer en el interior de sus viviendas “con puertas y ventanas cerradas” para evitar los efectos del humo.
La activación del Nivel 2 del PROCINFO responde precisamente a situaciones en las que un incendio amenaza núcleos de población o infraestructuras estratégicas y hace necesaria la incorporación de recursos extraordinarios de protección civil.

Carreteras cortadas, granjas afectadas y suministro eléctrico interrumpido
El avance del incendio obligó a cortar la N-230, principal eje de comunicación entre Aragón y Catalunya por el Pirineo oriental, entre los puntos kilométricos 36,7 y 37, así como la carretera A-140.
Además, el humo afectó a varias explotaciones ganaderas situadas en el entorno del incendio, mientras que fue necesario interrumpir el suministro de un tendido eléctrico para facilitar las labores de extinción, una decisión que podía ocasionar también incidencias en las comunicaciones telefónicas de la zona.
Desde los primeros momentos se movilizó un importante dispositivo del operativo INFOAR del Gobierno de Aragón, integrado inicialmente por cuatro brigadas helitransportadas con sus respectivos helicópteros, cuatro autobombas, cuatro brigadas terrestres, un helicóptero de coordinación, el Puesto de Mando Avanzado, técnicos de extinción, personal de apoyo, operador de comunicaciones y maquinaria pesada.
Con la llegada de la noche continuaron trabajando sobre el terreno cinco autobombas y seis brigadas terrestres, mientras que para esta mañana está previsto la reincorporación de numerosos medios aéreos para intentar estabilizar el incendio.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico reforzó el operativo con la BRIF de Daroca y dos aviones anfibios, mientras que también participaron efectivos de los Bomberos de la Diputación de Uesca y del Ayuntamiento de Zaragoza.
Ante la evolución del fuego, el Gobierno de Aragón solicitó igualmente la intervención de la Unidad Militar de Emergencias, cuyos efectivos comenzaron a desplegarse durante la noche en el entorno de Albelda.
Agricultores y vecindad vuelven a colaborar frente al fuego
Como ya ocurrió durante el reciente incendio de Tamarit de Llitera, numerosos agricultores de la zona colaboraron desde los primeros momentos con el operativo realizando labores de apoyo con tractores y aperos agrícolas para crear cortafuegos y proteger los campos próximos al incendio.
También participaron responsables municipales y de la Comarca de La Llitera, coordinados con los servicios de emergencias, en una nueva demostración de la implicación del territorio ante unos incendios que se suceden en apenas unas semanas en el este de Aragón.
Una comarca castigada por los incendios
El incendio de Castillonroy llega apenas diez días después del gran incendio declarado en Tamarit de Llitera, que obligó también a desplegar un amplio operativo de extinción.
Las condiciones meteorológicas de este inicio de julio —con una intensa ola de calor, temperaturas extremas, humedad muy baja y episodios de tormentas secas con abundante aparato eléctrico— mantienen un escenario de elevado riesgo de incendios forestales en Aragón, circunstancia que obligó durante la jornada a intervenir en varios conatos originados por la caída de rayos.
A primera hora de la mañana de este jueves el incendio permanece activo, sin un perímetro completamente definido y sin una estimación definitiva de superficie afectada. La DGA ha convocado una nueva reunión del Centro de Coordinación Operativa esta mañana con el objetivo de evaluar la evolución del fuego y reorganizar el dispositivo de extinción.





